En Dolores Hidalgo, Guanajuato, la instalación de nuevos semáforos ha desatado una ola de descontento entre los habitantes. Alrededor de 50 personas se manifestaron en las calles para exigir la suspensión de este proyecto, que consideran mal planeado y perjudicial para la movilidad en la ciudad.
Los ciudadanos señalan que la semaforización, lejos de mejorar el tráfico, ha generado caos vial. Los tiempos de traslado se han incrementado significativamente, afectando la rutina diaria de quienes transitan por las principales avenidas de la Cuna de la Independencia.
Además, los manifestantes denuncian que el costo del proyecto es excesivo. Aunque las autoridades municipales no han transparentado las cifras exactas, los habitantes cuestionan la inversión, argumentando que los recursos podrían haberse destinado a otras prioridades más urgentes.
La protesta culminó en la calle Yucatán, frente a la panadería del presidente municipal, Adrián Hernández Alejandri. Los inconformes pegaron carteles en la fachada del negocio, dejando claro su rechazo al proyecto y su impacto en la comunidad.
El descontento no es nuevo. Desde que los semáforos comenzaron a operar en modo de prueba a finales de 2024, los reportes de congestionamientos y molestias han ido en aumento. Los ciudadanos aseguran que el sistema no está bien sincronizado, lo que provoca largas filas de autos.
El gobierno municipal, encabezado por Hernández Alejandri, ha defendido la semaforización como una medida para prevenir accidentes y ordenar el tráfico. Sin embargo, los manifestantes consideran que estas justificaciones no reflejan la realidad de las calles.
La tensión creció cuando los manifestantes bloquearon el tránsito vehicular entre las calles Michoacán y Morelos. Este acto simbólico buscó visibilizar el impacto del caos vial que, según ellos, las autoridades han ignorado.
A pesar de las promesas de ajustes al sistema, como la sincronización de tiempos y campañas de educación vial, los habitantes exigen soluciones inmediatas. La falta de diálogo entre el ayuntamiento y la ciudadanía ha agravado el conflicto.
Por ahora, no hay claridad sobre si el gobierno municipal reconsiderará el proyecto. Los habitantes de Dolores Hidalgo aseguran que seguirán alzando la voz hasta que sus demandas sean atendidas y el tráfico vuelva a la normalidad.


