Niegan apoyos a asociaciones abusadoras de Fidesseg

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Fidesseg ha marcado un capítulo controvertido en la historia de la gestión pública en Guanajuato, y ahora sus sombras se extienden hasta el rechazo de nuevos apoyos para asociaciones civiles que abusaron de este fideicomiso extinto. En un movimiento que busca restaurar la transparencia y la eficiencia en la distribución de recursos estatales, la Secretaría del Nuevo Comienzo ha denegado la entrega de fondos a dos organizaciones clave: Actuando por Guanajuato y Fe Guanajuato. Estas entidades, señaladas por irregularidades en la asignación y manejo de recursos durante el sexenio anterior, presentaron proyectos bajo el programa Tocando Corazones que no cumplieron con los estándares mínimos de viabilidad. Esta decisión no solo cierra la puerta a posibles repeticiones de abusos, sino que también refuerza el compromiso del actual gobierno con una administración más rigurosa y orientada al impacto real en la sociedad guanajuatense.

El programa Tocando Corazones, lanzado como una iniciativa innovadora para fomentar el desarrollo social a través de organizaciones civiles, concluyó su fase de selección el pasado 16 de septiembre de 2025. De un total de 250 proyectos inscritos, solo 212 lograron superar los filtros de evaluación, obteniendo una ministración colectiva de 779 millones 534 mil pesos. Entre los beneficiarios destacan iniciativas dirigidas a la atención de personas con discapacidad, apoyo a adultos mayores, promoción de emprendimientos locales y comedores comunitarios. Un ejemplo emblemático es la campaña de esterilización animal impulsada por la fundación Unidogs x Pénjamo, que promete un impacto directo en la salud pública y el bienestar comunitario. Sin embargo, el foco de atención recae en los rechazos, particularmente aquellos vinculados al legado problemático del Fidesseg, un fideicomiso que operó durante años como un mecanismo de financiamiento a organizaciones no gubernamentales, pero que terminó envuelto en acusaciones de opacidad y malversación.

Razones de rechazo: Un escrutinio exhaustivo por viabilidad

La evaluación de los proyectos no seleccionados reveló fallos sistemáticos que van más allá de errores administrativos aislados. En el caso de Actuando por Guanajuato, la asociación solicitó la nada despreciable suma de 40 millones 282 mil 349 pesos para un ambicioso plan de prevención de la delincuencia y adicciones mediante la creación de espacios deportivos en comunidades vulnerables. Sin embargo, el proyecto fue descartado por seis motivos fundamentales: ausencia de autorizaciones legales para el uso de terrenos, inconsistencias en el diagnóstico de necesidades locales, falta de indicadores claros para medir el impacto social, metodología no participativa que excluye a las beneficiarios directas, un plan de sustentabilidad deficiente y, por último, un presupuesto desproporcionado destinado a publicidad que superaba el 25% del total solicitado. Estos elementos no solo cuestionan la seriedad de la propuesta, sino que evocan directamente los abusos detectados en el Fidesseg, donde recursos públicos se desviaban hacia gastos superfluos en lugar de soluciones concretas.

De manera similar, un segundo proyecto de la misma asociación, por 2 millones 224 mil 210 pesos, buscaba operar la Mesa Ciudadana de Seguridad en Irapuato, un foro para dialogar sobre temas de orden público. Aquí, el rechazo se basó en la carencia de métricas cuantificables para evaluar resultados, un enfoque limitado que no abarcaba la diversidad de actores involucrados y, nuevamente, un énfasis excesivo en campañas publicitarias que eclipsaba los objetivos sustantivos. Por su parte, Fe Guanjuato presentó una solicitud de 2 millones 992 mil 242 pesos para evaluar las capacidades operativas de otras organizaciones civiles en el estado. Este plan fue invalidado por no cumplir con los criterios de coejecución, ya que duplicaba funciones ya existentes en el ecosistema de la sociedad civil, y por un alcance geográfico restringido que no justificaba la inversión propuesta. Estos rechazos ilustran cómo el Fidesseg, en su época de operación, fomentó prácticas laxas que ahora chocan frontalmente con los nuevos parámetros de accountability.

