Agricultores de Guanajuato en pie de lucha han iniciado una serie de manifestaciones contundentes para exigir al gobierno federal el respeto irrestricto a los precios de garantía establecidos para el maíz y el sorgo. Esta demanda, que resuena con fuerza en diversas regiones del estado, pone de manifiesto la profunda crisis que atraviesa el sector agrícola, donde los productores enfrentan pérdidas millonarias debido a la volatilidad de los precios en el mercado y la competencia desleal de importaciones extranjeras. En un contexto de altos costos de producción, impulsados por el encarecimiento de insumos como fertilizantes, semillas y combustible, los agricultores guanajuatenses no solo buscan sobrevivir, sino recuperar la dignidad y la viabilidad de sus operaciones diarias. El paro nacional agrícola, que se extendió a 22 estados de la República, ha visibilizado esta problemática, con Guanajuato como epicentro de protestas pacíficas pero firmes en ciudades como Irapuato, Celaya, León, Pénjamo, Salamanca y la región del Rincón.
La crisis agrícola en Guanajuato: Un llamado urgente a la acción
Los precios de garantía, fijados en 7 mil 200 pesos por tonelada para el maíz y el sorgo, representan un salvavidas para miles de familias dedicadas al campo en Guanajuato. Sin embargo, la realidad es cruda: los productores perciben apenas entre 4 mil 800 y 5 mil pesos por tonelada, cifras que no cubren ni siquiera los costos básicos de siembra, que oscilan entre 60 mil y 70 mil pesos por hectárea. Esta disparidad ha forzado a muchos a abandonar cultivos tradicionales y migrar hacia opciones más rentables como berries o brócoli, dejando campos baldíos y comunidades enteras en vilo económico. El sector agrícola guanajuatense, que contribuye significativamente a la producción nacional de granos, se encuentra al borde del colapso, agravado por la dependencia de subsidios extranjeros y la influencia de la Bolsa de Chicago en los precios internacionales.
En este escenario, los agricultores guanajuatenses exigen no solo el cumplimiento inmediato de los precios de garantía, sino también medidas estructurales que protejan la soberanía alimentaria del país. México, con solo un 42% de autosuficiencia en granos básicos, no puede permitirse más importaciones masivas de maíz transgénico procedentes de Argentina, Brasil y Estados Unidos, facilitadas por el T-MEC y decretos presidenciales que inundan el mercado local. Estas políticas, según los manifestantes, han hundido los precios y generado una competencia desleal que amenaza con extinguir la producción nacional. El Frente Nacional para el Rescate del Campo Mexicano, al que pertenecen organizaciones como el Comité Pro Mejoramiento del Agro Guanajuatense, ha coordinado estas acciones para presionar por cambios reales, incluyendo la creación de una nueva banca de desarrollo rural con créditos al 3% de interés anual.
Manifestaciones en Irapuato: Voces del descontento
En Irapuato, alrededor de 200 productores del Comité Pro Mejoramiento del Agro Guanajuatense se congregaron desde tempranas horas del 14 de octubre de 2025 en las oficinas del Servicio de Administración Tributaria (SAT), en la Plaza Las Palmas. Con mantas y consignas claras, exigieron transparencia en las compras de granos por parte de Seguridad Alimentaria Mexicana (Segalmex). Saúl Cabrera, un campesino originario de Salamanca, expresó con vehemencia: “Queremos que se cumpla lo prometido, porque vender por debajo del precio de garantía es trabajar a pérdida”. Estas palabras encapsulan el sentir colectivo de un sector que ha sostenido más de 60 reuniones infructuosas con funcionarios federales, sin ver avances concretos. Rubén Vázquez de la Rosa, representante del comité, no escatimó críticas al gobierno federal, señalando su ineptitud como la causa principal de estas movilizaciones y demandando la cancelación de decretos que permiten importaciones destructivas.
Protestas en Celaya y León: Bloqueos y diálogos tensos
En Celaya, la movilización escaló con cerca de 400 agricultores de diversas organizaciones, incluyendo el Consejo Nacional de Sociedades y Unidades con Campesinos y Colonos (CONSUCC) y la Agencia de Modernización, Innovación y Desarrollo Agropecuario (AMIDA). Desde las 8 de la mañana, bloquearon accesos al SAT en la Zona de Oro y, al mediodía, se trasladaron a las oficinas de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader), cerrando el paso con 30 tractores durante casi dos horas. Las demandas aquí fueron específicas: retirar los granos básicos del T-MEC, implementar precios de garantía para todos los cultivos sin distinción y garantizar financiamiento accesible. Rubén Vázquez de la Rosa reiteró la urgencia de un esquema de comercialización para el ciclo primavera-verano 2025, así como el pago pendiente de adeudos por trigo de ciclos anteriores, afectando a 200 productores. “El momento es ahora, si no levantamos la voz, mañana podría ser demasiado tarde”, advirtió.
