Carreteras de Guanajuato recuperan circulación total
Carreteras de Guanajuato ya están completamente despejadas después de cinco días de intensos bloqueos protagonizados por productores agrícolas. La Secretaría de Seguridad y Paz del estado confirmó la tarde del viernes 31 de octubre que el último punto cerrado, ubicado en la autopista 45D Salamanca-Celaya, quedó liberado a las 17:00 horas. Este cierre, a la altura de Santiago de Cuenda, era el único que permanecía activo tras acuerdos parciales con agricultores de maíz y sorgo.
Origen del conflicto en carreteras de Guanajuato
Las carreteras de Guanajuato comenzaron a bloquearse desde el lunes anterior cuando cientos de productores de Jalisco, Michoacán y el propio Guanajuato exigieron precios de garantía para el sorgo. Aunque días antes se había pactado un apoyo exclusivo para el maíz, los cultivadores de sorgo se mantuvieron firmes, generando un caos vial que afectó múltiples tramos estatales. La lentitud en las negociaciones con autoridades federales prolongó la crisis y dejó varados a miles de transportistas.
Empresas automotrices como General Motors y Mazda, instaladas en el corredor industrial, suspendieron temporalmente operaciones por falta de suministros. Las carreteras de Guanajuato, vitales para el flujo logístico nacional, registraron pérdidas millonarias mientras tractocamiones formaban filas de hasta 15 kilómetros.
Diálogo clave para liberar carreteras de Guanajuato
La gobernadora Libia Dennise García Muñoz Ledo encabezó mesas de diálogo permanentes en el kilómetro crítico de la 45D. “El acuerdo inicial solo cubría maíz; los productores de sorgo también merecen atención federal”, declaró durante la jornada final. Estas reuniones, coordinadas con Segalmex y la Secretaría de Agricultura, lograron desbloquear progresivamente los puntos más conflictivos.
Impacto económico en carreteras de Guanajuato
Mientras duraron los bloqueos, las carreteras de Guanajuato paralizaron el traslado de granos hacia centros de acopio. Comerciantes locales reportaron escasez de tortilla y harina, y transportistas acumularon gastos extras por combustible y alimentos. La liberación total representa un alivio inmediato para el sector agroindustrial que mueve 40% del PIB estatal.
Autoridades estatales desplegaron elementos de Guardia Nacional y Fuerzas de Seguridad Pública para garantizar la reapertura pacífica. Patrullas escoltaron los primeros convoyes que cruzaron la Salamanca-Celaya, verificando que no quedaran barricadas improvisadas con tractores y costales.
Reactivación inmediata tras despeje de carreteras
Con las carreteras de Guanajuato nuevamente transitables, plantas armadoras reanudaron turnos nocturnos. Proveedores de refacciones cruzaron sin contratiempos los antiguos puntos de conflicto, reduciendo en 24 horas el rezago acumulado. La Secretaría de Seguridad compartió videos en redes donde se observa el flujo ininterrumpido de tráileres bajo el sol poniente.
Productores de sorgo celebraron el compromiso federal de incluirlos en el esquema de precios de garantía 2026. Aunque no revelaron montos exactos, fuentes cercanas a las mesas de diálogo aseguran que el acuerdo supera los 6,500 pesos por tonelada, nivel que cubre costos de producción y deja margen de utilidad.
Transportistas consultados por reporteros de La Silla Rota en León manifestaron alivio al recuperar sus rutas habituales. Un chofer de doble remolque comentó que pudo entregar carga pendiente en Querétaro antes del cierre de casetas. Similar testimonio ofreció una conductora de pipa que abastece gasolineras en Irapuato.
La experiencia acumulada durante estos cinco días servirá para diseñar protocolos más ágiles en futuras negociaciones agrarias. Funcionarios de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural ya analizan mecanismos de alerta temprana que eviten bloqueos masivos en arterias estratégicas.
En resumen, las carreteras de Guanajuato regresan a la normalidad gracias a la presión coordinada entre productores y autoridades. El episodio deja lecciones sobre la importancia de incluir todos los cultivos en programas de apoyo y sobre la fragilidad de las cadenas logísticas regionales.


