Fallece Locomotora Oliveras, Ícono del Boxeo Argentino

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Locomotora Oliveras, una de las figuras más emblemáticas del boxeo femenino, dejó un legado imborrable tras su fallecimiento a los 47 años. La excampeona mundial, conocida por su tenacidad y pasión, murió el 28 de julio de 2025 en el Hospital José María Cullen, en Santa Fe, Argentina, tras sufrir un accidente cerebrovascular (ACV) isquémico el pasado 14 de julio. Su historia, marcada por la superación de adversidades extremas, convirtió a Alejandra “Locomotora” Oliveras en un símbolo de resiliencia no solo en el deporte, sino en la vida misma.

Nacida en El Carmen, Jujuy, el 20 de marzo de 1978, Locomotora Oliveras creció en condiciones de pobreza extrema. Desde los siete años trabajaba en el campo, manejando un tractor y enfrentándose a carencias que forjaron su carácter indomable. En entrevistas, la boxeadora relataba cómo la falta de recursos la llevó a cazar palomas para alimentarse, mientras soñaba con una vida mejor. A los 14 años, ya como madre soltera, enfrentó violencia de género, lo que la motivó a practicar boxeo como una forma de defensa personal y empoderamiento. Este deporte se convirtió en su refugio y en la plataforma para transformar su destino.

La carrera de Locomotora Oliveras en el boxeo profesional, que abarcó desde 2005 hasta 2019, estuvo repleta de logros extraordinarios. Conquistó seis títulos mundiales en cinco categorías diferentes, un hito que le valió un Récord Guinness y su ingreso al Salón de la Fama del Boxeo Sudamericano. Entre sus victorias más memorables destaca el nocaut en 2006 contra la mexicana Jackie Nava en Tijuana, cuando, a pesar de pelear con una mano fracturada, se coronó campeona mundial supergallo del Consejo Mundial de Boxeo (CMB). Este triunfo marcó un hito al ser la primera argentina en ganar un título mundial en el extranjero. Locomotora Oliveras también enfrentó a figuras como Marcela “La Tigresa” Acuña, en un combate icónico en 2008 en el Luna Park de Buenos Aires, donde, aunque perdió, dejó una huella imborrable por su garra.

Fuera del ring, Locomotora Oliveras demostró que su lucha trascendía el deporte. Tras retirarse, se dedicó a inspirar a otros mediante charlas motivacionales y su presencia en redes sociales, donde acumulaba más de 1.5 millones de seguidores en Instagram. Con frases como “Nací para luchar” y “Vos podés”, se convirtió en un ícono de empoderamiento, especialmente para mujeres. Estudió psicología en la Universidad de Morón y fundó el “Team Locomotora” en Santa Fe, donde ofrecía entrenamientos gratuitos a jóvenes de bajos recursos. Durante la pandemia, organizó colectas de alimentos para comedores comunitarios, mostrando su compromiso con las comunidades vulnerables.

Locomotora Oliveras también incursionó en la política. En 2021, se postuló como candidata a diputada nacional por Unite Santa Fe, aunque no logró un escaño. En 2023, apoyó la precandidatura presidencial de Patricia Bullrich y, en 2024, fue nombrada funcionaria en la Dirección Nacional de Seguridad en Eventos Deportivos, liderando el programa “Cuidar el Juego” para prevenir la violencia. Su activismo por la igualdad en el boxeo femenino fue otra faceta destacada, abogando por mayores oportunidades para las mujeres en un deporte históricamente dominado por hombres.

El impacto de Locomotora Oliveras trascendió fronteras. En 2024, la Fundación Eira, dedicada a la recuperación de personas con adicciones, la homenajeó por su trayectoria y compromiso social. Ese mismo año, planeaba debutar en el teatro con una obra que incluiría un ring en el escenario, un proyecto que reflejaba su pasión por el boxeo y su carisma. Sin embargo, el ACV que sufrió el 14 de julio truncó sus planes. Aunque mostró signos de mejoría durante su internación, un tromboembolismo pulmonar masivo derivó en un paro cardiorrespiratorio que acabó con su vida.

El legado de Locomotora Oliveras permanece vivo en el boxeo argentino y en quienes se inspiraron en su historia. Su récord profesional de 33 victorias, tres derrotas y dos empates es solo una parte de su impacto. Más allá de los títulos, su vida fue un testimonio de lucha contra la adversidad, desde la pobreza y la violencia hasta los desafíos en el ring. Sus palabras, cargadas de fuerza, resuenan aún: “La vida es una pelea, y si no luchás, no tiene sentido”. Su mensaje motivacional sigue siendo un faro para quienes enfrentan dificultades.

Diversas personalidades del boxeo y la política argentina expresaron su dolor por la partida de Locomotora Oliveras. En redes sociales, fanáticos y colegas recordaron su carisma y su capacidad para conectar con el público. Algunos mencionaron haber seguido su carrera desde sus inicios, destacando su victoria en Tijuana como un momento histórico. Otros resaltaron su labor social, recordando cómo sus entrenamientos gratuitos cambiaron la vida de jóvenes en Santa Fe.

La noticia de su fallecimiento fue confirmada por el director del hospital donde estuvo internada, quien detalló las complicaciones médicas que enfrentó. En varios medios locales, se destacó que, a pesar de los esfuerzos médicos, su estado se agravó repentinamente. La información sobre su trayectoria y logros ha sido recopilada de entrevistas y reportes que circularon tras su muerte, subrayando su impacto en el deporte y la sociedad.

Locomotora Oliveras no solo fue una campeona en el ring, sino una luchadora incansable en todos los aspectos de su vida. Su historia, desde los campos de Jujuy hasta los cuadriláteros internacionales, es un recordatorio de que la determinación puede superar cualquier obstáculo. Su legado perdurará en el boxeo argentino y en cada persona que, inspirada por ella, decida pelear por sus sueños.