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Calor extremo azota el planeta: la ONU advierte que será más frecuente e intenso

La Organización Meteorológica Mundial, parte de la ONU, ha lanzado una advertencia preocupante: el calor extremo se está convirtiendo en una amenaza cada vez más común e intensa debido al cambio climático. Según el organismo, las olas de calor ya no son eventos excepcionales, sino una realidad con la que el mundo debe aprender a convivir.

Clare Nullis, portavoz de la ONU, señaló que el cambio climático provocado por actividades humanas está intensificando las temperaturas globales. Este fenómeno, descrito como un “asesino silencioso”, tiene consecuencias devastadoras que a menudo no se reflejan en las estadísticas oficiales, a diferencia de otros desastres naturales como ciclones.

En el hemisferio norte, julio suele ser el mes más cálido, pero las olas de calor de este año han llegado con una intensidad y precocidad inusuales. Regiones como el sur de Europa han registrado temperaturas récord, con España y Portugal alcanzando picos de hasta 46 grados en algunos puntos.

La ONU subraya que el impacto del calor extremo va más allá de las molestias cotidianas. Este fenómeno está causando muertes, afectando la salud pública y generando pérdidas económicas significativas. Además, los incendios forestales, exacerbados por las altas temperaturas, están devastando ecosistemas y comunidades.

La Organización Meteorológica Mundial insiste en la importancia de implementar sistemas de alerta temprana para mitigar los riesgos. Estos sistemas, combinados con planes de acción coordinados, podrían salvar vidas y reducir el impacto de las olas de calor en las poblaciones vulnerables.

Nullis destacó que, aunque las muertes por calor son evitables, requieren una acción urgente. La falta de medidas preventivas podría agravar las consecuencias, especialmente en áreas urbanas donde el efecto de “isla de calor” intensifica las temperaturas.

El cambio climático, impulsado por las emisiones de gases de efecto invernadero, está detrás de este aumento en la frecuencia e intensidad de las olas de calor. La ONU advierte que sin una reducción significativa de estas emisiones, el escenario podría empeorar aún más en los próximos años.

En el caso de México, las temperaturas también han mostrado un aumento preocupante. Aunque se espera que 2025 no sea tan extremo como 2024, el país no está exento de los efectos del calentamiento global, con regiones del norte enfrentando mayores riesgos de sequía y calor intenso.

A nivel global, el panorama es alarmante. Los últimos diez años han sido los más cálidos registrados, y los niveles de dióxido de carbono en la atmósfera han alcanzado máximos históricos. Esto ha llevado a fenómenos como el derretimiento de glaciares y el aumento del nivel del mar.

La ONU hace un llamado a los gobiernos y a la sociedad para adaptarse a esta nueva realidad climática. La implementación de políticas efectivas y la conciencia pública son clave para enfrentar un futuro donde el calor extremo será cada vez más frecuente.

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