Bloqueos de cañeros se levantan tras 12 horas por pacto

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Bloqueos de cañeros han marcado un punto de inflexión en las demandas del sector agrícola mexicano, donde productores de caña exigen soluciones inmediatas al gobierno federal. Estos bloqueos de cañeros, que paralizaron avenidas clave en la Ciudad de México durante casi 12 horas, se levantaron gracias a un acuerdo para una reunión con el secretario de Agricultura. La situación resalta las tensiones en el campo por las importaciones de azúcar que han hundido los precios, afectando a miles de familias en estados productores. En este contexto, los cañeros de Morelos, Puebla, San Luis Potosí y Veracruz, unidos en la Unidad Cañera Democrática, tomaron medidas drásticas para visibilizar su pliego petitorio, centrado en un subsidio de 300 pesos por tonelada para compensar pérdidas en la zafra 2025-2026.

El impacto de los bloqueos de cañeros en la capital

Los bloqueos de cañeros iniciaron en la madrugada del 11 de noviembre de 2025, alrededor de las 4:00 horas, cuando decenas de productores llegaron a las avenidas Universidad y Cuauhtémoc, a la altura de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader). Estas acciones, que duraron cerca de 12 horas, generaron caos vial en una de las zonas más transitadas de la Ciudad de México, afectando a commuters y servicios de emergencia. Los manifestantes, con pancartas y tractores, denunciaron la importación masiva de azúcar centroamericano que ha saturado el mercado nacional, provocando una caída drástica en los precios de la sacarosa. Según los líderes, esta política federal ha puesto en jaque la viabilidad de sus cultivos, dejando a comunidades enteras al borde de la quiebra.

Causas económicas detrás de los bloqueos de cañeros

La raíz de estos bloqueos de cañeros radica en la zafra 2023-2024, donde el precio por tonelada de azúcar en Veracruz alcanzó los 1,195 pesos, para desplomarse a solo 846 pesos en la temporada siguiente. Esta pérdida de 349 pesos por tonelada, redondeada a 300 en sus demandas, se atribuye directamente a la entrada de un millón 200 mil toneladas de azúcar importado, pese a que México produce un excedente de 4 millones 870 mil toneladas anuales. Expertos en el sector agrícola señalan que esta saturación del mercado no solo reduce ingresos, sino que amenaza la autosuficiencia alimentaria del país. Los productores argumentan que, siendo México autosuficiente en azúcar, las importaciones solo sirven para perjudicar al campo local, exacerbando problemas como el contrabando disfrazado de harina en aduanas.

En respuesta a estas presiones, el Gobierno federal emitió un decreto el día anterior a los bloqueos, incrementando los aranceles al azúcar importado hasta el 210.44 por ciento ad valorem. Aunque esta medida es vista como un paso positivo, los cañeros insisten en que no compensa las pérdidas ya sufridas. Ruperto Ruiz Cortés, integrante de la comisión negociadora, enfatizó en entrevistas que la responsabilidad recae en el Gobierno por permitir estas importaciones, demandando no solo el subsidio, sino también un incremento en el apoyo al seguro social para las familias de productores, muchas de las cuales carecen de cobertura médica básica.

Acuerdo alcanzado: La mesa de trabajo con la Sader

Tras intensas negociaciones, los bloqueos de cañeros se levantaron al pactar una mesa de trabajo para el 12 de noviembre a las 9:00 horas con el Subsecretario de Agricultura, Leonel Cota Montaño. Este encuentro permitirá desahogar el pliego petitorio completo, que incluye el subsidio de 300 pesos por tonelada y medidas para fortalecer el seguro social en el campo. Los productores celebraron el avance, pero advirtieron que mantendrán presión en otras regiones. En Veracruz, por ejemplo, los bloqueos en casetas como Papaloapan, Tuxtepec, Puente de Caracol y Cosamaloapan continuarán, financiados por apoyos voluntarios, para respaldar las movilizaciones en la capital.

Detalles del pliego petitorio de los cañeros

El pliego petitorio de los cañeros va más allá del subsidio inmediato; busca reformas estructurales para evitar futuras crisis en el sector azucarero. Entre las demandas secundarias destacan la regulación estricta de importaciones y la eliminación del contrabando de azúcar, que ingresa como "harina" en trailers sin control aduanero. Arturo Helviz Reyes, un productor veracruzano, explicó que la sobreproducción nacional, combinada con exportaciones forzadas para desahogar el mercado, ha creado un círculo vicioso de precios bajos. Por su parte, Juan Manuel Guzmán Santana, contador y productor de Zacatepec, detalló que de las 4.87 millones de toneladas producidas este año, solo 3.8 millones se consumen internamente, dejando el excedente vulnerable a fluctuaciones globales.

Estos bloqueos de cañeros no son aislados; forman parte de una ola de protestas en el agro mexicano, donde el Gobierno enfrenta críticas por políticas que priorizan el comercio exterior sobre la protección local. La Unidad Cañera Democrática, con representantes de cuatro estados clave, ha coordinado estas acciones para amplificar su voz, recordando que el azúcar es un pilar de la economía rural en regiones como Veracruz, el mayor productor nacional.

Consecuencias a largo plazo para el sector azucarero

Los recientes bloqueos de cañeros subrayan la urgencia de políticas agrícolas sostenibles en México, donde el 70 por ciento de la producción de caña depende de pequeños y medianos productores. Sin el subsidio demandado, miles de hectáreas podrían abandonarse, impactando no solo ingresos, sino también el empleo rural y la cadena de suministro de alimentos. Analistas del sector estiman que las pérdidas acumuladas por importaciones superan los 1,000 millones de pesos anuales, una cifra que el Gobierno podría mitigar con incentivos fiscales y controles fronterizos más rigurosos.

Perspectivas futuras tras el levantamiento de bloqueos

Mientras la mesa de trabajo se perfila como un avance, los cañeros mantienen un plantón en la avenida Municipio Libre, en la Alcaldía Benito Juárez, con planes de reactivar bloqueos a las 8:00 horas del 12 de noviembre, justo antes de la reunión. Esta estrategia dual busca mantener la presión mientras se negocia, asegurando que las promesas no queden en papel. En el panorama más amplio, estos eventos resaltan la necesidad de diversificar el mercado azucarero, explorando usos industriales como etanol o biofertilizantes para absorber excedentes.

La situación de los cañeros también se entrelaza con desafíos globales, como la volatilidad de precios en commodities agrícolas y el cambio climático, que reduce rendimientos en un 15 por ciento anual en algunas zonas. Organizaciones como la CNPR han respaldado estas demandas, abogando por un fondo de estabilización de precios que proteja a productores de fluctuaciones externas.

En las discusiones informales con reporteros de Agencia Reforma, líderes como Ruiz Cortés reiteraron que el diálogo es clave, pero solo si trae resultados tangibles. Fuentes cercanas al sector agrícola mencionan que datos de la Sader confirman la autosuficiencia en azúcar, cuestionando la lógica de las importaciones pasadas. Además, informes de la Secretaría de Economía validan las cifras de contrabando, lo que añade peso a las acusaciones de negligencia.

Por otro lado, observadores del campo señalan que resoluciones como esta podrían inspirar a otros sectores, como el maíz, que planea bloqueos el 24 de noviembre contra la nueva Ley de Aguas. En conversaciones con el Frente Nacional de Productores y Consumidores de Maíz, se destaca la interconexión de estas luchas, donde el agua y el azúcar son vitales para la soberanía alimentaria. Así, los bloqueos de cañeros no solo resuelven una crisis inmediata, sino que pavimentan el camino para reformas más amplias en el agro mexicano.