Yuridia Yatana Pérez López, una joven de apenas 20 años, fue encontrada sin vida en un predio baldío en San Juan Teotihuacán, Estado de México. Su cuerpo, hallado el lunes 14 de julio, presentaba claros signos de violencia, lo que ha llevado a las autoridades a investigar el caso como un presunto feminicidio. La noticia ha conmocionado a la comunidad, que exige justicia y mayor seguridad en una zona donde la violencia parece no dar tregua.
La joven, estudiante de la Licenciatura en Enseñanza y Aprendizaje del Español en la Escuela Normal de Teotihuacán, fue reportada como desaparecida el 12 de julio. Había salido de su hogar en la comunidad de San Juan Evangelista para dirigirse al centro del municipio. La última vez que se le vio con vida fue frente a una zona comercial, cerca de la cabecera municipal, un lugar concurrido por turistas que visitan la zona arqueológica.
El hallazgo del cuerpo de Yuridia ocurrió en la comunidad de Santa María Cozotlán, a solo siete minutos del lugar donde fue vista por última vez. La cercanía del lugar con un cuartel militar y la afluencia de visitantes nacionales e internacionales hacen que este crimen resulte aún más alarmante. La Fiscalía General de Justicia del Estado de México ya ha iniciado una investigación, pero hasta el momento no se han revelado detalles sobre posibles sospechosos o las circunstancias exactas del crimen.
La comunidad educativa de la Escuela Normal de Teotihuacán expresó su profundo dolor por la pérdida de Yuridia, a quien describieron como una joven llena de vocación, compromiso y esperanza. En un comunicado, la institución destacó la huella imborrable que dejó en sus compañeros y profesores. Su partida ha generado un duelo colectivo entre estudiantes, docentes y directivos, quienes se han unido para apoyar a la familia en este momento de luto.
Familiares, amigos y vecinos despidieron a Yuridia en una ceremonia en San Lucas, Acolman, donde el cuerpo fue trasladado tras su hallazgo. La indignación crece entre la comunidad, que no solo llora la pérdida de una joven con un futuro prometedor, sino que también clama por medidas efectivas para frenar la ola de violencia que azota la región. Este martes, el cuerpo fue velado, y el miércoles 16 de julio se llevó a cabo su sepelio.
El caso de Yuridia se suma a una preocupante lista de feminicidios en el Estado de México, una de las entidades con mayores índices de violencia de género en el país. La impunidad y la falta de acción contundente por parte de las autoridades han sido señaladas como factores que perpetúan esta crisis. Organizaciones feministas y la comunidad normalista han alzado la voz, exigiendo justicia inmediata y efectiva para la joven.
La desaparición de Yuridia fue reportada rápidamente por sus familiares, quienes activaron el Protocolo Alba para su localización. A pesar de la emisión de un boletín de urgencia, la respuesta de las autoridades no fue suficiente para evitar el trágico desenlace. La joven vestía una blusa beige de manga larga, un chaleco y un pantalón de mezclilla al momento de su desaparición, descripción que coincidió con la del cuerpo encontrado.
La zona arqueológica de Teotihuacán, un punto turístico de relevancia mundial, se ve ahora ensombrecida por este crimen. La inseguridad en el municipio, que debería ser un lugar seguro para residentes y visitantes, pone en evidencia las fallas en las estrategias de seguridad locales. Los habitantes de San Juan Teotihuacán demandan respuestas y acciones concretas para garantizar que casos como el de Yuridia no se repitan.
Este feminicidio ha reavivado el debate sobre la violencia de género en México y la urgencia de implementar políticas públicas efectivas. La muerte de Yuridia no es solo una pérdida personal para su familia y amigos, sino un recordatorio de los desafíos que enfrenta el país en materia de seguridad y protección a las mujeres. La comunidad espera que las investigaciones avancen y que los responsables sean llevados ante la justicia.
