Trata de personas: el delito que no frena en cinco años
Trata de personas se ha convertido en una emergencia silenciosa en Chihuahua. Según datos oficiales del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, las carpetas de investigación por trata de personas pasaron de 17 en septiembre de 2021 a 33 en el mismo mes de 2025. Esta duplicación exacta refleja no solo mayor denuncia, sino un incremento real del delito que alarma a autoridades y sociedad.
Trata de personas no es un término abstracto: implica explotación sexual, laboral, mendicidad forzada y hasta adopciones ilegales. En solo nueve meses de 2025 ya suman 33 indagatorias, superando los 28 del mismo periodo de 2024. El acumulado de enero de 2021 a septiembre de 2025 alcanza 161 carpetas, lo que posiciona al estado como uno de los más activos en la apertura de casos por trata de personas.
Cifras mensuales que prenden alertas
El desglose mensual muestra que trata de personas mantiene ritmo constante. En 2025 se registraron cuatro carpetas en enero, febrero, abril, mayo, julio y agosto; tres en marzo, junio y septiembre. Ningún mes quedó en cero. En 2024 el pico fue mayo con ocho casos, mientras 2023 y 2022 cerraron con 27 y 38 carpetas respectivamente. El año con menor incidencia fue 2021, con solo 23 al cierre.
Estos números no representan víctimas individuales, sino investigaciones que pueden agrupar a decenas de afectados. Cada carpeta por trata de personas abre la puerta a redes criminales que operan en bares, centros de trabajo clandestinos o incluso en línea.
Trata de personas en menores: Chihuahua en tercer lugar nacional
El panorama se oscurece cuando se habla de niños, niñas y adolescentes. La Red por los Derechos de la Infancia en México ubica a Chihuahua con 251 menores víctimas de trata de personas entre 2015 y septiembre de 2025. Esto equivale al 8.3% del total nacional, solo detrás del Estado de México (590) y Ciudad de México (348).
En el lustro 2021-2025, 129 menores chihuahuenses fueron identificados como víctimas de trata de personas. De ellos, 106 son mujeres (82.17%) y 23 hombres. La mayoría sufrió explotación sexual o laboral, modalidades que la Ley General contra la Trata de Personas tipifica con claridad.
Las once caras de la esclavitud moderna
La legislación mexicana reconoce once formas de trata de personas: explotación sexual, laboral, esclavitud, servidumbre por deuda, servicios forzados, utilización en actividades delictivas, tráfico de órganos, adopción ilegal, matrimonio forzoso, mendicidad forzada y experimentación biomédica ilícita. En Chihuahua predominan las dos primeras, pero ninguna modalidad está ausente.
Autoridades estatales coinciden en que la migración, la pobreza y la falta de oportunidades alimentan estas redes. Los municipios con más carpetas son Juárez y Chihuahua capital, aunque casos aislados aparecen en Parral, Cuauhtémoc y Delicias.
¿Por qué suben las denuncias por trata de personas?
Expertos consultados por medios locales atribuyen el aumento a tres factores: mayor capacitación policial, campañas de concientización y confianza creciente en la Fiscalía. Antes, muchas víctimas callaban por miedo o desconocimiento. Hoy, líneas anónimas y refugios especializados reciben más reportes.
Aun así, la cifra negra sigue siendo alta. Organizaciones estiman que por cada carpeta abierta existen hasta diez casos no denunciados. Esto significa que la dimensión real de la trata de personas podría multiplicar por diez las 161 investigaciones registradas.
El Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública actualiza mensualmente estas estadísticas, permitiendo comparativos precisos. Su portal muestra que Chihuahua pasó del lugar 12 al 8 nacional en incidencia de trata de personas entre 2021 y 2025.
La Red por los Derechos de la Infancia, por su parte, cruza datos de fiscalías con reportes de albergues para visibilizar a menores afectados. Su más reciente informe, difundido en octubre de 2025, mantiene a Chihuahua en el podio de entidades con más infantes víctimas.
Frente a este panorama, la Fiscalía General del Estado reforzó la Unidad de Trata de Personas con 15 agentes más y protocolos de atención inmediata. Aunque los resultados aún no se reflejan en condenas, las carpetas abiertas son el primer paso para desarticular redes y proteger a quienes hoy viven en silencio.