Impacto del Fidesseg en la sociedad civil de Guanajuato

El Fidesseg, acrónimo de Fideicomiso para la Seguridad y la Justicia en Guanajuato, surgió como un instrumento para canalizar fondos estatales hacia proyectos de prevención del delito y fortalecimiento comunitario durante administraciones pasadas. No obstante, su gestión se vio empañada por denuncias de favoritismos políticos, asignaciones irregulares y una falta de rendición de cuentas que permitió que asociaciones como Actuando por Guanajuato y Fe Guanajuato recibieran millonarios recursos sin demostrar resultados tangibles. Empresarios locales y legisladores del PAN, por ejemplo, impulsaron su disolución argumentando que el fideicomiso se había convertido en un "caja chica" para aliados políticos, desviando atención de problemas estructurales como la inseguridad rampante en municipios como Irapuato y León. La extinción del Fidesseg en 2024 representó un punto de inflexión, obligando a una reestructuración total de cómo se financian las iniciativas sociales en el estado.

En este contexto, el programa Tocando Corazones emerge no solo como un reemplazo, sino como una evolución estratégica. Al priorizar la viabilidad jurídica, técnica y social, el nuevo esquema obliga a las asociaciones a demostrar no solo ideas innovadoras, sino planes sólidos con indicadores de impacto social medibles y participación genuina de las comunidades. Esto contrasta drásticamente con las prácticas del Fidesseg, donde los diagnósticos eran superficiales y los presupuestos se inflaban con rubros como publicidad que, en retrospectiva, parecen diseñados más para autopromoción que para beneficio colectivo. La decisión de rechazar proyectos vinculados a abusos pasados envía un mensaje claro: en Guanajuato, los apoyos públicos ya no se otorgan por inercia histórica, sino por mérito probado. Esta postura ha generado debates en círculos políticos y civiles, con algunos defendiendo la necesidad de segundas oportunidades y otros aplaudiendo la firmeza contra la corrupción enquistada.

Desafíos y oportunidades para las asociaciones civiles

Mirando hacia el futuro, el rechazo de estos proyectos plantea desafíos significativos para Actuando por Guanajuato y Fe Guanajuato, que deberán reformular sus enfoques para alinearse con los nuevos estándares si aspiran a futuros financiamientos. Al mismo tiempo, abre oportunidades para otras organizaciones emergentes, como las enfocadas en emprendimiento juvenil o atención a adultos mayores, que han captado la mayor porción de los 779 millones aprobados. En un estado donde la inseguridad y la desigualdad social persisten como heridas abiertas, programas como Tocando Corazones podrían ser el catalizador para un cambio genuino, siempre y cuando se mantenga la vigilancia sobre la distribución de recursos. La experiencia del Fidesseg sirve como lección dura: sin transparencia, incluso las mejores intenciones se diluyen en escándalos.

La implementación de estos 212 proyectos seleccionados se iniciará en las próximas semanas, con énfasis en monitoreo continuo para asegurar que cada peso invertido genere valor real. En municipios como Pénjamo, la iniciativa de esterilización no solo aborda el control poblacional animal, sino que fomenta la responsabilidad comunitaria, un pilar olvidado en épocas pasadas. Del mismo modo, los comedores comunitarios aprobados prometen aliviar la presión sobre familias vulnerables, integrando componentes de educación nutricional que van más allá de la mera asistencia.

En las discusiones recientes sobre estos temas, se ha mencionado casualmente el rol de medios locales como Periódico Correo en destapar irregularidades del Fidesseg años atrás, aportando datos clave que influyeron en su disolución. Asimismo, reportes de la Auditoría Superior del Estado han circulado en foros civiles, destacando cómo los abusos en asignaciones afectaron presupuestos para seguridad real. Finalmente, declaraciones de legisladores panistas en sesiones pasadas subrayan la urgencia de estos controles, recordando que la confianza pública se recupera paso a paso con decisiones como esta.