Cempasúchil: Regalos Eternos para Día de Muertos

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Cempasúchil florece en Chihuahua para honrar difuntos

El cempasúchil se convierte cada año en el protagonista indiscutible del Día de Muertos, y en Chihuahua las florerías trabajan a marchas forzadas para ofrecer los mejores arreglos. Ignacio Alarcón Sánchez, veterano comerciante local, recibe toneladas de esta flor naranja cuatro días antes del 1 y 2 de noviembre. “Armamos ramos y coronas para que todo esté listo”, explica mientras ata tallos con precisión milimétrica. El cempasúchil no solo adorna panteones, también guía el regreso de las almas según la creencia ancestral.

Precios accesibles para recordar con flores

Un ramo sencillo de cempasúchil arranca en 50 pesos, mientras que rosas individuales oscilan entre 25 y 30 pesos. Los girasoles adornados alcanzan los 100 pesos, pero la estrella sigue siendo el cempasúchil en forma de cruz o círculo. “Si el cliente quiere algo único, lo hacemos al momento”, asegura Alarcón. En menos de cinco minutos surge un ramo; un arreglo grande requiere hasta 20 minutos de detalle.

Coronas eternas: artificiales o naturales

Las coronas representan el 60 % de las ventas en temporada. La mayoría opta por flores artificiales por durabilidad, aunque el cempasúchil natural gana terreno entre quienes buscan autenticidad. Gerberas, aves del paraíso y crisantemos complementan los diseños. “Trabajamos flores de todo el año, eso nos diferencia”, presume el florista. El cempasúchil brilla en amarillo intenso, rosado suave o combinaciones vibrantes que resisten el viento del desierto chihuahuense.

Competencia feroz entre pétalos

El cempasúchil enfrenta rivales como el crisantemo barato que inunda mercados informales. Algunos negocios regalan ramos más voluminosos, pero la calidad de Alarcón mantiene fieles a familias enteras. “A veces sobra mercancía, pero nunca bajamos la guardia”, confiesa. El aroma del cempasúchil impregna calles enteras de Chihuahua, recordando que cada pétalo es un mensaje al más allá.

Tradición que une generaciones

Niños acompañan a sus abuelos a elegir el cempasúchil perfecto. “Es bonito ver cómo los pequeños aprenden a colocar la flor en el altar”, comenta una clienta habitual. El cempasúchil trasciende lo comercial: simboliza el ciclo de la vida y la muerte. En panteones como el Municipal o San Jorge, tapetes naranjas cubren lápidas desde el amanecer del 31 de octubre.

Preparación artesanal paso a paso

Deshojar, seleccionar, atar: así nace cada ofrenda. El equipo de Ignacio corta tallos al alba para conservar frescura. El cempasúchil llega de Xochimilco y Michoacán en camiones refrigerados. “La cadena de frío es clave”, revela. Luego, manos expertas transforman flores en cruces, corazones o simples ramos que viajan en motocicletas hacia los cementerios.

Familias enteras depositan su cempasúchil junto a veladoras y fotografías. El viento arrastra pétalos que dibujan caminos invisibles. En Chihuahua, la tradición se renueva año con año sin perder esencia.

Comerciantes consultados por medios locales coinciden en que el cempasúchil mantiene ventas estables pese a la inflación. Reportes de mercados municipales confirman aumento del 15 % en importaciones de esta flor. Incluso cronistas de El Diario de Chihuahua destacan su rol cultural irremplazable.

Así, mientras el sol se pone el 2 de noviembre, el cempasúchil permanece como testigo silencioso de despedidas y bienvenidas. Una flor que cultiva, literalmente, regalos para la eternidad.