Ciudad Juárez: Nueva Zona de Acogida para Migrantes

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Zona de acogida es el nuevo rol que ha asumido Ciudad Juárez en el panorama migratorio actual, transformándose de un mero punto de tránsito temporal a un espacio de integración permanente para cientos de familias migrantes. Esta evolución se debe principalmente a las estrictas políticas implementadas por el gobierno de Estados Unidos bajo la administración de Donald Trump en 2025, que cerraron las puertas a los solicitantes de asilo y eliminaron herramientas como la aplicación CBP One. Como resultado, muchas personas que antes esperaban cruzar la frontera ahora buscan establecer raíces en suelo mexicano, generando nuevas demandas en servicios locales y estatales.

El Cambio en el Perfil Migratorio de Ciudad Juárez

La zona de acogida que representa Ciudad Juárez ha experimentado un cambio significativo en el perfil de su población migrante. Anteriormente, la ciudad era vista como un lugar de espera, donde los migrantes permanecían en una fila virtual para obtener citas a través de CBP One y presentar sus casos de asilo en Estados Unidos. Sin embargo, con la eliminación de esta aplicación y el cierre de la frontera el 20 de enero de 2025, el flujo migratorio se ha reorientado. Dirvin Luis García, coordinador del Programa de Atención a Migrantes y Movilidad Humana del Consejo Estatal de Población (Coespo), explica que ahora se trata de una población en vías de integración, con necesidades que van más allá de la asistencia inmediata.

En esta zona de acogida, los registros iniciales de Coespo indicaban alrededor de 1,600 personas albergadas en Juárez, Puerto Palomas de Villa y Ojinaga al inicio de la segunda administración Trump, con más del 90% concentradas en esta frontera. Para finales de año, el número se redujo a cerca de 400, la mitad de origen mexicano, pero la mayoría optó por abandonar los albergues y rentar espacios privados. Esta transición refleja un deseo de estabilidad, donde las familias migrantes buscan no solo refugio temporal, sino oportunidades para construir una vida a largo plazo en la región.

Apoyos y Servicios en la Zona de Acogida

La zona de acogida en Ciudad Juárez ha impulsado la ampliación de servicios humanitarios. Por ejemplo, el Ministerio para Migrantes de la Sociedad Misionera de San Columbano ha apoyado a aproximadamente 800 personas de 200 familias a través de programas de alimentación, salud, educación y empleo, centrados en el comedor de la Catedral de Nuestra Señora de Guadalupe. De enero a noviembre de 2025, Coespo atendió a 13,165 personas, ofreciendo 32,400 solicitudes de atención, con un promedio de 2.4 servicios por individuo. Estos incluyen asesorías integrales, vinculaciones a trámites administrativos y referencias a organizaciones civiles e internacionales.

Además, en esta zona de acogida se invirtieron 1,382,104 pesos en 115 solicitudes de apoyo para alimentos, equipamiento y rehabilitación en 18 albergues y espacios de acogida en Juárez, Chihuahua y Ascensión. Se distribuyeron 4,337 apoyos sociales directos en especie, cubriendo salud, educación, alimentos, ropa y traslados de restos fúnebres, con un gasto de 1,615,252 pesos. Estas cifras destacan el compromiso del estado de Chihuahua en responder a las crecientes demandas de la población migrante.

Desafíos en Salud y Educación para la Integración

Como zona de acogida, Ciudad Juárez enfrenta desafíos crecientes en áreas como la salud y la educación. Las necesidades han evolucionado de apoyos básicos como kits de higiene y alimentos a intervenciones más complejas. García señala que hay un aumento en solicitudes relacionadas con enfermedades crónico-degenerativas, como diabetes, problemas oftalmológicos y renales, que requieren atención especializada. Esto indica que los migrantes están prolongando su estancia, lo que agrava condiciones preexistentes y genera una mayor presión sobre los sistemas locales de salud.

En el ámbito educativo, la zona de acogida ha visto la incorporación de más de 355 niños, niñas y adolescentes de origen extranjero al sistema de educación básica en Juárez durante el ciclo escolar 2025. Coespo dispersó alrededor de 60 apoyos educativos en la ciudad, incluyendo uniformes, calzado y útiles escolares, y otros 30 en Chihuahua capital. Se están gestionando becas y exenciones de pagos para niveles medio superior, promoviendo la inclusión educativa como pilar de la integración migratoria. Este enfoque no solo beneficia a las familias, sino que fortalece la cohesión social en la región fronteriza.

Iniciativas para la Protección y Derechos Humanos

La transformación de Ciudad Juárez en zona de acogida ha impulsado estrategias para la promoción de derechos humanos. En 2025, Coespo abarcó a 5,015 personas en 20 eventos y cuatro acciones para reducir factores de riesgo, como jornadas contra la trata y el tráfico de personas en colaboración con la Universidad Autónoma de Chihuahua (UACH), la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) y la Secretaría de Gobernación (Segob). Se distribuyó material informativo en varios municipios, involucrando dependencias estatales y federales.

Derivado de la Ley de Protección y Atención a Migrantes, se fortalecieron lazos entre gobiernos estatal y federal mediante comisiones sectoriales enfocadas en trata de personas, salud digna, inclusión educativa e inclusión social y productiva. Esto resultó en procesos formativos para 300 docentes sobre protocolos de acceso a la educación, jornadas consulares con representaciones de Guatemala, Haití, El Salvador y Honduras, y protocolos de atención para casos de protección. Además, se creó una mesa de desplazamiento forzado interno, apoyando a personas de Guadalupe y Calvo, Chihuahua y Badiraguato, Sinaloa, que huyeron por violencia.

Aumento en la Demanda de Servicios y Recursos

En esta zona de acogida, el aumento en la demanda de servicios se evidencia en la ampliación presupuestal. En 2024, los apoyos directos y a albergues sumaron alrededor de 2,300,000 pesos, mientras que en 2025 alcanzaron casi 3,000,000 pesos. Este incremento responde a eventos de coyuntura, como intervenciones con población desplazada forzada interna en Chihuahua, destacando la necesidad de recursos adaptados a realidades cambiantes.

La zona de acogida que es Ciudad Juárez no solo acoge a migrantes extranjeros, sino también a connacionales afectados por la violencia interna. Los esfuerzos incluyen suministros como alimentos y colchonetas para refugiados en municipios del centro y sur del estado, reflejando una respuesta integral a la movilidad humana. Esta dinámica subraya cómo las políticas migratorias externas impactan directamente en la estabilidad local, fomentando una mayor colaboración interinstitucional.

De acuerdo con reportes del Consejo Estatal de Población, la evolución hacia una zona de acogida ha requerido ajustes en las estrategias de atención, priorizando la integración a largo plazo sobre el tránsito temporal.

Informes de organizaciones como la Sociedad Misionera de San Columbano indican que los programas de apoyo en alimentación y salud han sido clave para sostener a las familias en esta transición, ampliando servicios en respuesta a las necesidades emergentes.

Según datos recopilados por El Diario, el cierre fronterizo ha transformado el panorama migratorio en la región, con un enfoque en la resiliencia comunitaria y el fortalecimiento de redes de apoyo locales.