Juan Miguel Ramírez presenta informe en medio de protestas en Celaya

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Juan Miguel Ramírez, alcalde de Celaya, presentó su Primer Informe de Gobierno en un ambiente cargado de tensiones y contrastes, donde la protesta de jubilados se entremezcló con el apoyo de miles de ciudadanos. Este evento, ocurrido el 20 de septiembre de 2025, marcó el cierre del primer año de su administración 2024-2027 y puso en el centro del debate local temas como la seguridad pública, las prestaciones laborales y los avances en obras municipales. La protesta de jubilados por recortes en sus beneficios resaltó las grietas en la gestión municipal, mientras que los logros en materia de paz social generaron aplausos entre los presentes.

Protesta de jubilados irrumpe en el Primer Informe de Gobierno

La mañana inició con una Sesión Solemne en el Salón de Cabildos de la Presidencia Municipal, donde Juan Miguel Ramírez entregó el documento oficial del estado que guarda la administración. Representantes de los tres poderes del estado estuvieron presentes, y en nombre de la gobernadora Libia Dennise García Muñoz Ledo acudió el Secretario de Gobierno, Jorge Jiménez Lona. Sin embargo, el ambiente se tensó rápidamente con la llegada de alrededor de 80 jubilados del gobierno municipal, quienes protestaron enérgicamente contra la eliminación de prestaciones como el Fondo de Ahorro y la reducción del aguinaldo de 25 a solo 15 días de salario. Estos manifestantes, con pancartas en mano y voces elevadas, escoltaron al alcalde desde la presidencia hasta la Calzada Independencia, el lugar principal del evento.

Los reclamos de los jubilados no pasaron desapercibidos. Durante la sesión, recriminaron abiertamente las decisiones que, según ellos, vulneran derechos adquiridos tras décadas de servicio público. "Nos quitaron lo que nos corresponde por ley", gritaban algunos, mientras otros golpeaban tambores en una mezcla de tradición prehispánica y descontento moderno. La presencia de estos jubilados generó un contraste llamativo con los aproximadamente 60 seguidores de Morena y del propio presidente municipal que aguardaban en la puerta de la presidencia, listos para brindar apoyo. Elementos de seguridad escoltaron el trayecto, asegurando que el recorrido transcurriera sin mayores incidentes, aunque el eco de las demandas laborales se oyó en cada paso.

Recorrido tenso hacia la Calzada Independencia

El trayecto desde la presidencia hasta la Calzada Independencia se convirtió en un desfile improvisado de emociones encontradas. Por un lado, los jubilados mantenían su protesta visible, exigiendo no solo la restitución de beneficios sino también una revisión inmediata de las políticas laborales municipales. Por el otro, grupos de apoyo coreaban "¡El Profe, El Profe!" en alusión al apodo de Juan Miguel Ramírez, mientras una batucada de jóvenes añadía ritmo a la escena con danzas y tambores que evocaban raíces culturales locales. Según el conteo preliminar de Protección Civil, unas cinco mil personas se congregaron en la Calzada, incluyendo beneficiarios de programas sociales, participantes en iniciativas deportivas como "La Esperanza nos Liga" y vecinos de diversas colonias que llegaron con pancartas de respaldo.

Este flujo masivo de ciudadanos reflejó la polarización en torno a la gestión de Juan Miguel Ramírez. Mientras los detractores, liderados por los jubilados, cuestionaban la equidad en la distribución de recursos, los simpatizantes destacaban la inclusión de empleados municipales y la reactivación de eventos comunitarios. La protesta de jubilados, aunque minoritaria en número, amplificó voces críticas que exigen mayor transparencia en el manejo de fondos para prestaciones, un tema que resuena en muchos municipios guanajuatenses donde las administraciones enfrentan presiones presupuestales similares.

Logros en seguridad: el eje del discurso de Juan Miguel Ramírez

En el corazón de su mensaje, Juan Miguel Ramírez centró su Primer Informe de Gobierno en los avances en seguridad pública, un rubro que ha sido el talón de Aquiles de Celaya en años recientes. El alcalde proclamó con énfasis una reducción del 40% en homicidios dolosos y en el índice delictivo general, transformando lo que describió como "la ciudad con más homicidios en el mundo" hace un año en un territorio en proceso de recuperación. "Celaya no se rindió, Celaya emergió", afirmó, reconociendo la colaboración clave de la Guardia Nacional, la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), el Secretario de Seguridad Pablo Muñoz Huitrón y el Director de Policía Bernardo Rafael Cajero Reyes.

