Campesinos mexiquenses en el municipio de Teoloyucan, Estado de México, han vivido una pesadilla que ha cobrado la vida de cinco personas debido a la contaminación ambiental en un canal de riego. Este suceso ha generado alarma entre la población local, destacando los riesgos ocultos en las aguas residuales que se utilizan para el cultivo. Los campesinos mexiquenses, dedicados al trabajo en el campo, descendieron a una fosa para manipular una válvula y liberar agua hacia sus parcelas de alfalfa, pero los gases tóxicos emanados del líquido contaminado les causaron la muerte por asfixia. Esta situación pone en evidencia la urgencia de abordar la contaminación ambiental en regiones agrícolas como Teoloyucan, donde las empresas químicas podrían estar involucradas en el vertido ilegal de desechos.
El Escenario de la Tragedia en Teoloyucan
En el barrio de Santo Tomás, los campesinos mexiquenses dependen del canal de riego para sostener sus cultivos. Sin embargo, este canal ha estado recibiendo aguas residuales cargadas de sustancias químicas, generando gases tóxicos que representan un peligro mortal. Vecinos de la zona han reportado durante meses un olor penetrante y fuerte que emana del agua, señalando que la contaminación ambiental ha empeorado con el tiempo. Los campesinos mexiquenses, acostumbrados a lidiar con condiciones adversas, no imaginaban que una tarea rutinaria como abrir una compuerta podría terminar en fatalidad. La profundidad de la fosa, superior a tres metros, y la acumulación de gases tóxicos crearon un ambiente letal que sorprendió a las víctimas.
Detalles del Primer Incidente con Gases Tóxicos
El 8 de diciembre de 2025, dos campesinos mexiquenses, Félix Regino y su hijo Abel Regino, descendieron a la fosa para ajustar la válvula del canal. Al inhalar los gases tóxicos producidos por la descomposición de desechos químicos en el agua, se desvanecieron rápidamente y perdieron la vida. Esta tragedia inicial alertó a la comunidad, pero no fue suficiente para prevenir un segundo evento. Los campesinos mexiquenses de Santo Tomás, conocidos por su dedicación al cultivo de alfalfa, se vieron afectados directamente por esta contaminación ambiental que parece provenir de industrias cercanas. Empresas químicas en el corredor industrial de Tepotzotlán han sido señaladas por los habitantes como posibles culpables de verter residuos tóxicos durante la noche, evadiendo la vigilancia de las autoridades.
Segundo Evento Fatal y el Intento de Rescate
Campesinos mexiquenses volvieron a enfrentar el peligro el 24 de diciembre, cuando los hermanos Jesús y Salomé Moya Hernández ingresaron a la misma fosa para realizar la misma operación. Los gases tóxicos los sobrecogieron, causando su desvanecimiento y posterior muerte. En un acto de valentía, Sergio Peña intentó auxiliarlos, pero también inhaló los vapores letales y falleció horas después en un hospital local con severas afectaciones pulmonares. Esta secuencia de eventos ha intensificado la preocupación por la contaminación ambiental en Teoloyucan, donde los campesinos mexiquenses arriesgan su salud diariamente al depender de aguas contaminadas para el riego. La comunidad agrícola, predominantemente dedicada a la siembra de alfalfa y maíz, ahora teme por la seguridad de sus miembros y la calidad de sus productos.
Impacto en la Comunidad Agrícola
Los campesinos mexiquenses afectados no eran solo trabajadores del campo; eran pilares de su comunidad. Félix y Abel Regino eran apreciados por su labor constante en las parcelas. Los hermanos Moya Hernández contribuían en educación y deportes locales, mientras que Sergio Peña participaba en actividades religiosas y cívicas. La pérdida de estos campesinos mexiquenses ha dejado un vacío en Santo Tomás y barrios aledaños como Santa María Caliacac, Santa Cruz, Analco y San Juan. La contaminación ambiental no solo ha cobrado vidas, sino que amenaza la sostenibilidad de la agricultura en la región, donde el canal de Santo Tomás transporta agua desde la presa Madín hasta la Laguna de Zumpango, arrastrando residuos de zonas industriales en municipios como Tlalnepantla y Cuautitlán Izcalli.
Denuncias y Respuestas de Autoridades
Campesinos mexiquenses y vecinos han elevado denuncias previas ante la Dirección Municipal de Ecología por el vertido de aguas negras por parte de empresas químicas como Ramiparr, Camher, Química Delta y Químicos Almu. Estas compañías, dedicadas al transporte y procesamiento de materiales peligrosos, presuntamente operan de noche para evitar detección. A pesar de las quejas, no ha habido respuestas efectivas, lo que agrava la indignación en Teoloyucan. El alcalde Luis Zenteno ha solicitado estudios a autoridades estatales y federales, reconociendo la necesidad de tratar el tema como una emergencia sanitaria. Sin embargo, el gobierno municipal matiza responsabilidades, argumentando que el canal recibe aguas de múltiples fuentes, complicando la identificación de culpables directos.
Pruebas de Conagua y Expectativas Futuras
La Comisión Nacional del Agua (Conagua) ha iniciado pruebas en las aguas residuales del canal, tomando muestras el 16 de enero con resultados esperados para el 26 de enero. Aunque Conagua se deslinda de la gestión de la compuerta, controlada por un comité local de riego, estas análisis podrían revelar la presencia de sustancias químicas tóxicas. Los campesinos mexiquenses esperan que estos estudios confirmen la contaminación ambiental y lleven a acciones contra las empresas químicas responsables. Mientras tanto, la comunidad ha decidido tapar permanentemente la fosa para prevenir más tragedias, reflejando el miedo y el dolor acumulados.
En un recorrido por la zona, se observan filtraciones a lo largo del canal, donde el agua tóxica riega cultivos y alimenta al ganado. Autoridades sanitarias estatales aseguran que no hay reportes de enfermedades relacionadas, como alergias o gastroenteritis, pero la incertidumbre persiste entre los campesinos mexiquenses. En temporada de lluvias, la siembra de maíz para consumo humano podría verse comprometida si se detectan altos niveles de contaminación ambiental.
Vecinos han compartido testimonios en reportes locales que destacan cómo las empresas químicas podrían estar evadiendo regulaciones, contribuyendo a los gases tóxicos en el canal. Informes de medios como aquellos recopilados en crónicas periodísticas subrayan la negligencia prolongada en el manejo de desechos industriales en el Estado de México.
De acuerdo con relatos de habitantes citados en publicaciones informativas, la mezcla de aguas residuales y de presa en el canal no garantiza seguridad, exacerbando los riesgos para los campesinos mexiquenses. Documentos de asambleas comunitarias revelan la ausencia de autoridades en reuniones clave, lo que ha intensificado la frustración.
Estudios preliminares mencionados en boletines oficiales indican que el ahogamiento por gases tóxicos fue la causa certificada de las muertes, pero la comunidad exige investigaciones más profundas sobre la contaminación ambiental, basadas en análisis independientes que podrían provenir de entidades federales como Conagua.


