Obras del tren de pasajeros inician en Apaseo-Irapuato

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Obras del tren de pasajeros representan un avance significativo en la conectividad del Bajío mexicano. Este proyecto, impulsado por el gobierno federal, busca transformar el transporte en la región central del país, mejorando la movilidad para miles de habitantes en Guanajuato y estados vecinos. Con una inversión millonaria y plazos estrictos, las obras del tren de pasajeros en el tramo Apaseo el Grande-Irapuato prometen no solo eficiencia en el traslado, sino también desarrollo urbano integral. En un contexto donde la infraestructura ferroviaria ha sido clave para el crecimiento económico, este tramo forma parte de una red más amplia que enlazará Querétaro con Irapuato, fomentando el comercio y reduciendo tiempos de viaje.

Inicio inminente de las obras del tren de pasajeros

El próximo 16 de octubre marcará el arranque oficial de las obras del tren de pasajeros en el crucial tramo entre Apaseo el Grande e Irapuato. Esta fecha, confirmada por la Agencia Reguladora del Transporte Ferroviario, responde al fallo de la licitación donde la empresa Mota Engil, de origen portugués, se adjudicó el contrato. Con experiencia en proyectos similares, Mota Engil también lidera la construcción del tramo anterior, Querétaro-Apaseo el Grande, iniciado el 18 de septiembre. La elección de esta compañía entre ocho proponentes resalta la rigurosidad en la evaluación, priorizando criterios técnicos y financieros para garantizar la calidad de las obras del tren de pasajeros.

Detalles técnicos del tramo Apaseo-Irapuato

El tramo de las obras del tren de pasajeros abarca 70.7 kilómetros, serpenteando por municipios clave como Apaseo el Grande, Celaya, Cortazar, Villagrán, Salamanca e Irapuato. Esta extensión no solo optimizará el flujo de pasajeros, sino que integrará vías dobles para tráfico mixto, permitiendo que el tren de carga coexista sin interrupciones. En Celaya, epicentro de las intervenciones mayores, se erigirá un túnel desde la estación en la colonia Alameda hasta el cruce con la avenida a San José de Guanajuato. Posteriormente, una rampa ascenderá hacia un viaducto elevado que atravesará zonas residenciales como Las Fuentes y Girasoles, culminando en la carretera alterna a Villagrán. Estas estructuras elevarán la seguridad y eficiencia, minimizando impactos en el tráfico local durante la operación de las obras del tren de pasajeros.

Desde la intersección con la avenida 12 de Octubre, cerca de la harinera, las vías del tren de pasajeros transitarán a nivel de suelo, facilitando el abastecimiento a industrias locales. Esta configuración híbrida —elevada en sectores urbanos y terrenal en áreas industriales— refleja un diseño inteligente que equilibra funcionalidad y sostenibilidad. El presupuesto asignado por el gobierno federal asciende a 20 mil 203 millones de pesos, una cifra que subraya el compromiso con la modernización del transporte en México. Las obras del tren de pasajeros, con un plazo de ejecución de 866 días naturales, deberán culminar el 29 de febrero de 2028, asegurando que la ruta completa entre en servicio en tiempo récord.

Inversión y beneficios de las obras del tren de pasajeros

La magnitud de la inversión en las obras del tren de pasajeros no es casual; responde a la necesidad de revitalizar la infraestructura ferroviaria en el Bajío, una zona industrial pujante. Guanajuato, con su densidad manufacturera, se beneficiará directamente de una conectividad que acortará distancias entre centros urbanos y logísticos. Por ejemplo, el viaje entre Querétaro e Irapuato, que actualmente demanda horas en carretera, se reducirá drásticamente, impulsando el turismo y el comercio. Además, el proyecto incorpora elementos de desarrollo social, como la creación de un parque lineal a lo largo de 12 de Octubre hasta la estación Alameda, enriqueciendo el paisaje urbano con áreas verdes, ciclovías y equipamientos recreativos.

Elementos innovadores en el diseño urbano

Entre las novedades de las obras del tren de pasajeros destaca el parque lineal, un corredor verde que no solo embellecerá el entorno, sino que promoverá estilos de vida activos. Equipado con gimnasios al aire libre, fuentes ornamentales, sistemas de captación de agua pluvial para riego y alumbrado LED eficiente, este espacio multifuncional transformará un antiguo derecho de vía en un pulmón urbano. En Celaya, donde las intervenciones son más intensas, el viaducto elevado evitará cruces a nivel, reduciendo riesgos viales y emisiones contaminantes. Estas medidas alinean las obras del tren de pasajeros con objetivos de sostenibilidad, integrando transporte moderno con planificación ecológica.

La selección de Mota Engil para ejecutar las obras del tren de pasajeros asegura transferencia tecnológica y empleo local. Durante la construcción, se generarán miles de puestos temporales, inyectando dinamismo a economías municipales como las de Cortazar y Salamanca. A largo plazo, la operación del tren de pasajeros fomentará cadenas de valor en servicios conexos, desde mantenimiento hasta hotelería. En un país donde el 70% de los traslados se realiza por carretera, esta iniciativa federal posiciona a Guanajuato como vanguardia en movilidad integrada, atrayendo inversiones que fortalezcan su rol en la nearshoring regional.

Contexto regional y proyecciones futuras

Las obras del tren de pasajeros se enmarcan en una estrategia nacional de rescate ferroviario, abandonada durante décadas en favor de la automotriz. Históricamente, el Bajío ha dependido de rutas terrestres saturadas, pero con este proyecto, el eje Querétaro-Irapuato-León se consolidará como arteria vital. Municipios como Villagrán y Salamanca, con fuerte vocación agroindustrial, verán potenciada su exportación gracias a tiempos de entrega más cortos. El túnel en Celaya, por su parte, resolverá cuellos de botella urbanos, permitiendo que el tren de pasajeros circule sin interferir en el pulso diario de la ciudad.

Impacto en la economía local del Bajío

Desde el punto de vista económico, las obras del tren de pasajeros catalizarán un efecto multiplicador. La inversión inicial de más de 20 mil millones de pesos no solo cubre construcción, sino también estudios de impacto ambiental y social, garantizando inclusión. En Irapuato, terminal del tramo, se prevé una estación multimodal que integre autobuses y bicicletas, democratizando el acceso. Mientras tanto, en Apaseo el Grande, el enlace con el tramo previo acelerará el flujo de mano de obra calificada hacia parques industriales. Expertos en transporte destacan que proyectos como las obras del tren de pasajeros podrían elevar el PIB regional en un 2-3% anual, al descongestionar vías y reducir costos logísticos.

La ejecución de las obras del tren de pasajeros también enfrenta retos, como la coordinación intermunicipal para minimizar disrupciones. Sin embargo, el modelo de licitación transparente, con énfasis en calificaciones técnicas, mitiga riesgos de sobrecostos. Al finalizar en 2028, esta ruta unirá destinos turísticos como las minas de Guanajuato con centros educativos en Querétaro, diversificando la oferta de movilidad. En resumen, las obras del tren de pasajeros no son mera infraestructura; son un catalizador para equidad territorial en el corazón de México.

Como se detalla en reportes de la Agencia Reguladora del Transporte Ferroviario, el fallo de licitación se basó en propuestas exhaustivas evaluadas por comités especializados. Información adicional sobre el cronograma proviene de anuncios oficiales del gobierno federal, que enfatizan la prioridad en plazos cumplidos. Por otro lado, detalles sobre el diseño del viaducto y el parque lineal se alinean con planes municipales de Celaya, consultados en sesiones públicas recientes.