Hueco Volumen 3: terror fresco que conquista Guanajuato
Hueco Volumen 3 irrumpió con fuerza en el corazón de León durante el Cuarto Festival Estimable Calaca, convirtiéndose en el epicentro del terror literario emergente. Esta antología, que reúne diez relatos escalofriantes, demostró por qué Hueco Volumen 3 se posiciona como la plataforma definitiva para nuevos talentos del horror mexicano. Presentada en el foro Bóveda del Barrio Arriba, la obra cautivó a decenas de asistentes ávidos de emociones fuertes.
Hueco Volumen 3 no es solo un libro: es un grito creativo que libera traumas a través de la ficción. Jorge Flores Navarro, cofundador del proyecto, explicó que Hueco Volumen 3 busca “promover y difundir el terror dentro de la literatura”, alejándose de leyendas locales para crear catarsis universal. La mayoría de autores son leoneses, pero Hueco Volumen 3 trasciende fronteras con voces de Colima, Culiacán y hasta Argentina.
El monstruo que todos alimentamos
El relato estrella de Hueco Volumen 3, “Manual para cuidar a un monstruo” de Alberto González Guitrón, desató risas nerviosas y escalofríos. ¿Cómo domesticar a una criatura vanidosa que devora humanos? El texto revela secretos: acariciar su ego, vestirlo con elegancia y nunca olvidar el “piojito” nocturno. Pero un descuido y… ¡zas! El monstruo te engulle mientras duermes. Hueco Volumen 3 transforma el miedo en ironía deliciosa.
Hueco Volumen 3: taller viviente de horror
Detrás de cada página de Hueco Volumen 3 late un taller intensivo. Los creadores imparten cursos donde escritores novatos aprenden a canalizar sus pesadillas. “Les orientamos para que plasmen sus historias”, reveló Flores. El resultado: Hueco Volumen 3, 80 páginas de puro suspenso ilustradas en blanco y negro por Eduardo “Rata” Cornejo, quien confesó haber devorado cada cuento antes de dibujar.
La portada, obra de Christian Aguilar Aguilar, anticipa el festín: sombras que se retuercen, ojos que vigilan. Hueco Volumen 3 convierte el papel en piel que eriza. Gerardo Mendoza Carbajal, otro pilar, llegó “barrido” pero se quedó para siempre en este aquelarre literario.
Diez puertas al abismo
Hueco Volumen 3 abre diez relatos que no dejan indiferente. “El rosal del 407” de Lula enreda al lector en espinas vivas. “Fizz” de Maximiliano Guzmán explota burbujas de pánico. Andrei Torres disecciona el “Tumor del sistema”, mientras Alex King hackea la realidad con “0||7-ALTER-26 MAY/2024”. Fabián Velázquez mata a Dios en “El último recuerdo”, Ramiro Navarro congela con “Eisoptrofobia” y Jorge Flores firma el broche: “Vacío”. Hueco Volumen 3 es un carrusel de miedos contemporáneos.
León abraza Hueco Volumen 3
El foro Bóveda vibró con proyecciones de ilustraciones macabras mientras autores leían fragmentos. Los asistentes, envueltos en aroma a cempasúchil por el Día de Muertos, aplaudieron cada giro siniestro. Hueco Volumen 3 se vendió como pan de muerto: físico a 200 pesos, digital a 70. Bóveda y Torre Andrade agotaron existencias esa misma noche.
Críticos locales coinciden en que Hueco Volumen 3 supera sus antecesores al equilibrar humor negro y terror visceral. El Festival Estimable Calaca, con su programación de calacas danzantes y ofrendas interactivas, encontró en Hueco Volumen 3 el complemento literario perfecto. León, ciudad de ferias y piel, suma ahora un capítulo negro a su leyenda.
Periódicos como AM León y portales culturales destacaron la originalidad de los cuentos, donde el monstruo no acecha en cementerios sino en la rutina diaria. Fotografías de Mary Ochoa capturaron la euforia: rostros iluminados por pantallas que proyectaban fauces abiertas. Hueco Volumen 3 ya circula en redes guanajuatenses como el nuevo evangelio del miedo.