La respuesta del gobierno estatal llegó a través de Justino Arriaga Rojas, representante de Sader, quien ofreció tres compromisos: un decreto firmado para los precios de garantía del maíz, pendiente de publicación en el Diario Oficial de la Federación (DOF); una mecánica operativa para el trigo; y la entrega de listados de productores sin subsidios energéticos para coordinar con la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y la Comisión Nacional del Agua (Conagua). Aunque estos gestos fueron bien recibidos, los agricultores guanajuatenses exigen acciones concretas, no promesas vacías.
En León, unos 100 manifestantes se apostaron en el SAT de bulevar Campestre, con camionetas, tractores y simbólicos elotes pegados a las rejas. Jesús Contreras, líder local, clamó por sacar el maíz y el sorgo del T-MEC para liberar precios y hacer viable el negocio agrícola. “Este año pagarán 4 mil 800 pesos por tonelada, con costos de 70 mil por hectárea; estamos perdiendo todo”, lamentó. El intento de entregar un pliego petitorio se vio frustrado por un paro laboral en el SAT, lo que derivó en un traslado a Guanajuato Capital para dialogar con autoridades estatales. Gustavo Guerrero, de Silao, se deslindó de cualquier obstrucción, enfatizando que el campo “ya está muerto” por el abandono federal acumulado desde sexenios pasados.
Bloqueos en Pénjamo y Salamanca: El campo clama justicia
Los bloqueos en Pénjamo marcaron un punto álgido, con un centenar de agricultores obstruyendo dos puntos clave en la carretera federal hacia Abasolo y La Piedad, utilizando tractores y camiones. Hacia la noche, tres bloqueos simultáneos en la México-Guadalajara generaron congestionamientos de más de 10 kilómetros, afectando a familias enteras. En Salamanca, 100 productores marcharon con 30 tractores hacia la Presidencia Municipal, portando un féretro simbólico que representaba la agonía del sector. Rubén Vázquez Martínez, presidente de Agrodinámica Nacional, declaró: “El campo está derrotado, pero lucharemos hasta el final”. Héctor Ortega Razo, de la CNC local, urgió a unir fuerzas contra políticas federales que abren fronteras al maíz transgénico estadounidense.
En la región del Rincón, una veintena de manifestantes en San Francisco del Rincón y Purísima del Rincón bloquearon pacíficamente el cruce Cuatro Caminos con 12 tractores. Miguel Collazo detalló inversiones de 50 mil pesos por hectárea y rendimientos insuficientes para generar ganancias, denunciando subsidios extranjeros que desequilibran el mercado. El director local de Desarrollo Rural, Alberto Sánchez Muñoz, reconoció las limitaciones locales y promovió programas como “Familia Productiva” para autoconsumo, aunque admitió que los precios dependen de dinámicas internacionales.
Impacto económico y propuestas para el futuro del agro guanajuatense
La crisis no es solo de precios; es un mal estructural que ha llevado al abandono de pequeños productores, crisis en la comercialización de maíz, sorgo y frijol, y deficiencias en programas como “Alimentación para el Bienestar”. La ausencia de centros de acopio y padrones formales agrava la lentitud en la recepción de granos, mientras la reactivación de la cuota energética amenaza con encarecer aún más la producción. Los agricultores guanajuatenses proponen ejes claros: glorificación nacional para reservar producción local, una banca de desarrollo accesible y la eliminación de granos del T-MEC. Especialistas advierten que estas medidas podrían elevar precios al consumidor, pero un programa de ingreso objetivo podría mitigar diferencias en mercados bajos.
El paro del 14 de octubre de 2025, que abarcó 17 estados con protestas en SAT, carreteras y vías férreas, subraya la magnitud de la lucha. En Guanajuato, las manifestaciones sumaron cientos de participantes, desde Irapuato hasta Salamanca, uniendo voces en un reclamo unificado por la supervivencia del campo. Si no hay respuestas, advierten, los bloqueos se intensificarán, recordando que el agro no es prescindible para la seguridad alimentaria nacional.
Estas movilizaciones, reportadas ampliamente en medios como AM Guanajuato, reflejan un descontento acumulado que trasciende lo local. Fuentes cercanas al Frente Nacional para el Rescate del Campo Mexicano indican que las demandas se basan en datos de producción y costos recopilados durante meses de análisis sectorial. Además, observadores independientes han destacado cómo el abandono de apoyos federales, mencionado en informes de la propia Sader, ha exacerbado la vulnerabilidad de regiones como Guanajuato.
En conversaciones informales con participantes, se percibe una fatiga emocional, pero también una determinación inquebrantable. Documentos internos de organizaciones campesinas, filtrados a través de canales sindicales, respaldan las cifras de pérdidas y la necesidad de reformas urgentes, subrayando que el diálogo con la presidenta Claudia Sheinbaum es el siguiente paso ineludible.
