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Suspensión de importaciones afecta calzado en Guanajuato

La industria del calzado en Guanajuato enfrenta un nuevo panorama tras la suspensión temporal de importaciones de calzado terminado, una medida que impacta directamente un sector que genera más de 4 mil millones de pesos anuales. Este decreto, publicado en el Diario Oficial de la Federación, busca proteger a los productores locales frente a la entrada masiva de productos extranjeros, especialmente de China, que han afectado gravemente a las empresas zapateras de la región, con León como epicentro de esta actividad económica.

El calzado es uno de los pilares económicos de Guanajuato, un estado que produce cerca del 70% del calzado nacional. Según datos oficiales, en 2024 las importaciones de diversos artículos de calzado a esta entidad alcanzaron un valor de 190 millones 910 mil 046 dólares, equivalentes a más de 4 mil millones de pesos. Este monto refleja la relevancia del sector, que abarca desde calzado impermeable hasta modelos con suelas de caucho, plástico o cuero natural. Sin embargo, la llegada de productos terminados importados bajo esquemas como el programa IMMEX ha generado una competencia desleal, afectando tanto a las empresas como a los empleos en la región.

La suspensión de importaciones de calzado terminado, vigente desde el 28 de agosto de 2025, busca revertir esta situación al prohibir el ingreso de productos extranjeros que no paguen los impuestos correspondientes, como aranceles e IVA. Esta medida responde a las demandas de la Cámara de la Industria del Calzado del Estado de Guanajuato (CICEG), que ha denunciado durante años el impacto negativo del ingreso de calzado subvaluado, especialmente de origen chino. En los últimos siete años, el sector ha perdido más de 20 mil empleos a nivel nacional, con Guanajuato siendo uno de los estados más afectados, registrando una disminución de 7 mil 365 puestos de trabajo solo en 2024.

León, conocido como la capital del calzado en México, concentra la mayor parte de las 5 mil 283 empresas dedicadas a la fabricación de calzado en Guanajuato, según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). Estas empresas, muchas de ellas pequeñas y medianas, han enfrentado una crisis agravada por el ingreso de millones de pares de zapatos importados, especialmente tenis y sandalias, que llegan a precios muy por debajo del mercado. La medida de suspensión de importaciones, anunciada por el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, durante una visita a León para el evento SAPICA 2025, ha sido recibida con optimismo por los empresarios, quienes ven en ella una oportunidad para recuperar competitividad y empleos.

El impacto económico de esta decisión no se limita a las grandes empresas. Los trabajadores del sector del calzado, desde operarios hasta diseñadores, podrían beneficiarse de una reactivación del mercado interno. Sin embargo, algunos expertos advierten que la suspensión de importaciones podría generar un aumento en los precios para los consumidores, ya que las cadenas de suministro que dependían de productos extranjeros enfrentarán mayores costos. A pesar de esto, las autoridades federales argumentan que los beneficios a mediano plazo, como la protección de empleos y el fortalecimiento de la industria local, superan los posibles inconvenientes.

La industria del calzado en Guanajuato no solo enfrenta retos relacionados con las importaciones, sino también con la modernización de sus procesos. Las empresas zapateras han invertido en tecnología y diseño para competir en mercados internacionales, pero la entrada descontrolada de productos extranjeros ha frenado estos esfuerzos. Con el nuevo decreto, se espera que las exportaciones de calzado guanajuatense, que en 2020 representaron el 80% de la producción nacional, recuperen terreno. La CICEG ha proyectado la creación de 2 mil 500 nuevos empleos en 2025, apoyada por medidas como ferias de empleo y programas para fomentar las exportaciones.

Otro aspecto relevante es el impacto de la inseguridad en el sector del calzado. Aunque no directamente relacionado con la suspensión de importaciones, los empresarios han señalado que los delitos como el robo de mercancías afectan la operatividad de las fábricas. En 2023, el costo promedio por delito empresarial en Guanajuato fue de 82 mil 915 pesos por establecimiento, lo que resalta la necesidad de fortalecer la seguridad para proteger esta industria clave.

El decreto también incluye la imposición de cuotas compensatorias a calzado chino, con aranceles que van de 0.54 a 22.50 dólares por par, dependiendo de la empresa fabricante. Esta medida, resultado de una investigación antidumping iniciada en abril de 2024, busca nivelar las condiciones de competencia. Las cámaras empresariales, como la CICEG y la Cámara Nacional de la Industria del Calzado (CANAICAL), han celebrado esta resolución, destacando que es un paso crucial para defender a las familias mexicanas que dependen del sector del calzado.

La información sobre el impacto económico del calzado en Guanajuato ha sido ampliamente discutida en foros empresariales locales, donde se ha destacado la importancia de estas medidas para la recuperación del sector. Los datos sobre las importaciones y su efecto en el empleo provienen de reportes oficiales que han circulado entre los industriales de la región. Asimismo, las proyecciones de empleo para 2025 se basan en estimaciones presentadas por líderes del sector durante eventos recientes en León.

La suspensión de importaciones de calzado terminado representa un punto de inflexión para Guanajuato, un estado que ha consolidado su posición como líder nacional en la producción de calzado. Aunque los retos persisten, como la modernización de aduanas y el combate al contrabando, los empresarios confían en que estas medidas permitirán recuperar la competitividad perdida. La industria del calzado, profundamente arraigada en la identidad económica y cultural de Guanajuato, busca escribir un nuevo capítulo de crecimiento y estabilidad.

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