Vivienda económica representa un desafío creciente en el panorama inmobiliario de Chihuahua, donde la oferta se inclina hacia segmentos más altos, dejando a muchos sin alternativas accesibles. En 2025, la colocación de viviendas verticales mostró cifras alentadoras, impulsadas por la calidad de las propuestas de los desarrolladores. Sin embargo, este éxito se concentra en el mercado medio-alto, destacando la ausencia notable de vivienda económica que pueda satisfacer las necesidades de las familias con ingresos limitados. Ever Sepúlveda, presidente de la Asociación Mexicana de Profesionales Inmobiliarios (AMPI), enfatizó esta tendencia, señalando que el periodo de diciembre a mediados de febrero suele ser de menor actividad debido a las festividades, pero el año cerró con un balance positivo en general.
Escasez de Vivienda Económica en el Mercado Actual
La vivienda económica ha desaparecido prácticamente del panorama, según observaciones del sector. Los desarrolladores priorizan proyectos que atraen a compradores con mayor poder adquisitivo, lo que agrava la brecha en la disponibilidad. José Antonio Chávez Rodríguez, director general de la Comisión Estatal de Vivienda, Suelo e Infraestructura (Coesvi), explicó que los costos de la vivienda aumentaron entre un 6.9% y un 10% en 2025, principalmente por el encarecimiento de los insumos. Esta subida afecta directamente a la vivienda económica, haciendo que sea menos viable para constructores y compradores por igual.
Impacto en los Segmentos de Vivienda
En el segmento de vivienda media y superior, hay mayor disponibilidad de créditos, lo que facilita un dinamismo en las ventas. Por el contrario, la vivienda económica enfrenta una oferta reducida, lo que ha motivado la implementación de programas específicos para revitalizar este área. Chávez Rodríguez detalló que los precios de la vivienda económica oscilan actualmente entre 800 mil y 1 millón 100 mil pesos, aunque con incentivos pueden bajar a rangos de 770 mil a 900 mil pesos. Estos ajustes buscan hacer más accesible la vivienda económica para sectores vulnerables.
El programa Vivienda para el Bienestar involucra a los tres niveles de gobierno —municipal, estatal y federal— para promover políticas que reduzcan costos. A través de donaciones de terrenos por parte del Estado y municipios, en colaboración con la Comisión Nacional de Vivienda (Conavi) e Infonavit, se espera ofrecer opciones de vivienda económica desde 600 mil pesos, dirigidas a personas con ingresos hasta dos salarios mínimos. Esta iniciativa representa un esfuerzo por equilibrar el mercado inmobiliario y asegurar que la vivienda económica no quede fuera del alcance de la población de bajos recursos.
Precios Elevados en la Vivienda Vertical
La vivienda vertical, una alternativa en auge, presenta precios que van desde 1.8 millones de pesos hasta preventas de lujo que alcanzan los 14 millones, con superficies alrededor de 120 metros cuadrados. Sepúlveda apuntó a ofertas en zonas céntricas como Santa Rosa, Mirador y Santo Niño, donde edificios de hasta cuatro niveles ofrecen departamentos cercanos a los dos millones de pesos. En redes sociales, se evidencia una variabilidad significativa en los precios de vivienda: en la colonia Mirador, departamentos de una recámara se venden desde 2.71 millones, mientras que en el Periférico de la Juventud, unidades de dos habitaciones con amenidades superan los 5.5 millones.
Regulación y Beneficios de la Vivienda Vertical
Adriana Díaz Negrete, directora de Desarrollo Urbano y Ecología, resaltó que la promoción de la vivienda vertical responde a regulaciones internacionales que buscan minimizar gastos urbanos. En Chihuahua, este tipo de desarrollos comienza a consolidarse en áreas céntricas, reduciendo distancias a centros de trabajo y escuelas, lo que implica ahorros en finanzas personales y costos municipales para servicios. La política de Ciudad Cercana incentiva a desarrolladores a construir vivienda vertical como opción para quienes actualmente solo acceden a casas periféricas, aunque la vivienda económica en este formato aún no es ampliamente disponible.
Los complejos habitacionales se ubican en colonias como Mirador, Cumbres, San Felipe, Emiliano Zapata y La Cantera. La autorización de pisos depende de la densidad urbana, ocupación del sitio y factibilidad de servicios como agua, electricidad y movilidad. Esto asegura que la expansión de la vivienda vertical contribuya al desarrollo urbano sostenible, aunque persiste la necesidad de integrar más opciones de vivienda económica en estos proyectos para abarcar todos los segmentos socioeconómicos.
Desafíos y Perspectivas para la Vivienda Económica
La escasez de vivienda económica no solo afecta a los compradores potenciales, sino que impacta el equilibrio del mercado inmobiliario en su conjunto. Con el incremento en precios de vivienda, muchas familias se ven obligadas a optar por alternativas lejanas o inadecuadas, lo que genera presiones adicionales en el desarrollo urbano. Programas como los mencionados buscan mitigar esto, pero requieren una implementación efectiva para generar cambios reales. La colaboración entre gobiernos y entidades como Infonavit es clave para expandir la oferta de vivienda económica y hacerla más competitiva frente a la vivienda vertical de mayor costo.
Estrategias para Impulsar la Accesibilidad
Para fomentar la vivienda económica, se han detonado iniciativas que incluyen subsidios y donaciones de terrenos, con el objetivo de reducir barreras de entrada. Estos esfuerzos apuntan a un mercado inmobiliario más inclusivo, donde la vivienda económica no sea una excepción sino una norma accesible. En el contexto de precios de vivienda en ascenso, tales estrategias son esenciales para mantener la estabilidad social y económica en regiones como Chihuahua.
Expertos en el sector, como los representantes de AMPI, han compartido en diversas plataformas que la tendencia actual podría revertirse con políticas más agresivas en favor de la vivienda económica. Reportes de instituciones estatales indican que el enfoque en desarrollo urbano vertical podría eventualmente incorporar opciones más asequibles si se ajustan las regulaciones adecuadas.
Informes provenientes de la Coesvi destacan que el incremento en costos de insumos ha sido un factor determinante, pero con alianzas estratégicas, se vislumbra un futuro donde la vivienda económica recupere terreno. Observadores del mercado inmobiliario, en análisis compartidos en medios locales, coinciden en que la clave está en la integración de incentivos fiscales y créditos blandos.
Datos recopilados por entidades como Conavi e Infonavit sugieren que, a pesar de los desafíos, hay potencial para un repunte en la oferta de vivienda económica si se mantienen los programas de bienestar habitacional. Estas perspectivas, basadas en evaluaciones recientes, ofrecen un panorama objetivo para el sector en 2026.
