Pacientes en Acámbaro denuncian negligencia y caos en urgencias del IMSS

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En el Hospital del IMSS en Acámbaro, Guanajuato, los pacientes están hartos. Usuarios reportan largas esperas en el área de urgencias, falta de médicos y desabasto de medicamentos. La situación ha generado indignación entre los derechohabientes, quienes aseguran que la atención médica es lenta e insuficiente.

Según testimonios, algunos pacientes han esperado horas para ser atendidos, solo para descubrir que no hay médico de guardia disponible. Esta problemática no es nueva, pero se ha agudizado en los últimos días, dejando a las personas en una situación vulnerable mientras buscan atención médica urgente.

El desabasto de medicamentos es otro golpe para los usuarios. Muchos han denunciado que, tras recibir un diagnóstico, se les informa que los medicamentos recetados no están disponibles. Esto obliga a los pacientes a regresar días después o a comprar los fármacos por su cuenta, lo que representa un gasto adicional y un obstáculo para su tratamiento.

Un caso particularmente grave fue relatado por un ciudadano que prefirió mantenerse en el anonimato. Hace unas semanas, un familiar suyo estaba internado en estado crítico. Para su sorpresa, un guardia de seguridad contactó a una funeraria sin que la familia lo solicitara, un acto que calificaron de indignante y poco ético.

Los derechohabientes señalan que estas irregularidades no solo reflejan una mala gestión, sino también una falta de empatía hacia los pacientes. La desesperación crece cuando, en momentos de dolor y preocupación, se enfrentan a un servicio deficiente que pone en riesgo su salud.

La delegación del IMSS en Acámbaro ha intentado justificar la situación. Según las autoridades, el colapso en urgencias se debió a una demanda inusualmente alta de servicios, lo que provocó demoras. Sin embargo, los usuarios consideran que esta explicación no aborda el problema de fondo: la falta de personal y recursos.

La clínica de Acámbaro no es un caso aislado. En otras regiones, como León, se han reportado problemas similares, con hospitales operando a un tercio de su capacidad por falta de insumos básicos. La crisis en el sistema de salud parece extenderse, afectando a miles de personas que dependen del IMSS.

Los pacientes exigen soluciones inmediatas. Quieren médicos suficientes, medicamentos disponibles y un trato digno. Mientras tanto, la incertidumbre persiste para quienes acuden a este hospital en busca de alivio, solo para encontrarse con un sistema que parece desmoronarse.

La situación en Acámbaro pone en evidencia los retos que enfrenta el sector salud. La falta de recursos y la mala organización no solo afectan a los pacientes, sino que también saturan otros sistemas de salud estatales, que terminan absorbiendo a quienes no reciben atención en el IMSS.

La voz de los derechohabientes sigue creciendo, pero las respuestas no llegan con la misma rapidez. La comunidad de Acámbaro espera que sus denuncias sean escuchadas y que se tomen medidas para garantizar un servicio médico de calidad, como lo merecen.