Libia Dennise condena amenaza pero prioriza trabajo
Libia Dennise García Muñoz Ledo, gobernadora de Guanajuato, enfrentó insultos y una amenaza explícita del sacerdote Alfredo Gallegos Lara, conocido como Padre Pistolas, durante una misa celebrada el 2 de noviembre en el panteón de Chucándiro, Michoacán. El religioso, de origen guanajuatense, arremetió contra el proyecto del Acueducto Presa Solís-León y lanzó una frase violenta: “si insiste, nos levantamos y yo le parto su ma… a ella”. Libia Dennise respondió con firmeza, condenando la agresión como un acto de violencia contra las mujeres, aunque decidió no presentar denuncia para no distraerse de sus obligaciones.
Libia Dennise subrayó que este tipo de ataques son habituales cuando las mujeres ocupan espacios públicos de poder. “Suelen despreciarse las causas que promueven y se incrementan los señalamientos, muchas veces con violencia”, explicó la mandataria, quien vinculó directamente la reacción del Padre Pistolas con el avance del proyecto hídrico que busca garantizar agua potable a León y municipios aledaños. La obra, vital para combatir la sequía crónica en la región, ha generado resistencia en comunidades michoacanas que temen afectaciones a la Presa Solís.
El polémico estilo del Padre Pistolas
El Padre Pistolas lleva años transmitiendo misas en su canal de YouTube con un lenguaje coloquial y cargado de groserías que le ha ganado miles de seguidores, pero también críticas por banalizar el púlpito. En esta ocasión, su homilía se convirtió en tribuna política contra Libia Dennise y el gobierno estatal. El video, grabado en el Día de Muertos, acumuló rápidamente vistas y comentarios divididos entre quienes aplauden su “franqueza” y quienes lo acusan de incitar al odio.
Libia Dennise, consciente del alcance viral, optó por no alimentar la controversia legal. “Saben ustedes cómo se expresa, es lamentable y condenable, pero no voy a perder mi tiempo con ello”, declaró ante medios en Guanajuato capital. Su postura refleja una estrategia de contención: evitar que el incidente eclipse los avances en seguridad, infraestructura y equidad de género que marcan los primeros meses de su administración.
Acueducto Solís-León: el detonante de la furia
El proyecto del Acueducto Presa Solís-León representa una inversión superior a los 5 mil millones de pesos y prevé trasladar hasta 3 mil litros por segundo desde la presa michoacana hasta el Bajío guanajuatense. Libia Dennise ha defendido la obra como solución estructural al desabasto que afecta a más de un millón de habitantes. Sin embargo, ejidatarios y autoridades de Chucándiro aseguran que la extracción pondrá en riesgo sus cultivos y el abasto local.
Organizaciones ambientalistas han solicitado estudios de impacto actualizados, mientras que el Padre Pistolas se erigió como vocero de la inconformidad. Su amenaza no solo expuso la tensión inter-estatal, sino que reavivó el debate sobre los límites del discurso religioso en temas públicos. Libia Dennise, en cambio, mantuvo el foco en los beneficios: “Seguimos trabajando para que el agua llegue a quien más la necesita, sin distracciones”.
Violencia de género disfrazada de crítica política
Libia Dennise señaló que la agresión del Padre Pistolas encaja en un patrón recurrente contra mujeres en la política mexicana. Desde campañas electorales hasta tomas de protesta, las funcionarias enfrentan descalificaciones que van más allá de sus propuestas. La gobernadora prometió seguir condenando públicamente estos casos, aunque en esta ocasión priorizó la agenda estatal sobre la vía penal.
Especialistas en derechos humanos consultados por medios locales coincidieron en que, aunque la amenaza cumple elementos de delito, la decisión de Libia Dennise de no denunciar responde a un cálculo político: evitar victimizarse y proyectar fortaleza. “Toda violencia contra las mujeres es condenable, pero yo no tengo pensado presentar ninguna denuncia”, reiteró la mandataria, frase que resumió su posición.
Repercusiones inmediatas en Guanajuato y Michoacán
En Guanajuato, el Congreso local emitió un punto de acuerdo para repudiar las expresiones del Padre Pistolas y exigir respeto a la investidura de Libia Dennise. Diputados de oposición y oficialismo cerraron filas, algo poco común en un estado polarizado. Mientras tanto, en Michoacán, el arzobispado guardó silencio inicial, lo que alimentó especulaciones sobre posible sanción interna al sacerdote.
Libia Dennise aprovechó la coyuntura para anunciar una nueva mesa de diálogo con autoridades michoacanas y federales. El objetivo: transparentar el convenio de extracción de agua y garantizar compensaciones a comunidades afectadas. “No vamos a retroceder, pero tampoco a imponer”, aseguró la gobernadora, quien programó para la próxima semana una gira por la zona de la Presa Solís.
Analistas políticos consultados por La Silla Rota destacaron la madurez institucional de Libia Dennise al desmarcarse del escándalo personal. Portales como El Sol de León y AM reprodujeron íntegras sus declaraciones, consolidando la narrativa de una líder enfocada en resultados. Incluso columnas de opinión en Guanajuato Capital elogiaron su templanza frente a la provocación.
El incidente del Padre Pistolas, aunque grave, quedó reducido a un capítulo más en la larga lista de controversias del sacerdote. Libia Dennise, por su parte, cerró el tema con una frase lapidaria: “Mi tiempo lo ocupo en construir, no en pelear con quienes solo saben insultar”. Con ello, la gobernadora reforzó su imagen de autoridad serena en un estado que demanda soluciones urgentes.


