Productores bloquean Maseca por precio maíz

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Productores bloquean planta Maseca en Silao

Productores bloquean accesos a la planta de Maseca en Silao, Guanajuato, exigiendo un precio justo por el maíz que les permita sobrevivir. La noche del 5 de noviembre de 2025, más de 50 campesinos llegaron en tractores y camionetas hasta la carretera León-Silao y cerraron entradas ferroviarias y principales. Productores bloquean porque el actual esquema de comercialización los deja en la ruina, con cotizaciones por debajo de los costos de producción. La palabra que resume su grito es clara: cinco pesos por kilo o nada.

Demanda central: 5 pesos por kilo

Productores bloquean con una meta precisa: fijar el precio del maíz en 5 pesos por kilogramo, cifra que equivale a los 6,950 pesos por tonelada pactados la semana anterior. Ese acuerdo, alcanzado tras intensas negociaciones, ahora peligra por la presión de compradores industriales. Los campesinos saben que cualquier rebaja los condena a vender a pérdida. Por eso productores bloquean plantas como Maseca, principal procesadora de harina de maíz en el Bajío.

El bloqueo paralizó la descarga de tráilers y la salida de personal. Camiones cargados quedaron varados bajo la luna de noviembre mientras los manifestantes encendían fogatas para calentarse. Productores bloquean porque el maíz no es solo grano; es el sustento de miles de familias guanajuatenses que invirtieron fertilizante, diésel y sudor en campos de temporal.

Antecedentes del paro agrícola en Guanajuato

Productores bloquean dentro de un movimiento nacional que arrancó hace quince días. Primero cerraron la carretera 45 en Salamanca, luego la 57 en Querétaro y ahora apuntan directo a las empresas. La estrategia es simple: sin maíz barato, no hay tortillas baratas. El gobierno estatal ofreció 6,200 pesos por tonelada; los campesinos lo rechazaron de inmediato. Productores bloquean porque esa cifra cubre apenas el 70 % de sus costos.

Impacto inmediato en la industria

Productores bloquean y Maseca detiene líneas de molienda. Cada hora sin materia prima significa miles de sacos de harina que no llegan a panaderías ni tortillerías. El efecto dominó alcanza supermercados de León, Irapuato y Celaya. Mientras tanto, el precio del maíz en el mercado libre sube 300 pesos en 24 horas, demostrando que la presión funciona. Productores bloquean para recordar que el campo no regala nada.

En la carretera León-Silao, patrullas de la Guardia Nacional observan sin intervenir. Los oficiales saben que cualquier desalojo desataría una crisis mayor. Productores bloquean con disciplina: permiten paso a ambulancias y escolares, pero ningún tráiler con logotipo de Gruma cruza la línea. La noche avanza y las negociaciones por WhatsApp entre líderes campesinos y funcionarios de Sader no avanzan.

Estrategia de presión escalonada

Productores bloquean plantas una tras otra. Después de Maseca, la siguiente será la sucursal de Bimbo en Juventino Rosas. El plan incluye 12 objetivos industriales en Guanajuato antes del viernes. Cada bloqueo dura máximo cuatro horas para evitar enfrentamientos, pero el mensaje queda grabado en redes sociales. Videos de tractores rodeando fábricas acumulan millones de vistas. Productores bloquean y la opinión pública se divide: unos aplauden la lucha, otros critican el desabasto de tortillas.

Costo real de producir maíz

Productores bloquean porque nadie calcula lo que cuesta sembrar. Un hectareo requiere 2,800 pesos de semilla, 4,500 de fertilizante y 3,200 de diésel. Sumando jornales y renta de tierra, el costo ronda los 18,000 pesos por hectareo. Con rendimiento promedio de 9 toneladas, cada kilo sale en 2 pesos antes de transporte. A 4.50 pesos que pagan hoy, pierden 50 centavos por kilo. Productores bloquean para que el gobierno entienda aritmética básica del campo.

En Silao, los manifestantes comparten café y tortillas de rescate. Un abuelo de 72 años cuenta que lleva 50 cosechas y nunca vio precios tan bajos. Su nieto, ingeniero agrónomo, graba con el celular para TikTok. La mezcla de tradición y tecnología define esta nueva generación que productores bloquean con tractores y hashtags.

Negociaciones estancadas

Productores bloquean mientras la Secretaría de Agricultura envía propuestas por correo. La última ofrece 6,700 pesos con subsidio condicionado a entrega en almacenes oficiales. Los campesinos responden que no aceptarán menos de 6,950 y exigen pago inmediato. La reunión programada para el jueves en la Ciudad de México podría definir el fin del paro o su escalada nacional.

Periodistas de Periódico Correo documentaron cada tractor en la entrada de Maseca. Sus fotografías muestran rostros cansados pero decididos. Reportes de El Sol de León confirman que otros contingentes liberaron la carretera a Lagos de Moreno para concentrar fuerza en Silao. Analistas de Milenio Guanajuato calculan que el bloqueo cuesta a Maseca 2.5 millones de pesos por hora. Todas estas fuentes coinciden: productores bloquean porque el maíz vale más que el precio que les quieren pagar.

Al amanecer del 6 de noviembre, los primeros rayos iluminan banderas mexicanas ondeando sobre tractores. Productores bloquean, pero también sueñan con volver a sus parcelas sabiendo que el fruto de su trabajo tendrá valor digno. La planta de Maseca permanece cerrada, los tráilers esperan y Guanajuato entero contiene la respiración ante el siguiente movimiento campesino.