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Sheinbaum exige mejor precio maíz a harineras

Sheinbaum exige a harineras pagar más por el maíz

Sheinbaum exige que las grandes harineras como Minsa, Maseca y Cargill eleven de inmediato el precio del maíz que compran a productores mexicanos. En plena crisis por la sobreoferta internacional, la presidenta Claudia Sheinbaum dejó claro que el gobierno federal no dará ni un paso atrás: “Sí lo están haciendo”, sentenció durante la mañanera en Guanajuato. Esta exigencia forma parte de un acuerdo tripartito que busca blindar a los campesinos frente a precios de miseria que rondan los 4,500 pesos por tonelada, muy por debajo de los costos de producción.

Acuerdo tripartito: $950 pesos extra por tonelada

Sheinbaum exige el cumplimiento estricto del pacto firmado el 29 de octubre. El mecanismo es simple pero contundente: el gobierno federal aporta 800 pesos y los estatales 150 pesos por cada tonelada, sumando 950 pesos de apoyo directo. Este incentivo obliga a las harineras a comprar en bodegas nacionales y no solo en el mercado de valores internacional, donde el grano se cotiza a la baja. “Depende del lugar, pero sí están aportando”, enfatizó la mandataria, reconociendo el trabajo del secretario de Agricultura para sentar a todas las partes en la misma mesa.

Productores de maíz alzan la voz con bloqueos carreteros

Sheinbaum exige mientras cientos de productores de maíz mantienen bloqueos carreteros en Guanajuato, Jalisco y Michoacán. Las casetas de León-Aguascalientes y autopistas clave permanecieron tomadas hasta que el acuerdo empezó a moverse. Los campesinos denuncian que sin un precio justo, el maíz nativo blanco y criollo desaparece. La presidenta fue tajante: “También hay intereses políticos”, pero reconoció que la gran mayoría ya firmó con la Sader y las ventanillas abrirán en 2026 para cobrar el apoyo.

Sobreoferta internacional: el enemigo silencioso

Sheinbaum exige contrarrestar la sobreoferta internacional que hundió los precios globales. México importa millones de toneladas de maíz amarillo barato, pero el maíz nativo mexicano alimenta la tortilla diaria de 130 millones de personas. Sin intervención, los pequeños productores quebrarían en semanas. Por eso el acuerdo obliga a Maseca, Minsa y Cargill a priorizar la compra local, pagando hasta 1,200 pesos más por tonelada que el precio de Chicago.

Tres programas millonarios ya operan

Sheinbaum exige resultados visibles y los respalda con presupuesto histórico. Producción para el Bienestar entrega 16 mil millones de pesos anuales a dos millones de pequeños productores de maíz. Fertilizantes Gratuitos, producidos por Pemex, significan otros 17 mil millones. Sembrando Vida completa el trío con 39 mil millones para frutales y acompañamiento técnico. “Ese es el apoyo que se está dando al pequeño productor”, subrayó la presidenta, dejando claro que no habrá más recursos extraordinarios.

Nuevo programa para maíz nativo en puerta

Sheinbaum exige preservar las 59 razas de maíz mexicano y la próxima semana lo hará oficial. Junto a investigadores y el movimiento “Sin Maíz No Hay País”, lanzará un esquema que garantiza precio justo para autoabasto y mercado. Incluye bancos de semillas, seguros contra sequía y contratos directos con harineras. El objetivo: que ninguna variedad criolla se pierda por falta de rentabilidad.

Periodistas de AM León y Guanajuato registraron cada palabra de la presidenta durante la conferencia en Palacio Nacional. Los reporteros locales confirmaron que los bloqueos en la caseta León-Aguascalientes se levantaron horas después del anuncio. Corresponsales de la región destacaron que los 950 pesos por tonelada ya aparecen en los primeros contratos firmados con Minsa en Silao.

Analistas consultados por medios nacionales coinciden en que Sheinbaum exige un cambio estructural: pasar de subsidios reactivos a compras garantizadas. Expertos en agronomía citados en foros especializados calculan que, de mantenerse la sobreoferta internacional, México necesitará al menos 5 mil millones de dólares anuales para estabilizar el mercado del maíz nativo.

Productores entrevistados en las carreteras de Guanajuato aseguran que, por primera vez, ven voluntad política real. “Sheinbaum exige y las harineras obedecen”, resumió un líder campesino antes de desbloquear la vía. El acuerdo tripartito ya es referencia obligada en cualquier debate sobre soberanía alimentaria.

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