Colectivos de búsqueda en Guanajuato confrontaron a las autoridades en la Universidad Iberoamericana de León, denunciando inacción y omisiones en la atención a casos de personas desaparecidas. La reunión, organizada en el marco del Día Internacional de las Víctimas de Desaparición Forzada, reunió a familiares, activistas y autoridades para abordar la crisis forense y los desafíos que enfrentan los colectivos en su lucha por encontrar a sus seres queridos. La falta de avances en las investigaciones, la lentitud en la entrega de cuerpos y la inseguridad que enfrentan los buscadores fueron los puntos centrales de las críticas, reflejando un problema estructural que persiste en el estado.
Los colectivos de búsqueda, integrados por familiares de personas desaparecidas, expresaron su frustración ante la inacción de las autoridades estatales y federales. En Guanajuato, donde la violencia y las desapariciones han marcado a miles de familias, los colectivos señalaron que las instituciones no han implementado medidas efectivas para garantizar la identificación de restos humanos ni para actualizar las bases de datos de personas desaparecidas. Durante el encuentro en la Ibero León, los participantes denunciaron que las omisiones en los procesos forenses dificultan la localización de sus familiares, prolongando su dolor y manteniendo la incertidumbre. Además, destacaron que la inseguridad en la región pone en riesgo a quienes realizan búsquedas en campo, un trabajo que, en muchos casos, recae exclusivamente en los propios familiares.
La crisis forense en Guanajuato, según los colectivos, es uno de los principales obstáculos. La acumulación de cuerpos sin identificar en morgues y la falta de recursos para realizar pruebas de ADN han generado un cuello de botella que impide avances significativos. Los familiares relataron casos en los que los restos no son entregados a tiempo o se manejan sin los protocolos adecuados, lo que agrava la desconfianza hacia las autoridades. Esta situación, agravada por la inseguridad, coloca a los colectivos de búsqueda en una posición vulnerable, ya que deben enfrentar no solo la falta de apoyo institucional, sino también la amenaza de grupos criminales que operan en el estado.
Otro aspecto que los colectivos de búsqueda resaltaron en la Ibero León fue la impunidad que rodea los casos de desapariciones. Según los participantes, la mayoría de las investigaciones no avanzan, y las autoridades no han implementado estrategias efectivas para combatir la violencia que alimenta estas desapariciones. En un contexto donde Guanajuato se ha convertido en uno de los estados más violentos de México, los colectivos exigieron medidas concretas, como la creación de un sistema de búsqueda más eficiente y la participación activa de organismos internacionales para garantizar transparencia y resultados. La reunión en la universidad sirvió como un espacio para visibilizar estas demandas, pero también para evidenciar la brecha entre las promesas gubernamentales y la realidad que enfrentan las familias.
La inseguridad en Guanajuato, un tema recurrente en las discusiones, no solo afecta a los colectivos de búsqueda, sino también a la sociedad en general. Los familiares relataron cómo la violencia en el estado complica las labores de búsqueda, ya que muchas zonas donde podrían encontrarse restos son controladas por grupos delictivos. Esta situación, combinada con la inacción de las autoridades, genera un sentimiento de abandono entre los colectivos, quienes sienten que su lucha no es prioridad para el gobierno. La falta de coordinación entre las instituciones estatales y federales, además de la escasa atención a las infancias afectadas por las desapariciones, fueron otros puntos que se abordaron en el encuentro.
El evento en la Ibero León también sirvió para destacar el papel de los colectivos de búsqueda como agentes de cambio. A pesar de las adversidades, estas organizaciones han logrado avances significativos, como la localización de restos en algunas comunidades, gracias a su perseverancia y trabajo conjunto. Sin embargo, los colectivos insisten en que su labor no debería recaer únicamente en ellos, sino que el Estado debe asumir su responsabilidad. La reunión fue un llamado a la acción para que las autoridades refuercen los mecanismos de búsqueda y garanticen la seguridad de quienes participan en estas tareas, especialmente en un estado donde la violencia no da tregua.
La discusión en la universidad no solo abordó los problemas locales, sino que también conectó las experiencias de Guanajuato con las de otros estados. Los colectivos de búsqueda compartieron testimonios de regiones como Jalisco, Michoacán y Veracruz, donde las problemáticas son similares. La falta de un sistema nacional de búsqueda eficiente y la desatención a las víctimas indirectas, como los niños que crecen sin sus familiares, fueron temas recurrentes. Este intercambio permitió a los asistentes identificar patrones comunes y proponer soluciones integrales, como la creación de una base de datos unificada y la capacitación de autoridades en el manejo de casos de desaparición.
En las conversaciones sostenidas durante el evento, se mencionó que algunos informes recientes han documentado las dificultades que enfrentan los colectivos de búsqueda en México. Estas publicaciones, elaboradas por organizaciones de derechos humanos, destacan la necesidad de una mayor colaboración entre los gobiernos estatales y las familias afectadas. La información recopilada en estos reportes subraya que la inacción no es solo un problema de Guanajuato, sino un desafío a nivel nacional que requiere atención urgente.
Por otro lado, se comentó que diversas instancias han intentado visibilizar la crisis de las desapariciones a través de foros y reuniones como la organizada en la Ibero León. Estas plataformas, según los asistentes, son esenciales para mantener la presión sobre las autoridades y garantizar que el tema no sea ignorado. Algunos participantes señalaron que eventos similares en otros estados han logrado pequeños avances, como la implementación de protocolos forenses más estrictos, aunque aún queda mucho por hacer.
Finalmente, los colectivos de búsqueda reiteraron su compromiso de continuar su labor a pesar de las adversidades. La reunión en la Ibero León fue un recordatorio de la resiliencia de estas familias, que no solo buscan a sus seres queridos, sino que también luchan por un sistema de justicia más humano y efectivo. Las discusiones dejaron claro que, mientras las autoridades no asuman un papel más activo, los colectivos seguirán siendo la principal fuerza detrás de las búsquedas, enfrentando la inacción y los riesgos con una determinación que inspira a quienes escuchan sus historias.


