Colectivo Perro Pateado ha capturado la esencia de la identidad cultural con su vibrante jornada artística titulada "Lo Mexicano es Implícito", un evento que reunió a artistas locales en León, Guanajuato, para explorar de manera sutil y profunda los elementos que definen lo mexicano en el arte contemporáneo. Esta iniciativa, realizada el 29 de noviembre de 2025, no solo celebró la creatividad multidisciplinaria, sino que también invitó al público a reflexionar sobre temas como la identidad nacional, la desigualdad de género y la herencia literaria, todo ello a través de expresiones artísticas que evitan lo explícito para potenciar lo implícito. En un contexto donde el arte mexicano busca reinventarse, el colectivo Perro Pateado emerge como un referente en la escena cultural guanajuatense, fusionando pintura, performance y música en una noche inolvidable.
La vibrante jornada artística del Colectivo Perro Pateado
El Colectivo Perro Pateado organizó esta jornada artística en el Foro Corazón de León, un espacio emblemático frente al Teatro Doblado en la calle Hermanos Aldama 155. Desde las 6 de la tarde hasta bien entrada la noche, el lugar se transformó en un epicentro de creatividad donde más de un centenar de asistentes disfrutaron de una programación diversa. Lamdoro, cuyo nombre real es Carlos Saúl Becerra García, e Isah Orta, líderes del colectivo, dieron la bienvenida al público con palabras que resaltaron la fidelidad de la comunidad artística local. "Gracias por su compromiso con el arte que nos une", expresó Lamdoro, marcando el tono de una velada que priorizó la interacción y la reflexión colectiva.
La identidad mexicana, tema central de la jornada, se presentó de forma implícita, permitiendo que cada pieza artística hablara por sí misma sin necesidad de declaraciones grandilocuentes. Esto es característico del enfoque del Colectivo Perro Pateado, que desde su fundación ha apostado por intervenciones que cuestionen y celebren la cultura nacional sin caer en estereotipos obvios. En León, una ciudad con rica tradición artesanal y un pulso cultural vibrante, este evento se posiciona como un hito para el arte contemporáneo mexicano, atrayendo tanto a locales como a visitantes interesados en expresiones que dialogan con lo cotidiano y lo profundo de la mexicanidad.
Exposición pictórica: Retratos implícitos de lo mexicano
La inauguración de la exposición pictórica fue uno de los momentos cumbre de la jornada artística. Con 15 piezas variadas en técnicas y estilos, el Colectivo Perro Pateado presentó obras que capturan la complejidad de la identidad mexicana. Entre ellas destaca "En paz descanse el mexicano de plástico", un óleo sobre papel realizado por Lamdoro en 2025, que invita a cuestionar las fachadas superficiales de la cultura nacional. Otra pieza notable es "Detrás de la máscara no hay nada", una aguatin ta y barniz dulce de David Salazar de 2024, que explora la vacuidad detrás de las apariencias sociales en el México contemporáneo.
No menos impactante resulta "Denle a la gente lo que quiere", un collage de Naomi Blanco de 2023, que reflexiona sobre las demandas culturales y el consumismo en el arte mexicano. Estas obras, exhibidas en el Foro Corazón de León, no solo adornaron el espacio, sino que sirvieron como catalizador para conversaciones entre asistentes. El Colectivo Perro Pateado, con esta selección, subraya cómo la pintura puede ser un vehículo para lo implícito, donde colores, formas y texturas evocan la historia y las contradicciones de México sin necesidad de narrativas directas. Esta exposición refuerza el rol del colectivo en la promoción del arte visual guanajuatense, conectando generaciones de artistas locales.
Performance impactante: "Cuando se nace mujer" en el centro
Tras una pausa para degustaciones que fomentaron el intercambio entre el público, el escenario dio paso al performance "Cuando se nace mujer", protagonizado por Jocelyn Álvarez. Esta artista, conocida por su rol en la obra "El Peso del Ladrillo", que aborda la violencia familiar en contextos mexicanos, presentó una pieza muda que narra la desventaja histórica de la mujer en la sociedad. Inspirada en la visión aristotélica de la mujer como "hombre incompleto", la interpretación utilizó elementos minimalistas: una regadera para simbolizar el riego y el crecimiento, cinta de advertencia para denotar juicios sociales, y una planta que florece pese a las adversidades.
El Colectivo Perro Pateado integró a Isah Orta y Carlos Cervantes en esta dinámica grupal, donde el público rodeaba a la performer, convirtiéndose en parte activa de la narrativa. Gestos que ilustran la observación y el escrutinio social culminaron en un acto de purificación, representando el alto costo de la igualdad de género en México. La ovación al final fue ensordecedora, destacando cómo el performance, con su enfoque implícito en lo mexicano a través de temas de género, resonó profundamente. Jocelyn Álvarez, con su trayectoria en teatro feminista, eleva el perfil del colectivo, posicionándolo como un espacio para voces marginadas en el arte contemporáneo.
Música y literatura: Ecos de Juan Rulfo en la guitarra
La sección musical, a cargo de Diego Montes, egresado de la Escuela de Música de la Universidad de Guanajuato, añadió una capa sonora a la jornada artística. Con su guitarra clásica, interpretó tres piezas inspiradas en el cuento "Diles que no me maten" de Juan Rulfo: "Y me mató un novillo", "Te mirarán a la cara y creerán que no eres tú" y "Dile que sí lo conocí. Ya murió". Estas composiciones capturan el fatalismo rural y la identidad mexicana implícita en la obra rulfiana, un pilar de la literatura nacional.
Diego Montes explicó que su objetivo era "capturar lo identitario de México" mediante ritmos y emociones que evocan el paisaje y las tragedias del país. El Colectivo Perro Pateado, al incluir esta intervención, enriquece su programación con fusiones entre música y literatura, recordando cómo Rulfo ha influido en generaciones de artistas mexicanos. Esta parte de la velada no solo entretuvo, sino que profundizó en la herencia cultural, haciendo de la jornada un diálogo continuo entre disciplinas.
Cortometraje y cierre: Multidisciplina en acción
La proyección de un cortometraje, aunque breve en detalles específicos, mantuvo el flujo multidisciplinario, explorando narrativas visuales que complementan lo implícito en lo mexicano. Posteriormente, un último performance y el toquín de Tefy Clouds extendieron la noche pasada la medianoche, cerrando con energía colectiva. El Colectivo Perro Pateado demostró su maestría en eventos que integran cine, performance y música, creando una experiencia inmersiva que trasciende lo individual.
En el corazón de Guanajuato, esta jornada artística resalta el potencial del arte local para abordar temas universales con un toque mexicano. La participación entusiasta del público, desde familias hasta estudiantes de arte, subraya el impacto comunitario del colectivo. Obras como las de Salazar y Blanco no solo decoran, sino que provocan, invitando a una mirada más profunda sobre la identidad cultural en tiempos de globalización.
La fusión de performance y música en el evento del Colectivo Perro Pateado ilustra cómo el arte contemporáneo mexicano puede ser accesible y transformador. Inspiraciones literarias como las de Rulfo se convierten en puentes entre el pasado y el presente, mientras que intervenciones como la de Álvarez abren puertas a discusiones sobre equidad de género en la sociedad mexicana.
Detalles de esta vibrante jornada, reportados en crónicas locales como las de AM y observaciones directas de asistentes en foros culturales guanajuatenses, confirman su éxito como cierre mensual del colectivo. Fuentes como entrevistas con Lamdoro en publicaciones regionales destacan el compromiso con lo implícito, mientras que reseñas en redes de arte contemporáneo mexicano alaban la integración de disciplinas.


