Cuerámaro 156 años de fundación marca un hito en la historia de este encantador municipio guanajuatense, donde el pasado y el presente se entrelazan en una celebración llena de orgullo y tradición. Este 12 de noviembre de 2025, el pueblo entero se congregó para honrar los orígenes que datan de hace más de un siglo y medio, recordando las raíces indígenas y el legado colonial que forjaron su identidad. La fundación de Cuerámaro no solo representa un acto administrativo, sino el nacimiento de una comunidad resiliente que ha crecido entre pantanos y haciendas, simbolizando la tenacidad de sus habitantes.
Los orígenes prehispánicos y coloniales de Cuerámaro
Antes de profundizar en los Cuerámaro 156 años de fundación, es esencial remontarnos a sus raíces más antiguas. El territorio que hoy ocupa este municipio fue habitado por etnias chichimecas, como los guamares, que dominaban la zona con una cultura nómada y guerrera. La llegada de los españoles en el siglo XVI transformó radicalmente el paisaje. En 1531, los conquistadores pisaron estas tierras, y apenas un año después, el 12 de agosto de 1532, el rey Carlos V otorgó el territorio al indio cristianizado Diego Tomás Quesichihua, un gesto que inició la colonización formal.
La fundación de la Hacienda de San Francisco Cuerámaro en 1543
Uno de los pilares en la historia temprana de Cuerámaro fue la creación de la Hacienda de San Francisco Cuerámaro en enero de 1543, por el capitán español Juan Villaseñor Orozco. Este encomendero recibió la merced de tierras del virrey Antonio de Mendoza, probablemente alrededor de 1541, en una zona que el vocablo tarasco denomina "al abrigo de los pantanos". Esta hacienda no solo sirvió como centro económico basado en la agricultura y la ganadería, sino que atrajo a colonos y trabajadores que sentaron las bases para el poblamiento permanente. La hacienda abarcaba vastas extensiones que incluían lo que hoy son las comunidades de Tupátaro y San Gregorio, fusionando esfuerzos productivos en un ecosistema rico pero desafiante.
Durante los siglos siguientes, Cuerámaro evolucionó bajo el yugo colonial, con influencias de diversas culturas que se mezclaron en un mosaico étnico. Los guachichiles, pames, zacatecos, caxcanes y guamares resistieron inicialmente la invasión, pero gradualmente se integraron, contribuyendo a la diversidad cultural que hoy enriquece las fiestas y tradiciones locales. Este período colonial dejó un legado arquitectónico y social que se evidencia en las ruinas de antiguas construcciones y en las prácticas agrícolas heredadas.
El decreto de erección como pueblo en 1869
Los Cuerámaro 156 años de fundación se celebran precisamente por el decreto emitido el 12 de noviembre de 1869, cuando el Congreso del Estado de Guanajuato, bajo la gubernatura de Florencio Antillón Moreno, erigió la Congregación de Cuerámaro como Pueblo con el nombre de Cuerámaro de Degollado. Este nombramiento honraba a Santos Degollado, el general guanajuatense que luchó al lado de Benito Juárez en la Guerra de Reforma, un héroe liberal cuya memoria permea la identidad nacional del municipio.
El rol de Agapito de Anda en la transformación territorial
Agapito de Anda fue una figura clave en este proceso, al adquirir la hacienda de Cuerámaro y promover su fraccionamiento para distribuir tierras a los pobladores. Su visión emprendedora facilitó la transición de un modelo hacendario a uno comunitario, fomentando el asentamiento de familias que buscaban independencia económica. El territorio inicial del nuevo pueblo incluía las haciendas de Cuerámaro, Tupátaro y San Gregorio, creando un núcleo administrativo que impulsó el desarrollo local. Este decreto no solo formalizó la existencia política de Cuerámaro, sino que también simbolizó la consolidación de la soberanía mexicana post-independencia, en un contexto de reformas liberales que buscaban desmantelar el latifundismo.
En los años subsiguientes, Cuerámaro enfrentó desafíos como la Revolución Mexicana y las transformaciones agrarias del siglo XX, que reforzaron su carácter campesino. La elevación a categoría de Ciudad el 12 de noviembre de 1969, nuevamente bajo Florencio Antillón como gobernador, ratificó su nombre primitivo y expandió sus límites, consolidando su estatus como cabecera municipal. Estos hitos históricos han moldeado una comunidad que valora su herencia, visible en las narrativas orales y los monumentos locales dedicados a sus fundadores.
