El Libramiento de Silao representa un proyecto vial emblemático en Guanajuato que prometía descongestionar el tráfico en la región, pero tras seis años de su concesión, el tramo inicial sigue inconcluso, generando frustración entre autoridades y ciudadanos. Este desarrollo, adjudicado a Grupo México, ha enfrentado obstáculos persistentes en la liberación de terrenos, lo que ha impedido su avance y ha puesto en jaque los beneficios esperados para la movilidad en el Bajío. A lo largo de este análisis, exploraremos los detalles del Libramiento de Silao, sus implicaciones económicas y las críticas por la falta de cumplimiento.
Historia del Libramiento de Silao y su concesión inicial
El Libramiento de Silao surgió como una solución estratégica para aliviar la saturación en la carretera federal 45 León-Silao, una de las vías más transitadas del estado. En marzo de 2018, durante la administración del gobernador Miguel Márquez Márquez, se otorgó la concesión por 30 años a la Concesionaria Autopista Silao S.A. de C.V., filial de Grupo México. El proyecto total abarca 17.4 kilómetros, divididos en dos tramos principales, con una inversión proyectada de 2 mil 243 millones de pesos. Sin embargo, solo el segundo tramo, de 8.5 kilómetros, entró en operación en septiembre de 2019, conectando el Eje Metropolitano con la autopista Silao-Guanajuato.
El tramo inconcluso que frena el progreso
El primer tramo del Libramiento de Silao, de 6.3 kilómetros, inicia en la carretera 45 León-Silao y atraviesa comunidades como San Antonio Texas, Coecillo y Monte del Coecillo, hasta entroncar con el Eje Metropolitano. Este segmento clave permanece paralizado debido a disputas por la adquisición de predios. Propietarios locales denuncian pagos irrisorios, alrededor de 200 a 300 pesos por metro cuadrado en zonas valoradas en más de 2 mil pesos, bajo la amenaza de expropiaciones estatales. Estas tensiones han extendido los procesos legales, dejando el Libramiento de Silao en un limbo que afecta la conectividad regional.
Autoridades estatales, como la Secretaría de Obra Pública, insisten en que el inicio de obras depende de la certeza jurídica sobre los terrenos. Los proyectos ejecutivos están listos, pero los procedimientos de expropiación se prolongan, sin una fecha definida para el arranque. Esta demora no solo incumple el cronograma original, sino que también genera costos adicionales para la concesionaria y el erario público.
Críticas a Grupo México por el incumplimiento en el Libramiento de Silao
Grupo México, conocido por sus operaciones en minería y transporte, ha sido cuestionado por su manejo del Libramiento de Silao. A pesar de promesas de culminación rápida en la inauguración del segundo tramo, el avance en el primero ha sido nulo. Representantes de la empresa no han respondido a solicitudes de información sobre plazos o avances, lo que alimenta sospechas de falta de compromiso. Además, la reciente venta de la línea de autopistas de Grupo México en junio de 2025, por 7 mil 700 millones de pesos, incluye el 100% de las acciones de la concesionaria del Libramiento de Silao, lo que podría complicar aún más la continuidad del proyecto.
Falta de transparencia en la concesión vial
La plataforma "Concesiones Transparentes" lanzada por la gobernadora Libia Dennise García Muñoz Ledo en octubre de 2025 busca esclarecer estos asuntos, pero documentos clave del Libramiento de Silao permanecen clasificados. Anexos como el Programa de Construcción, que detalla plazos y presupuestos, están marcados como confidenciales por el Comité de Transparencia desde 2018. Esta opacidad viola principios de rendición de cuentas y genera dudas sobre los incentivos reales para Grupo México, quien se beneficia del peaje en el tramo operativo, ahora en 26 pesos por auto, sin invertir en el pendiente.
Expertos en infraestructura vial destacan que el Libramiento de Silao podría reducir tiempos de viaje en un 40%, impulsando el comercio en Puerto Interior y el Parque Industrial Las Colinas. Sin embargo, la demora perpetúa cuellos de botella, incrementando emisiones y costos logísticos para transportistas. Comunidades afectadas, como San Agustín de las Flores, reportan tierras abandonadas con señalamientos descoloridos, simbolizando promesas incumplidas.
Impactos económicos y sociales del retraso en el Libramiento de Silao
El estancamiento del Libramiento de Silao no solo afecta la movilidad, sino también la economía local. Guanajuato, como hub industrial, depende de vialidades eficientes para atraer inversiones. El tramo inconcluso representa una oportunidad perdida para conectar la autopista León-Salamanca con rutas clave, beneficiando a miles de vehículos diarios. En su lugar, conductores enfrentan congestiones crónicas, con picos que extienden viajes en horas, impactando la productividad y la seguridad vial.
Expropiaciones y conflictos con propietarios
Las expropiaciones forzosas han generado roces con ejidatarios y pequeños dueños. En Coecillo y Loma del Coecillo, residentes como Federico Medrano e Ismael Martínez relatan presiones de abogados de la concesionaria, con pagos diferidos y demandas pendientes. Estos conflictos, aunque necesarios para el derecho de vía, han sido manejados con opacidad, erosionando la confianza en el proceso. El gobierno estatal apoyó inicialmente la liberación de tierras, pero la lentitud actual cuestiona su efectividad.
Miguel Márquez Márquez, ahora senador, defiende el proyecto como institucional, destinado a ofrecer alternativas peajeadas voluntarias. No obstante, admite desconocer los plazos exactos, subrayando la urgencia para desfogar la entrada a Silao. Mientras tanto, el Vivero Calderón en San Antonio Texas opera en incertidumbre, con familias esperando desalojos indefinidos.
En el contexto más amplio, el Libramiento de Silao ilustra desafíos comunes en concesiones viales mexicanas, donde intereses privados chocan con necesidades públicas. La venta de activos por Grupo México podría inyectar capital fresco, pero sin garantías de avance, el riesgo de abandono persiste. Analistas sugieren sanciones por retrasos, como el 0.005% del valor de la obra por día, aunque causas no imputables a la concesionaria permiten ajustes.
Recientes evaluaciones de la Secretaría de Obra Pública indican que, una vez liberados los predios, la construcción podría iniciar de inmediato, dada la preparación técnica. Sin embargo, sin presión coordinada entre estado y empresa, el Libramiento de Silao podría extender su limbo más allá de los siete años. Comunidades locales, a través de testimonios recopilados en foros regionales, expresan esperanza en una resolución equitativa que priorice el desarrollo inclusivo.
Por otro lado, observadores del sector vial, basados en reportes del Periódico Oficial del Estado, destacan que el marco legal establece obligaciones claras, pero su enforcement depende de voluntad política. En discusiones con exfuncionarios, se menciona que el apoyo inicial al Grupo México buscaba acelerar el proceso, aunque los resultados actuales invitan a revisiones más estrictas en futuras concesiones.
Finalmente, el futuro del Libramiento de Silao pende de un hilo de negociaciones y transparencia, recordando que infraestructuras como esta no solo son carreteras, sino motores de progreso para Guanajuato. Fuentes cercanas al Comité de Transparencia sugieren que la desclasificación pendiente de documentos podría catalizar avances, permitiendo un escrutinio público que impulse la culminación.


