Jornada Mundial de los Pobres 2025: Obispo Llama a la Solidaridad

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Jornada Mundial de los Pobres se celebró con profunda reflexión en la Arquidiócesis de Chihuahua el pasado 16 de noviembre de 2025, fecha en la que la Iglesia Católica universal dedicó un día especial a los más vulnerables. Esta Jornada Mundial de los Pobres, instituida por el Papa Francisco en 2016 y continuada en la actualidad, busca sensibilizar a los fieles sobre la realidad de la pobreza y promover acciones concretas de solidaridad. En esta novena edición, la Jornada Mundial de los Pobres llevó el lema “Tú, Señor, eres mi esperanza”, inspirado en el Salmo 71, recordando que la verdadera esperanza se encuentra en Dios, especialmente a través de los pobres.

Significado de la Jornada Mundial de los Pobres

La Jornada Mundial de los Pobres representa un momento clave en el calendario litúrgico, celebrado el domingo XXXIII del Tiempo Ordinario. Esta Jornada Mundial de los Pobres invita a las comunidades católicas a mirar la pobreza no como un problema lejano, sino como una oportunidad para vivir el Evangelio. En su mensaje para la Jornada Mundial de los Pobres 2025, el Papa León XIV enfatizó que los pobres son testigos de una esperanza auténtica, ya que depositan su confianza exclusivamente en el Señor. La Jornada Mundial de los Pobres busca transformar la mirada de la sociedad hacia los excluidos, promoviendo gestos de misericordia y justicia social.

Oraciones especiales durante la celebración

En Chihuahua, la Jornada Mundial de los Pobres tuvo un eco particular durante la misa dominical. El obispo auxiliar, Mons. Luis Carlos Lerma Martínez, presidió la eucaristía en ausencia del arzobispo Constancio Miranda Weckmann, quien asistía a una reunión en Ciudad de México. Mons. Lerma dirigió intenciones específicas que resonaron con el espíritu de la Jornada Mundial de los Pobres, llamando a orar por diversos aspectos de la vida eclesial y social.

Entre las peticiones destacadas en esta Jornada Mundial de los Pobres, el obispo pidió por la Iglesia Diocesana de Chihuahua, para que cuente con recursos suficientes que permitan sostener sus obras apostólicas y la atención pastoral en todas las comunidades. Esta oración refleja la preocupación por mantener viva la misión evangelizadora en medio de desafíos económicos que afectan a muchas diócesis.

Llamado a la solidaridad con los pobres y excluidos

De manera especial, durante la Jornada Mundial de los Pobres, Mons. Lerma elevó una intención por los pobres y excluidos, subrayando que en ellos la comunidad católica debe manifestar el amor y la misericordia de Dios. Este llamado alinea perfectamente con el mensaje central de la Jornada Mundial de los Pobres, que insiste en ver a los más necesitados como hermanos preferidos del Señor. Orar por los pobres y excluidos no es solo un acto ritual, sino un compromiso para actuar con generosidad y cercanía.

Peticiones por líderes y servidores

Otra oración en el marco de la Jornada Mundial de los Pobres fue por los jefes de las naciones, pidiendo que busquen la voluntad divina en sus decisiones y actúen con responsabilidad ante sus pueblos. Además, se pidió por quienes trabajan al servicio de los más necesitados, tanto en instituciones civiles como eclesiales, para que reciban la bendición y fortaleza necesarias en su labor diaria.

Finalmente, la Jornada Mundial de los Pobres incluyó una petición personal: orar por los fieles mismos, para que tengan fuerzas suficientes para amar a los enemigos y responder al mal con bondad. Este cierre enfatiza la conversión interior que la Jornada Mundial de los Pobres promueve, transformando corazones para construir una sociedad más justa.

La celebración en la Catedral de Chihuahua destacó la importancia de vivir la Jornada Mundial de los Pobres no solo con palabras, sino con acciones concretas de apoyo a los vulnerables. Muchas parroquias locales organizaron colectas y actividades solidarias en respuesta a este llamado eclesial.

El mensaje del Papa León XIV para esta Jornada Mundial de los Pobres, difundido desde el Vaticano meses antes, sirvió de guía espiritual para comunidades en todo el mundo, incluyendo México. Sus palabras sobre la esperanza depositada en Dios resonaron particularmente en contextos de desigualdad como el de Chihuahua.

Como se vivió en la misa presidida por Mons. Lerma, la Jornada Mundial de los Pobres refuerza el compromiso de la Arquidiócesis de Chihuahua con los más necesitados. Las intenciones elevadas durante la eucaristía reflejan la preocupación constante de la Iglesia local por la justicia social y la atención pastoral.

Informes de la celebración dominical en Chihuahua muestran cómo la Jornada Mundial de los Pobres moviliza a los fieles hacia una mayor sensibilidad. Esta tradición anual continúa fortaleciendo la misión de la Iglesia en favor de los pobres y excluidos.