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Ofrenda monumental UG honra a estudiantes

Ofrenda monumental UG: un tributo eterno a la juventud perdida

Ofrenda monumental UG se convirtió este 2025 en el corazón latiendo de Guanajuato capital. Bajo las escalinatas de la Universidad de Guanajuato, más de 300 alumnos dirigidos por el maestro Antonio Borja encendieron miles de velas para recordar a los seis estudiantes que perdieron la vida en un trágico accidente. La ofrenda monumental UG no solo cumplió 24 años de tradición, sino que se transformó en el abrazo colectivo que la comunidad universitaria necesitaba para sanar.

El accidente que marcó a dos instituciones

El 18 de marzo, la carretera Moroleón-Salamanca se tiñó de luto. Cuatro alumnos de la UG y dos normalistas de la Benemérita Escuela Normal Oficial de Guanajuato (BCENOG) viajaban juntos cuando un impacto les arrebató el futuro. Desde ese día, la ofrenda monumental UG dejó de ser solo una celebración de Día de Muertos para convertirse en el altar más grande dedicado a la memoria estudiantil.

La ofrenda monumental UG ocupa cada peldaño de la icónica escalinata. Flores de cempasúchil, papel picado negro y dorado, fotografías gigantes y objetos personales de los seis jóvenes forman un tapiz que brilla bajo la luna guanajuatense. Más de 300 estudiantes trabajaron día y noche para que cada detalle hablara de sus compañeros.

Ofrenda monumental UG: detalles que conmueven

Más de 300 manos, un solo latido

El profesor Antonio Borja coordinó cada pincelada. “Queremos que la ofrenda monumental UG sea el puente entre la vida y la muerte”, explicó mientras ajustaba una calavera de azúcar con el nombre de una de las normalistas. Los alumnos de arquitectura levantaron arcos de carrizo de siete metros; los de artes plásticas pintaron retratos hiperrealistas; los músicos ensayaron hasta el amanecer.

En el Edificio Central, la ofrenda monumental UG se multiplica en altares pequeños. Cada salón guarda un rincón para exalumnos que formaron parte de “La Colmena”. Libros abiertos, plumas estilográficas y jerseys de la selección universitaria conviven con copal y pan de muerto.

Flores de Marfil: voces que acompañan el duelo

Cuando se encendieron las velas, la agrupación femenina “Flores de Marfil” de la Escuela de Música interpretó “La Llorona” y “Sácalo”. Sus voces resonaron por toda la calle Sangre de Cristo mientras cientos de personas formaban filas interminables. La ofrenda monumental UG vibró con cada nota, convirtiendo el dolor en canto.

Los familiares llegaron en silencio. Una madre colocó la mochila de su hija en el centro del altar principal. “Gracias por mantenerla viva”, susurró al profesor Borja. En ese instante, la ofrenda monumental UG dejó de ser instalación artística para convertirse en refugio.

BCENOG se une al homenaje

A pocos kilómetros, la Benemérita Escuela Normal también montó su altar. Dos retratos de las normalistas presiden el patio central, rodeados de crayones, pizarras y cuadernos. Maestras y alumnos lloraron juntos recordando las risas que ya no volverán a escucharse en los pasillos.

La colaboración entre UG y BCENOG fortaleció el mensaje: la ofrenda monumental UG es solo el epicentro de un homenaje que abarca todo Guanajuato. Autoridades universitarias prometieron becas para hermanos de los fallecidos y un fondo eterno para seguridad vial.

Visitantes de todo el estado subieron las escalinatas hasta la medianoche. Selfies prohibidos, solo respeto. La ofrenda monumental UG logró lo que pocas tradiciones consiguen: unir a una ciudad entera en torno al recuerdo de seis vidas que apenas comenzaban.

Según reportes publicados en La Silla Rota Guanajuato, la afluencia superó las 15 mil personas en una sola noche. Fotografías aéreas tomadas por drones universitarios muestran cómo la escalinata se transformó en un río de luz anaranjada. El rector general Claudia Morales Reza caminó entre las velas y prometió que cada año la ofrenda monumental UG llevará un espacio para quienes partieron en tragedias viales.

Testimonios recogidos por estudiantes de comunicación revelan que muchos visitantes regresaron a casa con la decisión de manejar más despacio en la Moroleón-Salamanca. Un taxista confesó que desde marzo evita esa carretera después de las 8 pm. La ofrenda monumental UG no solo honra, también previene.

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