Anuncios

El 8-4 ejecutado: Jefe de plaza cae en Parral

El 8-4, uno de los criminales más temidos en la región sur de Chihuahua, perdió la vida en un ataque armado que sacudió la tranquilidad de un evento popular. El 8-4, conocido como Benito M. o Benito Molina, era considerado un peligroso jefe de plaza vinculado a grupos delictivos de alto impacto. Su ejecución marca un episodio más en la escalada de violencia que azota Parral y sus alrededores.

El ataque en el carril de carreras Santa Teresa

El 8-4 fue victimado durante una tarde de carreras de caballos en el carril Santa Teresa, un lugar que normalmente reúne a familias y aficionados. Hombres armados irrumpieron de manera sorpresiva y abrieron fuego indiscriminado contra varios objetivos. El 8-4 se encontraba en compañía de otros sujetos cuando ocurrió el atentado, que dejó un saldo de ocho personas sin vida.

Entre las víctimas identificadas junto a El 8-4 destacan nombres como “El Wilo”, “El Borre” y “El Chiquilín” o Uriel. El ataque se atribuye a rivalidades entre facciones criminales, donde El 8-4 representaba un objetivo prioritario por su control territorial en la zona.

Detalles del violento enfrentamiento

El 8-4 y sus acompañantes no tuvieron oportunidad de reaccionar ante la emboscada. Testigos describen escenas de caos total, con disparos que resonaron en todo el lugar y obligaron a los asistentes a buscar refugio. Este tipo de ejecuciones selectivas, pero con víctimas colaterales, refleja la crudeza con la que operan los grupos enfrentados. El 8-4, al ser un jefe de plaza clave, probablemente era el blanco principal de la acción.

Antecedentes criminales de El 8-4

El 8-4 no era un desconocido para las autoridades. En 2021 enfrentó cargos por secuestro, pero recuperó su libertad tiempo después. Su nombre saltó nuevamente a la luz pública por su presunta participación en una masacre ocurrida en mayo de 2024. En ese incidente, una familia completa perdió la vida al salir del Centro Hípico Maturana.

Las víctimas fueron Marisela Barrón Sandoval, propietaria del lugar, su pareja Kevin Amalio Hernández y sus dos hijos adolescentes, quienes fallecieron posteriormente en un hospital. Fuentes extraoficiales vinculan directamente a El 8-4 con ese ataque, que generó indignación en toda la región. El 8-4 consolidó así su reputación como uno de los operadores más violentos en Parral.

El rol de El 8-4 en el crimen organizado

El 8-4 operaba como jefe de plaza para una facción conocida como “Los Salgueiro”, ligada al Cártel de Sinaloa. Su influencia abarcaba actividades como extorsión, distribución de sustancias ilícitas y control de rutas en el sur del estado. La presencia de El 8-4 mantenía un clima de tensión constante, con negocios y ciudadanos bajo presión permanente.

Repercusiones de la caída de El 8-4

La ejecución de El 8-4 ha desatado temores de una respuesta violenta por parte de su grupo. Parral vive horas de incertidumbre, con presencia reforzada de fuerzas de seguridad, aunque la población sabe que estos eventos suelen desencadenar ciclos de venganza. La disputa territorial entre el Cártel de Juárez, a través de “La Línea”, y remanentes de Sinaloa se intensifica con la muerte de figuras como El 8-4.

Este tipo de enfrentamientos deja no solo muertos, sino comunidades enteras en estado de alerta. Negocios cierran temprano, eventos se cancelan y las calles se vacían al caer la noche. La eliminación de El 8-4 no garantiza paz, sino que abre la puerta a nuevos líderes dispuestos a imponer su control con la misma brutalidad.

Informes preliminares de la Policía Estatal, filtrados a medios locales, fueron los primeros en señalar la identidad de El 8-4 entre las víctimas. Posteriormente, publicaciones como las de El Diario de Chihuahua detallaron los antecedentes del occiso y el contexto del ataque.

La Fiscalía General del Estado confirmó el número de fallecidos, aunque evitó mencionar nombres específicos en comunicados iniciales. Versiones periodísticas de El Heraldo de Chihuahua y otros portales regionales coincidieron en identificar a El 8-4 como objetivo central del atentado.

Medios digitales y redes sociales difundieron rápidamente imágenes y datos extraoficiales que permitieron reconstruir el perfil criminal de El 8-4 y su relación con hechos previos de alto impacto en la zona.

Salir de la versión móvil