Diego Alejandro hallado sin vida en Irapuato

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Diego Alejandro: secuestro y trágico final

Diego Alejandro, el joven de 27 años privado de la libertad en Irapuato, fue localizado sin vida la mañana del 4 de noviembre en un camino terracero de la comunidad El Copal. El cuerpo presentaba múltiples golpes, confirmando los peores temores de su familia y del colectivo de búsqueda que difundió su caso apenas unas horas antes.

Diego Alejandro había sido levantado la madrugada del lunes en su domicilio de Malvas Revolución, un sector donde la violencia no da tregua. Según versiones preliminares, el ataque dejó otro hombre muerto a balazos en el mismo sitio, lo que eleva la alarma sobre ajustes de cuentas o secuestros exprés que azotan la zona Silao-Irapuato.

Perfil de Diego Alejandro: estudiante y emprendedor

Diego Alejandro cursaba una maestría en el Instituto Irapuato y manejaba un próspero negocio de venta de cerveza. Su rutina de esfuerzo y superación contrastaba con la brutalidad que lo arrancó de su hogar. Amigos lo describían como un joven responsable, siempre enfocado en crecer profesionalmente mientras atendía su local en el corazón de la ciudad.

La rápida identificación de Diego Alejandro se logró gracias a la fotografía que el colectivo “A tu encuentro” compartió en redes sociales. Horas después de la denuncia, la Fiscalía General del Estado de Guanajuato confirmó que el cuerpo hallado en El Copal correspondía al estudiante desaparecido.

Violencia en Irapuato: otro caso que indigna

El secuestro de Diego Alejandro no es un hecho aislado. En lo que va del año, Irapuato registra decenas de privaciones ilegales de la libertad, muchas terminan en fosas clandestinas o caminos solitarios como el de El Copal. La carretera Silao-Irapuato se ha convertido en corredor de la muerte para víctimas de grupos delictivos que operan con total impunidad.

Modus operandi: levantones al amanecer

Los plagios en Malvas Revolución y colonias aledañas siguen un patrón: irrumpen en domicilios entre las 3 y 5 de la madrugada, encañonan a los moradores y se llevan a los objetivos en camionetas de lujo. En el caso de Diego Alejandro, testigos refieren disparos que alertaron a los vecinos, pero la respuesta policial tardó más de 40 minutos.

La segunda víctima, abatida a balazos en el lugar del secuestro, permanece sin identificar oficialmente, aunque se presume era compañero de trabajo de Diego Alejandro. Este doble crimen refuerza la percepción de que los delincuentes actúan sin temor a la autoridad.

Respuesta institucional: Fiscalía bajo presión

La Fiscalía de Guanajuato activó el protocolo de búsqueda inmediata tras la denuncia interpuesta por la madre de Diego Alejandro. Peritos en criminalística recorrieron El Copal y aseguraron casquillos percutidos, huellas de llantas y muestras de sangre. Sin embargo, hasta el momento no hay detenidos ni líneas de investigación públicas.

Colectivos como “A tu encuentro” critican la lentitud en la activación de la Alerta Amber para adultos y exigen mayor coordinación con la Guardia Nacional. En redes, el hashtag #JusticiaParaDiegoAlejandro acumula miles de menciones en menos de 24 horas.

Zona de silencio en El Copal

Habitantes de El Copal aseguran que el camino terracero es utilizado frecuentemente para abandonar cuerpos. “Cada semana aparece alguien”, comentó un ejidatario que pidió anonimato. La falta de patrullaje nocturno y la cercanía con brechas hacia Juventino Rosas facilitan la huida de los responsables.

El cuerpo de Diego Alejandro fue trasladado al Servicio Médico Forense de Irapuato para la necropsia de ley. Preliminarmente se habla de traumatismo craneoencefálico severo, aunque la causa oficial se dará a conocer en las próximas horas.

Organizaciones civiles preparan una marcha para el próximo sábado en el centro de Irapuato, exigiendo alto a la ola de secuestros. La indignación crece entre comerciantes, quienes temen ser el siguiente blanco.

Periódico Correo fue el primer medio en reportar la localización del cuerpo en El Copal, citando fuentes de la Fiscalía. Horas después, el colectivo confirmó la identidad en sus redes oficiales. La nota original, publicada el 4 de noviembre, detalla el hallazgo macabro que hoy tiene en vilo a Guanajuato.

El caso de Diego Alejandro se suma a la estadística negra de más de 1,200 desaparecidos en el estado según el Registro Nacional. Familiares insisten en que no descansarán hasta dar con los responsables.

En Malvas Revolución, vecinos colocaron veladoras en la puerta donde ocurrió el secuestro. La comunidad, cansada de promesas, exige resultados concretos de las autoridades estatales y municipales.