Salud Casa por Casa sufre golpe millonario por incumplimiento
Salud Casa por Casa acaba de recibir un revés histórico: la Secretaría de Bienestar rescindió el contrato más cuantioso del programa, valuado en 631 millones de pesos. La medida, ejecutada el 4 de septiembre, expone la fragilidad operativa de una iniciativa emblemática del gobierno federal que prometía atención médica domiciliaria universal.
¿Qué falló en la adjudicación directa?
El 10 de abril, Salud Casa por Casa adjudicó directamente a Médica Teyco la provisión de insumos esenciales. El contrato representaba casi el 70% de los 903 millones destinados a materiales y el 30% del presupuesto original de 2 mil millones. La empresa debía entregar en solo dos semanas 16.8 millones de tiras reactivas, igual número de lancetas y toallas alcoholadas, 18 mil oxímetros y 23 mil colesterómetros digitales importados de Italia, China, EE.UU. y Polonia.
La realidad fue otra. Para el 25 de agosto, Teyco solo había surtido 1.7 millones de tiras y lancetas; los oxímetros fueron lo único completo. Los plazos de importación y aduana resultaron imposibles de cumplir, dejando al programa Salud Casa por Casa sin herramientas básicas para medir glucosa, colesterol y triglicéridos.
Impacto directo en 20 mil médicos y millones de pacientes
Más de 20 mil médicos y enfermeras que visitan domicilios de beneficiarios de pensiones para adultos mayores y personas con discapacidad se quedaron sin insumos críticos. La Sebien reconoció en su oficio: “La falta de tiras ha limitado gravemente las mediciones clínicas esenciales, interrumpiendo el control de diabetes y dislipidemia”.
Salud Casa por Casa: de promesa a caos logístico
Desde su lanzamiento, Salud Casa por Casa se presentó como la solución para llevar atención primaria a los hogares más vulnerables. Sin embargo, confiar compras millonarias a una secretaría sin experiencia en adquisiciones médicas derivó en adjudicaciones directas cuestionables y proveedores incapaces de cumplir. El caso Teyco no es aislado: refleja la cadena de desabasto que marcó los últimos seis años en el sector salud.
Los 631 millones rescindidos podrían haberse destinado a fortalecer el IMSS-Bienestar o a comprar medicamentos oncológicos que aún faltan en hospitales públicos. En cambio, Salud Casa por Casa opera con equipo incompleto, obligando al personal a posponer diagnósticos y tratamientos preventivos.
¿Habrá sanción a Médica Teyco?
Hasta ahora, la Secretaría de la Función Pública no ha anunciado investigaciones contra la empresa ni contra los funcionarios que aprobaron la adjudicación exprés. Mientras, Salud Casa por Casa busca nuevos proveedores en licitaciones de emergencia que, nuevamente, corren contra el tiempo.
El episodio pone en la mesa la necesidad de transparentar los 2 mil millones originales del programa y auditar cada peso ejercido. Los beneficiarios, principalmente adultos mayores en zonas marginadas, merecen saber por qué su atención médica sigue en pausa.
Información recabada por periodistas de El Diario de Chihuahua revela que la rescisión se formalizó tras múltiples incumplimientos documentados en actas de entrega parcial. Analistas consultados por el mismo medio coinciden en que el caso ejemplifica la improvisación en compras gubernamentales de salud. Reportes internos de la Sebien, filtrados a medios nacionales, confirman que otros contratos menores también enfrentan retrasos similares.
Expertos en políticas públicas entrevistados por Reforma señalan que Salud Casa por Casa requiere un rediseño urgente de su cadena de suministro para evitar más escándalos millonarios. Organismos como México Evalúa han advertido desde 2024 sobre los riesgos de concentrar compras en dependencias sin expertise médica.
El caso ya circula en redes y foros especializados en transparencia, donde usuarios comparan el fiasco de Salud Casa por Casa con anteriores fallas de abasto durante la 4T. La opinión pública exige rendición de cuentas antes de que el programa colapse por completo.
