Delfina Gómez Álvarez, gobernadora del Estado de México, ha tomado una medida crucial al declarar emergencia en los municipios de La Paz y Nezahualcóyotl debido a las devastadoras inundaciones que azotaron la región en septiembre de 2025. Esta decisión, publicada en la Gaceta de Gobierno el 22 de octubre, busca agilizar la respuesta estatal para mitigar los daños y apoyar a miles de afectados. Las inundaciones, provocadas por lluvias históricas que superaron todos los registros previos, han dejado un saldo alarmante de 48,460 personas impactadas y miles de viviendas dañadas, subrayando la urgencia de acciones coordinadas en materia de protección civil.
Inundaciones históricas en La Paz y Nezahualcóyotl
Las inundaciones en el Estado de México alcanzaron niveles sin precedentes durante septiembre de 2025, transformando calles en ríos y hogares en zonas de desastre. En Nezahualcóyotl, una de las demarcaciones más pobladas, las precipitaciones acumularon 94 milímetros entre el 12 y el 15 de septiembre, seguidas de 124 milímetros del 25 al 28 de ese mes. Estos volúmenes no solo rebasaron el promedio mensual, sino que rompieron el récord histórico de lluvia en 24 horas, causando anegamientos generalizados que afectaron servicios básicos y la movilidad diaria de los habitantes.
Impacto devastador en la población y la infraestructura
El municipio de La Paz no escapó a esta catástrofe, registrando 57 milímetros de lluvia del 12 al 15 de septiembre y 94 milímetros en la última semana del mes. Estas tormentas intensas generaron flujos de agua que arrasaron con todo a su paso, dejando a 6,604 personas damnificadas en La Paz y un total de 41,856 en Nezahualcóyotl. La cifra combinada de afectados asciende a 48,460 individuos, muchos de los cuales tuvieron que evacuar sus hogares de manera precipitada. Las viviendas dañadas superan las 13,984 unidades, con pérdidas que incluyen electrodomésticos, muebles y estructuras básicas, lo que agrava la vulnerabilidad de comunidades ya marginadas.
Expertos en clima del Estado de México han advertido que estos eventos son indicio de un patrón climático alterado, donde las lluvias extremas se vuelven más frecuentes debido al cambio climático. La falta de drenajes adecuados y la urbanización descontrolada en estas zonas han amplificado los efectos, convirtiendo lo que podría ser una tormenta pasajera en una tragedia prolongada. Delfina Gómez ha reconocido públicamente la gravedad de la situación, enfatizando que la declaratoria de emergencia es un paso indispensable para restaurar la dignidad de los afectados.
Medidas inmediatas tras la declaratoria de Delfina Gómez
La declaratoria de emergencia por Delfina Gómez activa un protocolo integral de respuesta que involucra a múltiples dependencias estatales. La Secretaría General de Gobierno, a través de la Coordinación General de Protección Civil y Gestión Integral del Riesgo, lidera las operaciones de campo. Equipos especializados han sido desplegados para rescatar a personas atrapadas, distribuir víveres y evaluar daños en tiempo real. Estas acciones, que comenzaron de inmediato tras la publicación oficial, incluyen el retiro de escombros y la limpieza de vialidades inundadas, permitiendo que el agua retroceda y se reactive el suministro de agua potable y electricidad.
Apoyo financiero y administrativo para la recuperación
En paralelo, la Secretaría de Finanzas del Estado de México ha recibido instrucciones directas para destinar recursos presupuestales de urgencia. Estas transferencias cubren desde la adquisición de equipo pesado hasta la contratación de servicios especializados en saneamiento. La Oficialía Mayor, por su parte, agiliza los trámites administrativos, asegurando que las compras y contratos se realicen con transparencia y eficiencia. Delfina Gómez ha insistido en que todos estos esfuerzos se coordinen bajo un mando unificado, evitando duplicidades y maximizando el impacto en las comunidades golpeadas.
La gobernadora ha visitado personalmente las zonas afectadas, dialogando con familias damnificadas y supervisando las labores de rescate. En uno de sus comunicados, destacó: "No dejaremos a nadie atrás; el Estado de México responde con fuerza y solidaridad ante esta adversidad". Esta declaratoria no solo proporciona alivio inmediato, sino que sienta las bases para un plan de reconstrucción a mediano plazo, enfocado en fortalecer la resiliencia ante futuras inundaciones en el Estado de México.
Estrategias de prevención y respuesta en emergencias hídricas
Frente a las inundaciones en el Estado de México, es imperativo adoptar medidas preventivas que salven vidas y minimicen pérdidas. Autoridades recomiendan preparar kits de emergencia con elementos esenciales como agua embotellada, alimentos enlatados, linternas y documentos protegidos. Mantenerse informado mediante canales oficiales, como alertas de Protección Civil, es clave para anticipar evacuaciones. Durante el evento, desconectar servicios como gas y electricidad previene accidentes mayores, mientras que evitar zonas inundadas reduce riesgos de corrientes letales.
Lecciones aprendidas de las lluvias de septiembre 2025
En el caso específico de las inundaciones de septiembre, muchas familias en La Paz y Nezahualcóyotl aprendieron a la fuerza la importancia de elevar bienes valiosos y buscar refugio en pisos superiores. Los equipos de rescate, operando bajo la declaratoria de Delfina Gómez, han rescatado a cientos, destacando la necesidad de rutas de evacuación claras. Post-emergencia, inspeccionar daños estructurales antes de regresar es vital, al igual que hervir agua para consumo hasta confirmar su potabilidad. Estas prácticas, combinadas con inversión en infraestructura como canales pluviales mejorados, podrían transformar la gestión de riesgos en el Estado de México.
La colaboración comunitaria emerge como un pilar fundamental. Vecinos organizados en brigadas informales han complementado los esfuerzos estatales, distribuyendo ayuda y vigilando áreas vulnerables. Delfina Gómez ha elogiado esta solidaridad, recordando que la unidad fortalece la respuesta colectiva. Además, programas educativos sobre cambio climático se impulsarán en escuelas locales, fomentando una cultura de prevención desde temprana edad.
La declaratoria de emergencia por Delfina Gómez marca un hito en la historia reciente del Estado de México, demostrando agilidad gubernamental ante desastres naturales. Sin embargo, persisten desafíos como la rehabilitación de 13,984 viviendas y el apoyo psicológico a los afectados. Mientras las lluvias de septiembre 2025 se convierten en recuerdo doloroso, el enfoque ahora está en la reconstrucción sostenible.
En conversaciones con residentes de Nezahualcóyotl, se percibe un llamado a mayor inversión en obras hidráulicas, algo que el gobierno estatal promete atender. Reportes de la Coordinación de Protección Civil detallan avances en la distribución de apoyos, con miles de despensas entregadas en las últimas semanas. Asimismo, expertos consultados por medios locales subrayan la efectividad de la declaratoria para desbloquear fondos federales complementarios.
Finalmente, la experiencia de estas inundaciones refuerza la necesidad de políticas integrales. Fuentes cercanas al gobierno mencionan que Delfina Gómez planea una cumbre regional sobre gestión de riesgos, invitando a municipios colindantes. Información de la Gaceta de Gobierno confirma que la emergencia se mantendrá hasta la estabilización total, asegurando continuidad en las labores de recuperación.


