Anuncios

CNTE conmemora 11 años de Ayotzinapa y exige fin a ley ISSSTE

La CNTE en Guanajuato mantiene viva la memoria de uno de los capítulos más dolorosos de la historia reciente de México: la desaparición forzada de los 43 normalistas de Ayotzinapa. Este 26 de septiembre de 2025 marca 11 años desde aquella noche trágica en Iguala, Guerrero, donde estudiantes de la Escuela Normal Rural Isidro Burgos fueron atacados por fuerzas del orden y grupos criminales en un acto que expuso las profundas grietas del sistema de seguridad y justicia en el país. La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), a través de su rama en el estado, el Movimiento Democrático de Trabajadores de la Educación de Guanajuato, no solo rinde homenaje a las víctimas, sino que vincula esta conmemoración con una batalla actual por los derechos laborales. En una asamblea estatal que reunió a representantes de 15 municipios, los docentes exigieron la eliminación inmediata de la Ley del ISSSTE de 2007, criticando su impacto en las pensiones de los trabajadores del sector público.

La conmemoración de Ayotzinapa: un grito contra el olvido

11 años de impunidad en el caso Ayotzinapa

El caso Ayotzinapa sigue siendo un símbolo de la impunidad rampante en México. Aquella fatídica noche del 26 de septiembre de 2014, los 43 estudiantes normalistas viajaban hacia la Ciudad de México para participar en una marcha conmemorativa del 2 de octubre de 1968. Lo que se presumía como un trayecto rutinario se convirtió en una emboscada coordinada por policías locales y federales, en colusión con el crimen organizado ligado al entonces alcalde de Iguala, José Luis Abarca. A pesar de informes como el de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI), que desmontaron la "verdad histórica" oficial de incineración en un basurero de Cocula, las familias de los desaparecidos aún esperan justicia plena. La CNTE en Guanajuato, al recordar estos hechos, subraya cómo el gobierno federal, bajo administraciones pasadas y presentes, ha fallado en erradicar la corrupción que permite tales atrocidades. En su asamblea, celebrada en un centro de maestros en la capital estatal, los participantes portaron pancartas con los rostros de los jóvenes y entonaron consignas que resonaron en las calles: "¡Vivos se los llevaron, vivos los queremos!".

Esta conmemoración no es un evento aislado; forma parte de una red nacional de movilizaciones que la CNTE coordina para mantener la presión sobre las autoridades. En Guanajuato, un estado donde la violencia por disputas entre cárteles ha cobrado miles de vidas en los últimos años, el paralelismo con Ayotzinapa es inevitable. Los docentes locales, muchos de ellos formados en normales rurales similares a la de Isidro Burgos, ven en este caso un espejo de las vulnerabilidades que enfrentan las comunidades marginadas. La asamblea, que incluyó delegados de municipios como León, Irapuato, Celaya, Salamanca y Pénjamo, sirvió no solo para honrar la memoria, sino para tejer alianzas que fortalezcan la lucha contra la desaparición forzada como política de Estado implícita.

Demandas laborales: la CNTE exige derogar la Ley del ISSSTE

El impacto de la reforma de 2007 en los trabajadores de la educación

Más allá del tributo a Ayotzinapa, la CNTE en Guanajuato centró su agenda en una demanda concreta y urgente: la derogación total de la Ley del ISSSTE promulgada en 2007 durante el sexenio de Felipe Calderón. Esta legislación transformó el sistema de pensiones de los servidores públicos, pasando de un modelo solidario colectivo a uno de cuentas individuales administradas por las Administradoras de Fondos para el Retiro (Afores). Para los maestros, esta reforma representa una traición a décadas de contribuciones al fondo de pensiones, ya que reduce drásticamente los montos futuros en un contexto de inflación y precariedad económica. "La Ley del ISSSTE ha precarizado la vejez de miles de docentes que dedicaron su vida a la educación pública", declaró Vicente Díaz Quiñonez, dirigente estatal de la CNTE, durante la asamblea. Él enfatizó que esta ley, impulsada como parte de una agenda neoliberal, ignora el principio de solidaridad intergeneracional y beneficia a empresas privadas en detrimento de los trabajadores.

