Aumento salarial es un tema que genera expectativa entre los trabajadores del sector público, pero en el caso de los legisladores del Estado de México, la realidad es distinta para el próximo año. Por cuarto año consecutivo, los diputados locales no verán un incremento en sus percepciones, manteniendo sus ingresos en los niveles actuales. Esta decisión forma parte de la planeación presupuestal del Congreso estatal, que prioriza la contención del gasto en medio de un contexto económico desafiante. El anuncio ha generado diversas reacciones, destacando la necesidad de austeridad en el gasto público, especialmente en un estado con demandas sociales pendientes.
Detalles del Salario Actual de los Diputados
El aumento salarial negado para 2026 deja intacta la dieta mensual de los legisladores en 149 mil 684 pesos brutos. Tras los descuentos por Impuesto Sobre la Renta y aportaciones al Instituto de Seguridad Social, esta cifra se reduce a aproximadamente 99 mil 965 pesos netos. Es importante notar que, aunque no hay aumento salarial, los diputados pueden complementar sus ingresos con actividades profesionales o empresariales externas, siempre y cuando no interfieran con sus responsabilidades legislativas. Esta estructura salarial ha permanecido invariable desde hace varios años, reflejando una política de contención que, sin embargo, no siempre se alinea con las percepciones públicas sobre la remuneración de los funcionarios.
Prestaciones y Bonos Limitados
En cuanto a prestaciones, el aumento salarial ausente se extiende a la eliminación de bonos especiales o estímulos adicionales. Solo el aguinaldo está garantizado, sin incluir prima vacacional, ya que los legisladores no se consideran trabajadores con periodos de descanso formales. Su calendario depende de las comisiones y sesiones, que pueden realizarse de forma híbrida. Esta falta de aumento salarial subraya una tendencia hacia la austeridad, pero también plantea preguntas sobre la equidad en comparación con otros servidores públicos que sí reciben ajustes anuales.
El presidente de la Junta de Coordinación Política, José Francisco Vázquez Rodríguez, ha enfatizado que no se contemplan incrementos ni prestaciones fuera de la ley. Esta postura, aunque pretende ser responsable, podría interpretarse como insuficiente en un escenario donde el costo de vida aumenta, afectando incluso a quienes diseñan las políticas económicas. El aumento salarial denegado afecta directamente la motivación de los legisladores, quienes deben asistir a sesiones semanales extensas y comisiones variadas.
Impacto de la Ausencia de Aumento Salarial en el Congreso
La decisión de no otorgar aumento salarial para 2026 se enmarca en un presupuesto total de mil 837.6 millones de pesos para el Poder Legislativo, donde el gasto en salarios de diputados representa 134.7 millones anuales, más casi 150 millones por aguinaldos. Esta contención permite redirigir recursos a otras áreas, como la adquisición de inmuebles para reducir arrendamientos. El año pasado, por ejemplo, se compró un edificio para oficinas de Comunicación Social, liberando fondos previamente destinados a rentas.
Medidas contra el Ausentismo
A pesar de la falta de aumento salarial, se mantienen estrictos controles contra el ausentismo. Los diputados que faltan a sesiones enfrentan descuentos directos en su nómina, aunque hasta ahora no se reportan incidencias mayores, gracias a las justificaciones o conexiones remotas. Desde el inicio de la legislatura hasta diciembre de 2025, se han realizado 75 sesiones plenarias y 13 de la Diputación Permanente, cubriendo tres periodos ordinarios y cuatro extraordinarios. Esta actividad intensa justifica, para algunos, la necesidad de un aumento salarial que reconozca el esfuerzo, pero la política actual prioriza la disciplina fiscal sobre ajustes retributivos.
El aumento salarial negado no aplica a todo el personal; solo los operativos recibirán ajustes conforme a la legislación, con porcentajes por anunciarse. Esta distinción resalta una brecha interna en el Congreso, donde los legisladores, como figuras electas, asumen un rol de ejemplo en materia de austeridad. Sin embargo, críticos argumentan que mantener salarios altos sin aumento salarial podría no ser suficiente para abordar desigualdades económicas en el estado, donde muchos ciudadanos enfrentan presiones inflacionarias.
Contexto Económico y Político del Aumento Salarial Denegado
En un panorama más amplio, la ausencia de aumento salarial para los legisladores del Edomex se alinea con esfuerzos nacionales por controlar el gasto público. El Estado de México, como una de las entidades más pobladas, enfrenta retos en educación, seguridad y salud, donde los recursos podrían destinarse mejor que a incrementos salariales para funcionarios. No obstante, esta medida podría generar descontento entre los diputados, afectando la productividad legislativa en un año clave para reformas estatales.
Perspectivas Futuras
Mirando hacia adelante, la persistencia en negar el aumento salarial podría establecer un precedente para futuras legislaturas, promoviendo una cultura de responsabilidad fiscal. Sin embargo, si la inflación continúa, la presión por un aumento salarial podría intensificarse, obligando a revisar la estructura retributiva. Por ahora, los legisladores deben enfocarse en su labor, asistiendo a comisiones y sesiones que abordan temas cruciales para el desarrollo del estado.
El aumento salarial ausente también invita a reflexionar sobre la transparencia en el uso de recursos públicos. Con un presupuesto significativo, el Congreso busca optimizar gastos, como en la adquisición de propiedades, pero la percepción pública sobre los salarios de los diputados sigue siendo un punto de debate. Mantener el statu quo sin aumento salarial podría ser visto como un paso moderado hacia la equidad, aunque insuficiente para algunos observadores que demandan recortes más profundos.
De acuerdo con reportes publicados en medios como Milenio, esta política de no aumento salarial se ha mantenido consistente en los últimos años, reflejando una estrategia de contención presupuestal en el legislativo estatal.
Informes del propio Congreso del Estado de México indican que los ajustes salariales se limitan al personal operativo, dejando a los legisladores sin cambios, según declaraciones de líderes como Vázquez Rodríguez.
Fuentes especializadas en finanzas públicas, como análisis en portales de noticias regionales, destacan que esta medida contribuye a la estabilidad económica del estado, aunque genera discusiones sobre la remuneración adecuada para representantes públicos.
