Control del Cereso 3 se ha convertido en un tema de preocupación constante en Chihuahua, especialmente tras el devastador motín que sacudió las instalaciones hace tres años. La Secretaría de Seguridad Pública del Estado (SSPE) insiste en que ha recuperado y mantenido el control del Cereso 3, pero la realidad revela grietas profundas en el sistema penitenciario que generan alarma entre la población. Este centro de reclusión, ubicado en Ciudad Juárez, fue escenario de una masacre y fuga masiva que dejó un saldo trágico de muertes y heridos, exponiendo vulnerabilidades que podrían repetirse en cualquier momento si no se actúa con urgencia.
El Terrorífico Motín que Rompió el Control del Cereso 3
Control del Cereso 3 quedó completamente perdido la madrugada del 1 de enero de 2023, cuando integrantes del grupo criminal Mexicles organizaron una fiesta armada dentro del penal. Armas de fuego, drogas y alcohol circularon libremente, permitiendo que 26 reos, liderados por Ernesto Alfredo Piñón de la Cruz, alias “El Neto”, perpetraran un ataque brutal. Diez custodios y siete internos perdieron la vida en medio del caos, mientras otros resultaron gravemente heridos. Esta brecha en la seguridad penitenciaria no solo facilitó la evasión, sino que resaltó cómo el control del Cereso 3 estaba en manos de criminales organizados, generando un pánico generalizado en la sociedad chihuahuense.
Detalles Alarmantes de la Fuga Mexicles
La fuga Mexicles representó uno de los episodios más oscuros en la historia reciente de los penales estatales. Los evadidos se apoderaron de equipo táctico y escaparon, dejando atrás un rastro de violencia que aún aterroriza a las familias de las víctimas. A pesar de que la mayoría de los fugitivos han sido recapturados, abatidos o asesinados por rivales, dos permanecen en libertad, lo que mantiene viva la amenaza de nuevos incidentes. El control del Cereso 3, según expertos en seguridad, se vio comprometido por la infiltración de grupos como los Mexicles, que operan con impunidad en regiones fronterizas como Ciudad Juárez.
En este contexto, la transición del control penitenciario de la Fiscalía General del Estado a la SSPE, ocurrida el 31 de enero de 2023, prometía mejoras, pero los resultados generan dudas. Revisiones constantes a celdas han llevado al decomiso de objetos prohibidos, como armas y drogas, pero estos hallazgos solo confirman que el control del Cereso 3 sigue siendo precario. La SSPE Chihuahua ha implementado programas de trabajo remunerado para las personas privadas de la libertad, argumentando que esto reduce la carga al estado y ayuda a las familias, pero críticos señalan que estas medidas no abordan las raíces del problema, como la corrupción interna.
Investigación Penal Estancada: Una Amenaza Latente al Control del Cereso 3
Control del Cereso 3 no puede considerarse sólido mientras la investigación penal por los delitos cometidos durante el motín languidece sin avances significativos. La carpeta de investigación, inicialmente manejada en Juárez, fue trasladada a la capital por órdenes del fiscal general César Jáuregui, y ahora está bajo la Fiscalía Especializada en Control, Análisis y Evaluación. Manuel Salas, titular del Ministerio Público en la frontera, confirmó que no tiene información actualizada, lo que agrava la percepción de opacidad y lentitud en el proceso judicial.
El Sobreseimiento y la Falta de Justicia
La investigación penal estancada culminó en abril de 2025 con el sobreseimiento de la causa penal 523/2023, argumentando la ausencia de acusados viables tras el asesinato de Braulio Raúl Ornelas Contreras, operador financiero de los Mexicles, en un penal federal. Este cierre parcial no ha llevado a nuevas imputaciones, pese a la evidencia de participación de múltiples actores. El control del Cereso 3 se ve debilitado por esta inacción, ya que no se han suspendido o expulsado elementos implicados directamente en la facilitación del motín, lo que podría incentivar futuras complicidades internas.
La SSPE Chihuahua, encabezada por Loya Chávez, enfatiza una “mano dura” desde su llegada, con énfasis en la reinserción social y la infraestructura. Se han ampliado espacios para internos y se realizan revisiones periódicas, decomisando ítems prohibidos que revelan intentos constantes de subvertir el orden. Sin embargo, estos esfuerzos palidecen ante la ausencia de justicia para las víctimas, incluyendo los custodios asesinados y sus familias, quienes viven con el temor de que el control del Cereso 3 vuelva a colapsar bajo presiones criminales.
Mejoras en Seguridad Penitenciaria: ¿Suficientes para Mantener el Control del Cereso 3?
Control del Cereso 3 ha sido priorizado por la SSPE con inversiones en herramientas para la reinserción, como programas educativos y laborales que buscan transformar a los internos en contribuyentes positivos. Loya Chávez asegura que estas iniciativas no solo mejoran las condiciones internas, sino que fortalecen la gobernabilidad general de los penales estatales. No obstante, la persistencia de grupos como los Mexicles en la región fronteriza sugiere que las amenazas externas podrían infiltrarse nuevamente, poniendo en riesgo todo avance logrado.
Desafíos Persistentes en la SSPE Chihuahua
La SSPE Chihuahua enfrenta desafíos multifacéticos en mantener el control del Cereso 3, desde la corrupción potencial hasta la influencia de carteles transfronterizos. Las revisiones constantes han resultado en decomisos significativos, pero cada hallazgo es una alerta roja sobre la fragilidad del sistema. Expertos en seguridad penitenciaria advierten que sin una coordinación efectiva con instancias federales, el control del Cereso 3 podría verse comprometido por nuevas olas de violencia, especialmente en un contexto de inestabilidad regional marcada por la fuga Mexicles y sus repercusiones.
Además, la falta de transparencia en las carpetas investigativas, manejadas por la Subsecretaría de Asuntos Internos y el órgano interno de control, genera desconfianza. Loya Chávez menciona diálogos constantes con el fiscal y el secretario de la Función Pública, afirmando avances, pero sin detalles concretos, lo que intensifica la alarma pública. El control del Cereso 3, por ende, no solo depende de medidas internas, sino de una justicia expedita que disuada futuras rebeliones.
En retrospectiva, el motín de 2023 no fue un incidente aislado, sino el clímax de fallas acumuladas en la seguridad penitenciaria. Según reportes de la SSPE, se han implementado protocolos más estrictos, pero la sociedad demanda pruebas tangibles de que el control del Cereso 3 es inquebrantable. De acuerdo con declaraciones de funcionarios como Manuel Salas, la transferencia de investigaciones a la capital ha ralentizado el proceso, dejando cabos sueltos que podrían explotar en cualquier momento.
Basado en análisis de medios locales, la inacción en la persecución de responsables perpetúa un ciclo de violencia en los penales chihuahuenses. Fuentes internas de la Fiscalía indican que, pese a las carpetas abiertas, los avances son mínimos, lo que subraya la urgencia de reformas profundas para asegurar el control del Cereso 3 a largo plazo.
Informes periodísticos destacan que, mientras la SSPE celebra logros en reinserción, la sombra del motín persiste, recordando a todos que el control del Cereso 3 podría perderse nuevamente si no se resuelven las investigaciones pendientes con celeridad y transparencia.


