En el centro histórico de Pachuca, el comercio ambulante está causando estragos en las banquetas y áreas verdes. La proliferación de puestos informales, especialmente durante la temporada alta de ventas, ha generado problemas que afectan tanto a transeúntes como a la imagen urbana de la ciudad.
Según reportes, los comerciantes han invadido espacios públicos como el Jardín del Arte y la Plaza Juárez, ocupando banquetas y dañando jardines que son parte del patrimonio de la capital hidalguense. Esta situación ha complicado el paso de los peatones y deteriorado el entorno.
El problema no es nuevo, pero se intensifica en periodos de alta actividad comercial. Los vendedores ambulantes, en su mayoría ofreciendo ropa, accesorios y alimentos, se instalan en lugares no autorizados, lo que genera conflictos con las autoridades y los comerciantes establecidos.
Ramiro Gutiérrez Barranco, presidente de Procentro, señaló que el ayuntamiento ha intentado reubicar a estos comerciantes hacia zonas como el Jardín Constitución. Sin embargo, la resistencia de algunos vendedores a moverse persiste, lo que agrava la problemática en el centro de la ciudad.
El daño a los jardines y áreas verdes es especialmente preocupante. Las autoridades han invertido en el mantenimiento de estos espacios, pero el constante paso y la instalación de puestos han causado estragos en césped y mobiliario urbano, afectando la calidad de vida de los habitantes.
Vecinos y comerciantes formales han expresado su molestia, argumentando que el comercio ambulante no solo afecta la estética de Pachuca, sino también la seguridad y la movilidad. La ocupación de banquetas obliga a los peatones a caminar por el arroyo vehicular, aumentando el riesgo de accidentes.
El gobierno municipal, encabezado por el alcalde Jorge Reyes, ha prometido reforzar las medidas para regular el comercio ambulante. Sin embargo, la falta de cumplimiento por parte de algunos vendedores complica la implementación de estas acciones, dejando el problema sin una solución definitiva.
A pesar de los esfuerzos por mantener el orden, la situación refleja un desafío mayor para las autoridades locales: equilibrar el derecho al trabajo de los comerciantes informales con la preservación del espacio público y el bienestar de la ciudadanía.
La ciudadanía espera que se tomen medidas más firmes para evitar que el comercio ambulante siga afectando el corazón de Pachuca. Mientras tanto, el centro histórico sigue enfrentando las consecuencias de esta problemática que parece no tener fin.


