Nuevo linaje de mamut descubierto por UNAM en Santa Lucía

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Un nuevo linaje de mamut ha sido identificado por investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) tras un estudio pionero en los fósiles hallados en Santa Lucía, Estado de México. Este descubrimiento, publicado en la prestigiosa revista Science, revela que los mamuts colombinos que habitaron la Cuenca de México poseen una diversidad genética única, distinta a la de sus parientes en Estados Unidos y Canadá. El hallazgo marca un hito en la paleogenómica mexicana, destacando la importancia de estudiar el ADN antiguo en latitudes tropicales, un desafío técnico debido a las condiciones ambientales que aceleran la degradación del material genético.

El proyecto, liderado por el doctor Federico Sánchez Quinto del Laboratorio Internacional de Investigación sobre el Genoma Humano (LIIGH) de la UNAM, analizó 83 molares de mamut, de los cuales 73 procedían de Santa Lucía y 10 de Tultepec. Estos restos, descubiertos durante la construcción del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles entre 2019 y 2022, forman parte de una colección de más de 70 mil fósiles de megafauna extinta, que incluye caballos, camellos, bisontes y perezosos gigantes. Los molares fueron clave, ya que su densidad permite una mejor conservación del ADN, a diferencia de otros huesos más porosos que son vulnerables a microorganismos. Este nuevo linaje de mamut, denominado Clado 1G, evidencia una divergencia genética que comenzó hace entre 416 mil y 307 mil años, lo que sugiere que estas poblaciones se mantuvieron aisladas de las del norte de América.

La investigación se centró en el ADN mitocondrial, que rastrea la línea materna, debido a las dificultades para preservar el ADN nuclear en climas cálidos y húmedos. Los científicos lograron secuenciar 61 genomas mitocondriales completos, duplicando el total mundial conocido para el mamut colombino. Este logro técnico es notable, ya que el entorno tropical de la Cuenca de México plantea retos significativos para la recuperación de material genético antiguo. El nuevo linaje de mamut identificado, dividido en tres sublinajes (1G.1, 1G.2 y 1G.3), revela una complejidad genética inesperada, desafiando las ideas previas que se basaban únicamente en muestras de mamuts del norte del continente.

El proceso de extracción del ADN se realizó con extremo cuidado para evitar contaminaciones. Los molares fueron perforados en un laboratorio de campo cerca de las zonas de excavación, utilizando una caja de acrílico y trajes de protección personal. El polvo de dentina obtenido fue trasladado al Laboratorio de Paleogenómica en Juriquilla, Querétaro, donde se construyeron bibliotecas de secuenciación para analizar el material genético. Este enfoque meticuloso permitió recuperar ADN endógeno en 77 de las 83 muestras, aunque en cantidades bajas, lo que resalta la destreza técnica del equipo. La colaboración entre la UNAM y el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) fue fundamental para acceder a los fósiles, resguardados en el Centro de Investigación Paleontológica Quinametzin.

El nuevo linaje de mamut colombino no solo amplía el conocimiento sobre la evolución de esta especie, sino que también sugiere que los mamuts de la Cuenca de México podrían haber tenido una estabilidad poblacional mayor que sus congéneres del norte, a pesar de su menor número. Factores como la dieta, que incluía una mezcla de arbustos, árboles y pastos, podrían haber contribuido a esta resiliencia. Sin embargo, algunos investigadores han observado indicios de endogamia en los restos, como molares deformados, lo que podría indicar que estas poblaciones eran terminales hacia el final del Pleistoceno, hace unos 12 mil años.

Este descubrimiento posiciona a México como un referente en la paleogenómica, demostrando que es posible recuperar ADN antiguo en entornos tropicales. La investigación abre nuevas líneas de estudio, como el análisis del ADN nuclear para profundizar en la historia evolutiva de estos mamuts. Además, destaca el valor de los sitios paleontológicos mexicanos, como Santa Lucía, que alberga la colección de paleofauna más importante de América Latina. El trabajo conjunto entre instituciones nacionales y la aplicación de tecnologías avanzadas han permitido desentrañar secretos del pasado prehistórico, consolidando el liderazgo científico del país en este campo.

La relevancia de este hallazgo trasciende las fronteras académicas, ya que enriquece la comprensión de la megafauna que habitó América durante el Pleistoceno. Según expertos involucrados en el proyecto, la diversidad genética del nuevo linaje de mamut sugiere adaptaciones únicas al entorno de la Cuenca de México, lo que invita a explorar cómo las condiciones ambientales influyeron en su evolución. Este tipo de estudios, que combinan paleontología, biología molecular y arqueología, son un ejemplo del potencial científico de México para contribuir al conocimiento global.

El impacto del descubrimiento ha sido ampliamente discutido en círculos académicos, donde se reconoce el esfuerzo de investigadores como María del Carmen Ávila Arcos y Rigoberto Padilla Bustos, quienes destacaron la importancia de la colaboración interdisciplinaria. La comunidad científica ha señalado que este avance no solo resalta la riqueza fósil de Santa Lucía, sino que también subraya la necesidad de continuar explorando los sitios paleontológicos del país. Los resultados han generado interés en publicaciones internacionales, consolidando la reputación de los científicos mexicanos en la vanguardia de la paleogenómica.

Además, el proyecto ha sido elogiado por su capacidad para formar nuevos talentos, como los estudiantes de licenciatura Ángeles Tavares y Eduardo Arrieta, quienes desarrollaron técnicas clave para el análisis genético. Este tipo de iniciativas demuestra que la ciencia mexicana no solo produce conocimiento, sino que también invierte en la preparación de futuras generaciones de investigadores. La identificación del nuevo linaje de mamut es un paso hacia adelante en la comprensión de la prehistoria de México y su lugar en la historia natural del continente.