Padre Pistolas rompe silencio sobre polémica
Padre Pistolas, el controvertido sacerdote guanajuatense Alfredo Gallegos Lara, sorprendió este 7 de noviembre al publicar un video donde defiende su postura sobre el agua sin emplear su habitual lenguaje fuerte. Padre Pistolas aclaró que sus críticas al proyecto hídrico no buscan ofender a la gobernadora Libia Dennise García Muñoz Ledo, sino proteger los recursos del Bajío. “Esta señora, mis respetos por ser mujer y gobernadora”, expresó textualmente Padre Pistolas, marcando un tono inusual de moderación.
¿Por qué Padre Pistolas amenaza con el agua?
Padre Pistolas explicó que el agua es “más importante que el oro y el petróleo”. Originario de Tarimoro y con 25 años vivido en Acámbaro, el religioso se presenta como agricultor e historiador. Recordó que la presa Solís fue proyectada por Lázaro Cárdenas en 1939 e inaugurada en 1949 por Miguel Alemán. Sin embargo, el desvío del río Lerma hacia la Ciudad de México dejó a la presa dependiente solo de lluvias. Tras siete años de sequía, 2025 vio derrames que riegan el Bajío, región que, según Padre Pistolas, “da de comer a todo México”.
Padre Pistolas detalló que la capacidad original de 1,200 millones de metros cúbicos se redujo a 1,000 por azolve, perdiendo 200 millones de litros. “Los chilangos nos quitaron el río Lerma para agua potable”, denunció Padre Pistolas, subrayando que cualquier extracción adicional compromete la seguridad alimentaria nacional.
Acueducto Solís: buenas intenciones, graves riesgos
El proyecto Acueducto Solís pretende llevar agua potable a Celaya, Salamanca, Silao, Irapuato y León mediante tubería de 30 pulgadas. Padre Pistolas reconoció las “muy buenas intenciones” de la gobernadora Libia Dennise, pero advirtió que esos municipios industriales “tienen millones y millones” para resolver sus problemas sin afectar a comunidades agrícolas. “Nos quieren dejar sin comer”, sentenció Padre Pistolas.
Padre Pistolas rechaza compensación tecnológica
En su mensaje, Padre Pistolas ironizó sobre la oferta gubernamental: “Nos quitan el agua y nos dan tecnología”. Para él, ningún avance sustituye el recurso vital que sostiene al Bajío. El sacerdote insistió en que la violencia real sería privar de sustento a productores que alimentan al país entero.
Padre Pistolas cerró su intervención sin disculpas explícitas, pero con un gesto conciliador: “No soy misógino, a mí una mujer me parió, las quiero, son mi vida”. Este giro suavizó la amenaza del 2 de noviembre, cuando había advertido consecuencias si se tocaba la presa Solís.
Reacciones y contexto en Guanajuato
El video de Padre Pistolas se viralizó rápidamente en redes guanajuatenses. Usuarios del Bajío aplaudieron su defensa del campo, mientras sectores urbanos pidieron diálogo técnico. La gobernadora Libia Dennise aún no responde oficialmente, pero fuentes cercanas al Palacio de Gobierno indican que se busca reunión con líderes agrícolas para desahogar el conflicto hídrico.
Organizaciones como el Consejo Estatal Agropecuario respaldan la postura de Padre Pistolas sobre el azolve en la presa Solís. Estudios de la Comisión Nacional del Agua confirman la pérdida de capacidad por sedimentación, coincidiendo con los cálculos del sacerdote.
En medios locales como La Silla Rota y TV Guanajuato circuló ampliamente la grabación de Padre Pistolas, generando debates sobre equidad en la distribución del agua. Analistas coinciden en que el conflicto revela tensiones históricas entre zonas industriales y agrícolas del estado.
