Operación irregular de gasera en Aldama ha generado una ola de preocupación entre los habitantes de los fraccionamientos Álamos y Leones, donde la empresa Deligas opera a escasos metros de zonas residenciales, representando un peligro inminente para la seguridad de cientos de familias. Esta situación alarmante, que se ha prolongado desde febrero de 2025, expone a la población a riesgos graves como posibles explosiones o accidentes, sin que las autoridades parezcan actuar con la urgencia requerida. La operación irregular de gasera no solo viola normativas básicas, sino que pone en jaque la integridad de la comunidad, exigiendo una respuesta inmediata de las instancias responsables.
Detalles Alarmantes de la Operación Irregular de Gasera
La operación irregular de gasera en Aldama se centra en la estación de Deligas, ubicada en la avenida Las Torres sin número, justo detrás del fraccionamiento Los Álamos. Vecinos han reportado que esta instalación comenzó a funcionar sin los permisos necesarios, incluyendo el informe preventivo y la manifestación de impacto ambiental. Además, carece del permiso de la Comisión Nacional de Energía para distribuir Gas L.P., lo que agrava la percepción de riesgo seguridad en la zona. La proximidad a hogares habitados hace que cualquier falla pueda tener consecuencias catastróficas, y la operación irregular de gasera incluye el estacionamiento de entre ocho y diez pipas en el predio, incrementando el temor diario de los residentes.
Maniobras Peligrosas y Falta de Protocolos
En el marco de esta operación irregular de gasera, semanalmente llega un autotanque tipo semirremolque para abastecer tanto la estación fija como las unidades móviles. Estas maniobras se realizan a menos de 100 metros de las áreas habitacionales, sin que se observen protocolos de seguridad visibles. Los denunciantes destacan que esta negligencia podría derivar en un desastre similar a incidentes pasados en otras regiones, donde fugas o explosiones han cobrado vidas. La denuncia ciudadanos ha sido clave para visibilizar este problema, pero la lentitud en la respuesta oficial solo aumenta la ansiedad colectiva. La operación irregular de gasera en Aldama no es un asunto menor; es una bomba de tiempo que amenaza la tranquilidad de familias enteras.
Denuncias y Respuestas Insuficientes Ante la Operación Irregular de Gasera
Durante diciembre, múltiples denuncias fueron presentadas ante la Coordinación Estatal de Protección Civil, la Agencia Nacional de Seguridad Industrial y de Protección al Medio Ambiente del Sector Hidrocarburos, y la Comisión Nacional de Energía. Estas incluían material fotográfico y audiovisual que evidencia la operación irregular de gasera, así como una queja previa del 30 de julio ante la Dirección de Protección Civil Municipal de Aldama. Los vecinos, liderados por Josue Carlos Westrup Corral, exigen inspecciones exhaustivas para verificar el cumplimiento de medidas de seguridad. Sin embargo, la respuesta del titular de la Coordinación Estatal, Luis Ramón Corral Torresdey, el 23 de diciembre, desvía la responsabilidad al ámbito municipal, afirmando que corresponde a ellos la verificación. Esta evasión solo profundiza la desconfianza en las autoridades, ya que la operación irregular de gasera persiste sin control aparente.
Posibles Irregularidades en el Abastecimiento
Uno de los aspectos más inquietantes de la operación irregular de gasera es la sospecha de que el Gas L.P. distribuido podría ser de procedencia ilícita. Los habitantes temen que esta práctica no solo infrinja leyes ambientales y de seguridad, sino que también involucre redes de distribución ilegal, poniendo en mayor riesgo seguridad a la población. La Protección Civil municipal ha informado que no existe registro de un establecimiento con esa razón social dedicado al giro, lo que sugiere una operación clandestina. Esta revelación ha encendido alarmas entre los residentes, quienes se sienten desprotegidos ante una operación irregular de gasera que opera con impunidad. La denuncia ciudadanos busca no solo cerrar la estación, sino garantizar que no se repitan tales vulnerabilidades en el futuro.
Impacto en la Comunidad por la Operación Irregular de Gasera
La operación irregular de gasera en Aldama ha transformado la vida cotidiana de los fraccionamientos Álamos y Leones en un estado de alerta constante. Familias reportan insomnio y estrés por el temor a un accidente inminente, especialmente durante las noches cuando las pipas permanecen estacionadas. El riesgo seguridad se extiende a niños y adultos mayores, quienes son más vulnerables en caso de emergencia. Además, la proximidad a zonas residenciales viola estándares básicos de urbanismo, donde se prioriza la separación de instalaciones industriales de áreas habitadas. Esta operación irregular de gasera no solo afecta la salud mental de los vecinos, sino que podría depreciar el valor de sus propiedades si el problema no se resuelve pronto.
Temor a Protección Oficial y Corrupción
Los habitantes manifiestan un profundo temor de que la empresa Deligas cuente con protección de autoridades locales o estatales, lo que explicaría la continuidad de la operación irregular de gasera pese a las denuncias. Esta percepción de impunidad genera un clima de desconfianza hacia las instituciones, erosionando la fe en el sistema de Protección Civil y regulación energética. La denuncia ciudadanos, respaldada por un listado de inconformes, urge a una intervención federal para romper cualquier posible cadena de complicidades. Sin una acción decisiva, la operación irregular de gasera podría inspirar similares violaciones en otros municipios, expandiendo el riesgo seguridad a escala regional.
En medio de esta crisis, expertos en seguridad industrial han señalado que instalaciones como esta requieren rigurosos controles para prevenir tragedias, recordando casos donde la negligencia ha llevado a explosiones devastadoras. La operación irregular de gasera en Aldama ejemplifica cómo la falta de supervisión puede poner en jaque comunidades enteras, demandando una reforma en los protocolos de inspección.
Publicaciones locales como El Diario han documentado similares irregularidades en el sector hidrocarburos, destacando la necesidad de mayor vigilancia en zonas periurbanas donde el crecimiento habitacional choca con operaciones industriales.
Informes de la Secretaría de Energía subrayan que el cumplimiento de permisos es esencial para evitar riesgos, y en este caso, la ausencia de ellos agrava la situación en Aldama.