La celebración del aniversario: acto cívico y desfile conmemorativo
Este año, los Cuerámaro 156 años de fundación se vivieron con una intensidad particular, encabezada por el presidente municipal Humberto Hernández, conocido afectuosamente como "Profe Beto". El acto cívico, realizado en la explanada principal, reunió a autoridades y ciudadanos en un homenaje solemne que incluyó izamiento de bandera, entonación del himno nacional y discursos que evocaron la grandeza del municipio. Acompañando al alcalde estuvieron el capitán Fortino Morales, comandante de la 93 Compañía de la Guardia Nacional, el secretario del Ayuntamiento José Pantoja y todos los integrantes del cabildo, demostrando una unidad institucional que fortalece el tejido social.
Participación comunitaria en el desfile tradicional
El desfile conmemorativo fue el clímax de la jornada, desfilando por las principales calles de Cuerámaro con una columna vibrante y colorida. Autoridades municipales y funcionarios públicos abrieron la marcha, seguidos por destacamentos de la Guardia Nacional, policías estatales y municipales, así como el valiente cuerpo de Bomberos, que representaron el compromiso con la seguridad y el orden público. Las escuelas primarias José V. Canchola, Revolución Mexicana, Balbina Zavala y Benito Juárez aportaron contingentes de alumnos engalanados, portando banderas y realizando coreografías que simbolizaban la educación como pilar del progreso.
Una sorpresa especial fue la participación de la danza San Miguel del vecino municipio de Juventino Rosas, que añadió un toque folclórico con trajes tradicionales y ritmos que resonaron en el aire festivo. Este desfile no solo revivió memorias colectivas, sino que fomentó el sentido de pertenencia entre generaciones, desde los más jóvenes hasta los elders que recordaban aniversarios pasados. La ruta del desfile, que serpenteó por avenidas adornadas con banderines y flores, culminó en la Plaza de Armas, donde aplausos y vivas sellaron el evento.
La Feria de Cuerámaro 2025 como broche de oro
Los Cuerámaro 156 años de fundación coincidieron con el inauguración de la Feria de Cuerámaro 2025, un evento que extenderá las celebraciones hasta el 16 de noviembre en la Plaza de Armas. Esta feria, que atrae a miles de visitantes de Guanajuato y regiones aledañas, ofrece una vitrina para las tradiciones locales a través de puestos gastronómicos con platillos típicos como enchiladas mineras y carnitas, artesanías elaboradas por manos expertas y espectáculos musicales que van desde mariachis hasta grupos emergentes.
En el corazón de la feria, se destacan exposiciones sobre la historia de Cuerámaro, con paneles interactivos que narran desde la época chichimeca hasta los logros contemporáneos en agricultura y educación. Familias enteras recorren los pabellones, disfrutando de juegos mecánicos y talleres culturales que promueven la preservación del patrimonio. La seguridad, reforzada por la presencia de la Guardia Nacional y cuerpos policiacos, garantiza un ambiente familiar y alegre, permitiendo que el espíritu festivo impregne cada rincón.
Esta edición de la feria resalta el potencial económico del municipio, con énfasis en la producción de maíz, frijol y chile, productos que han sido la espina dorsal de su economía desde la época hacendaria. Además, se incluyen foros sobre desarrollo sostenible, donde expertos locales discuten estrategias para el manejo de recursos hídricos en una zona propensa a sequías, alineándose con iniciativas estatales de conservación ambiental.
Los Cuerámaro 156 años de fundación invitan a reflexionar sobre el futuro, un futuro donde la innovación se une a la tradición. Proyectos como la modernización de escuelas y la expansión de rutas turísticas prometen elevar el perfil de este rincón guanajuatense, atrayendo inversión y talento joven. La comunidad, con su calidez característica, se prepara para superar retos como la migración juvenil, fomentando programas de retorno que valoren el arraigo cultural.
En conversaciones informales durante el desfile, algunos asistentes recordaron anécdotas de ediciones pasadas de la feria, extraídas de crónicas locales que preservan la memoria viva del pueblo. De igual modo, historiadores aficionados mencionaron documentos del Archivo General del Estado de Guanajuato que detallan el decreto de 1869, ofreciendo una ventana a los debates legislativos de la época. Finalmente, publicaciones regionales como las de La Silla Rota han documentado consistentemente estos eventos, asegurando que el legado de Cuerámaro perdure en el registro periodístico colectivo.


