Doña Carlota permanece en prisión preventiva
Doña Carlota, la adulta mayor de 74 años acusada de homicidio en Chalco, continuará en cárcel tras rechazo judicial a su cambio de medida. La jueza del Poder Judicial del Estado de México determinó que Doña Carlota no cumple requisitos para arraigo domiciliario, pese a su grave deterioro de salud. Doña Carlota padece diabetes crónico-degenerativa que requiere dosis crecientes de insulina, pasando de 10 a más de 20 milímetros diarios en solo siete meses de encierro. Familiares alertan que Doña Carlota enfrenta condiciones alarmantes dentro del penal, donde la atención médica resulta insuficiente para su edad avanzada.
Razones judiciales para mantener a Doña Carlota en cárcel
Durante audiencia maratónica de seis horas, la defensa presentó 70 pruebas, incluyendo certificados médicos que acreditan la enfermedad degenerativa de Doña Carlota. Sin embargo, la autoridad descartó la vivienda propuesta porque el acta de nacimiento de su hijo Odín no coincidía con el nombre completo registrado. Este detalle burocrático impidió acreditar que la propiedad pertenece a un descendiente directo de Doña Carlota. Además, se argumentó riesgo de sustracción pese a informe oficial que lo califica como bajo. La jueza advirtió que Doña Carlota podría acceder a armas de fuego y poner en peligro al único testigo sobreviviente.
El origen del caso que mantiene a Doña Carlota en cárcel
Doña Carlota disparó contra presuntos invasores que ocupaban su vivienda en Chalco. El video captado por testigos muestra cómo Doña Carlota detonó el arma tras escuchar una primera explosión, según versión familiar. El ataque dejó dos muertos y un herido. Investigaciones posteriores revelaron que los ocupantes pertenecían a un sindicato dedicado al despojo de inmuebles en el Estado de México. Doña Carlota actuó en defensa de su patrimonio, pero la Fiscalía tipificó los hechos como homicidio calificado. Desde entonces, Doña Carlota comparte celda con otros procesados mientras su salud se desploma.
Consecuencias de la invasión que llevó a Doña Carlota a la cárcel
El conflicto por la casa en Chalco expone la ola de despojos que azota la zona oriente del Estado de México. Grupos organizados aprovechan vacíos legales para apoderarse de predios abandonados o en litigio. En respuesta, el Congreso local endureció penas por despojo a partir de julio 2025. No obstante, casos como el de Doña Carlota evidencian que las víctimas recurren a la autodefensa ante la lentitud institucional. La grabación del incidente se viralizó y convirtió a Doña Carlota en símbolo de propietarios desesperados.
Reacciones familiares ante la negativa a liberar a Doña Carlota
Arturo Santana, hijo de Doña Carlota, denunció presiones políticas detrás de la resolución. Afirmó que mantener a Doña Carlota en cárcel distrae atención de asesinatos de líderes limoneros y presidentes municipales en la región. La familia prepara apelación ante tribunales federales para revisar el criterio estatal. Mientras tanto, Doña Carlota cumple 74 años entre rejas, recibiendo visitas esporádicas que constatan su deterioro físico acelerado.
Organizaciones de derechos humanos han seguido de cerca el proceso de Doña Carlota desde su vinculación en abril. Reportes independientes confirman el avance de su diabetes y la necesidad urgente de monitoreo especializado fuera del penal.
El Centro de Medidas Cautelares emitió dictamen favorable al arraigo, pero fue desestimado por la jueza. Este precedente genera incertidumbre para otros adultos mayores en situación similar dentro del sistema penitenciario mexiquense.
Testimonios recabados por corresponsales en Chalco describen a Doña Carlota como una mujer pacífica que solo reaccionó ante la amenaza inminente. La viralización del video mantiene viva la polémica sobre legítima defensa frente a invasiones organizadas.

