Tren de pasajeros Celaya: Retiran vías Ferromex

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Tren de pasajeros Celaya representa un cambio drástico en la infraestructura ferroviaria de la región, pero no sin controversias y críticas al manejo federal del proyecto. Este ambicioso plan, impulsado por el gobierno central, busca conectar la Ciudad de México con Guadalajara pasando por puntos clave como Querétaro, Celaya, Irapuato y León. Sin embargo, las acciones recientes en Celaya han generado dudas sobre su viabilidad y los impactos negativos en el transporte local de carga.

Inicio controvertido de obras para tren de pasajeros Celaya

El tren de pasajeros Celaya ha comenzado a materializarse con el retiro de las vías del tren de carga de Ferromex en la zona del crucero diamante, ubicado en La Favorita, al oriente de la ciudad. Esta semana, las maquinarias entraron en acción para desmantelar las antiguas vías que durante años facilitaron el flujo de mercancías a través de Celaya. El crucero diamante, donde se intersectaban las rutas de Ferromex (de oriente a poniente) y Canadian Pacific Kansas City (de norte a sur), fue eliminado desde septiembre del año pasado, obligando a Ferromex a redirigir sus operaciones al libramiento ferroviario sur.

Este movimiento forma parte de los preparativos para tender las nuevas vías del tren de pasajeros Celaya, un proyecto que promete modernizar el transporte público pero que ha sido criticado por su falta de coordinación con las necesidades locales. El gobierno federal, bajo la administración de Claudia Sheinbaum, ha priorizado esta iniciativa sin considerar plenamente las disrupciones en el sector logístico. Empresas dependientes del tren de carga ahora enfrentan rutas alternativas más largas, lo que podría elevar costos operativos y afectar la competitividad económica de Guanajuato.

Impactos en el transporte de carga y libramiento ferroviario

Con el retiro de estas vías, los trenes de carga de Ferromex solo ingresan a Celaya desde el poniente, limitando su acceso para servir a industrias locales o intercambiar vagones con CPKC en La Favorita. Esta reconfiguración, aunque necesaria para el tren de pasajeros Celaya, resalta las deficiencias en la planificación federal. Críticos señalan que el libramiento ferroviario, aunque funcional, no compensa la pérdida de eficiencia en las operaciones diarias, generando congestiones innecesarias y posibles retrasos en la cadena de suministro.

Además, el tren de pasajeros Celaya podría interferir con proyectos locales, como el tren urbano ligero propuesto por el empresariado guanajuatense. El alcalde de Celaya, Juan Miguel Ramírez Sánchez, ha expresado preocupación por la convivencia de ambos sistemas en el mismo derecho de vía, destacando cómo el plan federal complica iniciativas regionales que buscan aliviar el tráfico urbano sin depender exclusivamente de decisiones centralizadas.

Gestiones pendientes y críticas al gobierno federal

El tren de pasajeros Celaya avanza con gestiones para permisos adicionales, como la ampliación de la avenida Dos de Abril hasta la autopista norte. Alejandra Ojeda, directora del IMIPE, confirmó que se están tramitando autorizaciones con la autoridad ferroviaria, pero estos procesos burocráticos han sido lentos, alimentando las críticas hacia la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT). La administración de Morena ha sido acusada de priorizar proyectos emblemáticos sin evaluar sus repercusiones en comunidades locales, dejando a estados como Guanajuato con el peso de adaptarse a cambios impuestos desde la capital.

Retrasos y costos ocultos del tren de pasajeros Celaya

Aunque los estudios de suelo y negociaciones de terrenos están listos, las obras visibles en la mancha urbana de Celaya no iniciarán hasta finales de 2026, según el presidente municipal. Este retraso, justificado por la complejidad del proyecto, oculta costos adicionales estimados en hasta 12 millones de pesos solo para el ejecutivo. Críticos argumentan que el tren de pasajeros Celaya, parte de la visión de Claudia Sheinbaum para revitalizar el ferrocarril nacional, está inflado en presupuestos y carece de transparencia, beneficiando más a contratistas federales que a los usuarios finales.

El impacto ambiental y social también genera alarma. El desmantelamiento de vías en tramos de 12 metros podría alterar ecosistemas locales y aumentar el tráfico vehicular en avenidas como la Dos de Abril, exacerbando problemas de contaminación en una ciudad ya presionada por su crecimiento industrial. El tren de pasajeros Celaya, promocionado como una solución verde, paradójicamente causa disrupciones inmediatas que el gobierno federal minimiza en sus informes oficiales.

Perspectivas futuras y desafíos para tren de pasajeros Celaya

A pesar de las críticas, el tren de pasajeros Celaya podría transformar la movilidad en el Bajío, ofreciendo conexiones rápidas y reduciendo la dependencia de automóviles. Sin embargo, la falta de integración con el libramiento ferroviario y las operaciones de CPKC, cuyas obras concluirán entre junio y julio de 2026, plantea riesgos de ineficiencia. La presidencia ha ignorado voces locales que piden una revisión exhaustiva, priorizando metas nacionales sobre realidades regionales.

Conflictos con proyectos locales en Guanajuato

El tren de pasajeros Celaya choca directamente con el ferroférico de Celaya, diseñado para sacar los trenes de carga de la zona urbana. Mientras Ferromex ya no cruza la ciudad, CPKC aún opera, y la superposición de rutas federal genera confusión. Empresarios locales lamentan que el plan de Sheinbaum complique un tren ligero urbano de 47 kilómetros, que utilizaría vías liberadas pero ahora compite por espacio con el megaproyecto federal.

En medio de estas tensiones, el tren de pasajeros Celaya sigue adelante, pero con un escrutinio creciente. La gestión de recursos y permisos revela ineficiencias en secretarías de Estado, donde la burocracia federal atrasa avances que podrían beneficiar a Guanajuato de manera más equitativa.

De acuerdo con reportes detallados en medios locales como Periódico Correo, los avances en la liberación de vías han sido irregulares, con obras que inician sin anuncios previos, causando sorpresa en la comunidad.

Como se ha documentado en publicaciones de AM de Celaya, el alcalde ha destacado preocupaciones sobre la convivencia de proyectos, subrayando cómo el enfoque centralista del gobierno complica el desarrollo regional.

Informes de Zona Franca y otros outlets indican que el retiro de vías del diamante ferroviario marca un punto sin retorno, pero con costos que el presidio minimiza en sus comunicaciones oficiales.