Entre las acciones concretas mencionadas, Ramírez destacó el despido de 360 elementos de la policía conocidos como "Fedepales" por presuntas irregularidades, así como detenciones por delitos graves y faltas administrativas. Además, se impulsó la adquisición de equipamiento moderno para fortalecer patrullajes y respuesta rápida. "No estamos donde queremos estar, pero ya no estamos donde estábamos", sentenció el alcalde, subrayando que su compromiso es inquebrantable: "Mientras yo esté al frente, no descansaré hasta ver a Celaya completamente en paz". Esta narrativa de transformación en seguridad resonó fuertemente entre el público, que ovacionó con gritos de apoyo, aunque críticos locales señalan que las cifras oficiales podrían no capturar el impacto en comunidades periféricas aún vulnerables.

Avances en educación, cultura y obras públicas bajo Juan Miguel Ramírez

Más allá de la seguridad, el Primer Informe de Gobierno de Juan Miguel Ramírez detalló progresos en áreas sociales que buscan tejer una red de oportunidades para los celayenses. En educación, se reportó un incremento del 150% en la entrega de becas, beneficiando a miles de estudiantes de bajos recursos y fomentando la permanencia escolar en un contexto de retos económicos. Programas como "La Esperanza nos Liga" han involucrado a jóvenes en actividades deportivas, promoviendo valores de disciplina y comunidad, mientras que "EsperanzArte" ha organizado 39 eventos culturales gratuitos, reactivando espacios públicos para el arte y la expresión local.

En el ámbito de obras públicas, el alcalde enfatizó pavimentaciones extensas, la aplicación de gravacero en vialidades clave y el desalojo de comerciantes informales de la Plaza del Quinto Sol, un sitio que llevaba años obstruyendo la vía pública. Estas intervenciones no solo mejoran la movilidad urbana, sino que también liberan espacios para proyectos comunitarios. Adicionalmente, se anunció la reactivación de la Feria de Navidad y la Feria de Verano, canceladas por seis años debido a inseguridades previas, lo que promete inyectar vitalidad económica y cultural a Celaya durante las temporadas festivas.

Un punto controvertido fue el ahorro de 100 millones de pesos en el primer año, logrado mediante la eliminación de prácticas corruptas como el "diezmo" a proveedores y los privilegios a contratistas selectos. "Cada peso del municipio tiene dueño, y ese dueño es el pueblo", declaró Ramírez, reconociendo que tales medidas han molestado a algunos sectores, pero celebrando el respaldo popular evidente en los aplausos. Esta cruzada anticorrupción se presenta como pilar de la transformación municipal, alineada con esfuerzos estatales que han invertido mil 818 millones de pesos en obras entre 2014 y 2027, según datos compartidos por el Secretario de Gobierno.

Inversiones estatales y proyecciones futuras en Celaya

El evento también sirvió de vitrina para resaltar la coordinación intergubernamental. Jorge Jiménez Lona, en su intervención, elogió la relevancia histórica de tener una gobernadora al frente de Guanajuato y una presidenta de la República, un hito que fue recibido con ovaciones y gritos de "¡Presidenta!". Estas alianzas han canalizado recursos para acciones coordinadas en seguridad y desarrollo urbano, posicionando a Celaya como un caso emblemático de recuperación en el Bajío.

En términos de proyecciones, Juan Miguel Ramírez vislumbró un Celaya "de pie y cambiando", con énfasis en la sostenibilidad de los programas sociales y la expansión de iniciativas culturales. Sin embargo, la protesta de jubilados dejó en el aire preguntas sobre la inclusión de todos los sectores en esta visión. Mientras el alcalde cierra su discurso con optimismo, analistas locales advierten que el equilibrio entre logros en seguridad y demandas laborales será clave para el resto del trienio.

La ceremonia incluyó rituales tradicionales como una limpia sahumada y la entrega del bastón de mando, que Ramírez recibió con humildad, reforzando el lazo con las tradiciones indígenas de la región. Este toque cultural no solo enriqueció el evento, sino que subrayó el compromiso con la diversidad celayense.

En el transcurso de la jornada, como se ha reportado en coberturas locales de medios como el Periódico Correo, el Primer Informe de Gobierno de Juan Miguel Ramírez se erigió como un espejo de los avances y desafíos de Celaya, donde la voz de los jubilados se entretejió con las promesas de paz. Fuentes cercanas al Cabildo mencionan que mesas de diálogo con los manifestantes podrían iniciarse pronto, inspiradas en experiencias previas de gobiernos municipales en Guanajuato. Además, observadores independientes, tales como aquellos vinculados a la Secretaría de Gobierno estatal, destacan que las reducciones en índices delictivos se alinean con tendencias regionales observadas en informes anuales de seguridad pública.

Finalmente, el eco de este informe resuena en conversaciones cotidianas de la ciudadanía, donde vecinos de colonias como Las Fuentes o La Pendencia comparten anécdotas de cómo programas como EsperanzArte han revitalizado sus barrios, según relatos recogidos en foros comunitarios informales. Así, el evento no solo marca un año de gestión, sino que invita a reflexionar sobre el camino por delante en un Celaya en transformación.