La CNTE, nacida en 1980 como respuesta a reformas autoritarias en la educación, ha hecho de la abrogación de esta ley una bandera central en su pliego petitorio. En Guanajuato, donde el magisterio disidente ha protagonizado paros y marchas históricas, la asamblea acordó acciones concretas para presionar al gobierno federal. Entre ellas, destaca un mitin masivo en Irapuato el próximo 26 de septiembre, coincidiendo con el aniversario luctuoso, donde se espera la participación de cientos de maestros de la región Bajío. Además, se demandó la reinstalación inmediata de la mesa tripartita de negociación, un espacio tripartito entre sindicatos, Secretaría de Educación Pública (SEP) y Hacienda, que ha estado paralizado por desacuerdos políticos. Esta mesa, según los representantes, debe abordar no solo las pensiones, sino mejoras integrales como el aumento salarial, la basificación de plazas temporales y la protección contra la violencia en escuelas ubicadas en zonas de alto riesgo.

Reformas educativas y el rol del gobierno de Morena

La exigencia de eliminar la Ley del ISSSTE se enmarca en una crítica más amplia a las políticas laborales del actual gobierno federal. Aunque la Cuarta Transformación prometió revertir las reformas neoliberales heredadas del PRI y PAN, avances concretos en materia de pensiones han sido escasos. La CNTE acusa a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público de dilatar las discusiones, priorizando el equilibrio fiscal sobre los derechos de los trabajadores. En este sentido, la conmemoración de Ayotzinapa sirve como recordatorio de que la lucha por la justicia no puede desligarse de la equidad social. Los docentes guanajuatenses, representando a sindicatos seccionales de la región, insisten en que sin derogar esta ley, cualquier discurso de "austeridad republicana" es hipócrita, ya que deja desprotegidos a quienes sostienen el sistema educativo en medio de presupuestos menguantes.

La CNTE en Guanajuato: una historia de resistencia local

Guanajuato, con su diversidad geográfica que abarca desde las sierras de Xichú hasta las llanuras de Valle de Santiago, ha sido un bastión de la CNTE desde los años 80. Municipios como Salvatierra, Yuriria, Comonfort y Cuerámaro aportaron voces clave en la asamblea, compartiendo experiencias de represión durante la implementación de la Reforma Educativa de 2013. Hoy, con 11 años de Ayotzinapa a cuestas, la CNTE local no solo conmemora, sino que educa a las nuevas generaciones de maestros sobre la importancia de la memoria colectiva. El mitin en Irapuato, planeado con bloques temáticos sobre derechos humanos y laborales, busca visibilizar cómo la impunidad en Guerrero se replica en las desapariciones cotidianas en el Bajío, donde más de 10 mil personas han sido reportadas como desaparecidas en la última década.

Esta resistencia se extiende a la defensa de la educación pública como pilar de la soberanía nacional. La CNTE propone, en su documento de conclusiones de la asamblea, un fondo de pensiones solidario financiado por impuestos progresivos a grandes corporaciones, en lugar de las Afores que generan comisiones millonarias para fondos privados. Tales propuestas, aunque ambiciosas, resuenan con el espíritu de Ayotzinapa: no olvidar, no perdonar, no rendirse.

En las discusiones informales al cierre de la asamblea, participantes recordaron cómo reportajes de medios independientes, como los que circularon en 2014 sobre las evidencias recolectadas por el GIEI, ayudaron a mantener el caso en la agenda pública. De igual modo, actualizaciones recientes de colectivos como el de las madres de Ayotzinapa han impulsado renovadas demandas, recordándonos que la verdad emerge de la persistencia más que de las promesas oficiales. Finalmente, fuentes sindicales cercanas a la CNTE en el Bajío han filtrado detalles sobre las negociaciones estancadas, subrayando que sin presión grassroots, las reformas laborales seguirán siendo letra muerta.

Salir de la versión móvil