Anuncios

35 Ataques a Cámaras Centinela en Chihuahua

Ataques a cámaras Centinela representan una amenaza creciente para la seguridad pública en Chihuahua, donde estos incidentes vandálicos y violentos han escalado de manera alarmante. En la madrugada del viernes reciente, dos agresiones casi simultáneas en la región de Cuauhtémoc elevaron la cifra total a al menos 35 durante la actual administración estatal. Estas cámaras Centinela, parte esencial de la Plataforma de Videovigilancia de la Secretaría de Seguridad Pública Estatal (SSPE), han sido blanco sistemático de grupos delictivos que buscan evadir el monitoreo constante de las autoridades. La magnitud de estos ataques a cámaras Centinela no solo compromete la vigilancia en tiempo real, sino que genera un clima de inseguridad que afecta a comunidades enteras en 14 municipios clave del estado.

Escalada de Violencia en Cuauhtémoc: Los Últimos Ataques a Cámaras Centinela

Los ataques a cámaras Centinela en Cuauhtémoc expusieron la vulnerabilidad de la infraestructura de seguridad en áreas rurales y urbanas periféricas. Cuatro cámaras fueron derribadas en el seccional de Álvaro Obregón, específicamente en Rubio, en puntos estratégicos como la Zona Centro en la avenida Cuauhtémoc y calle 7ª, cerca de la tienda Zingo, en la Curva de Las Margaritas y en la salida a Ojo de La Yegua. Estos actos de sabotaje, perpetrados con herramientas pesadas y posiblemente armas, interrumpieron el flujo de información vital para la prevención de delitos.

Disparos en la Carretera Estatal: Detalles Alarmantes de los Incidentes

Adicionalmente, la Dirección de Seguridad Pública Municipal (DSPM) de Cuauhtémoc detectó en tiempo real un ataque a cámaras Centinela en el kilómetro 22 de la carretera estatal número 5, conocido como Corredor Comercial. Imágenes captadas mostraron una pick up blanca de la que descendieron dos hombres armados, quienes dispararon contra el poste de soporte. Al llegar los agentes, confirmaron daños graves en las cámaras y recolectaron casquillos percutidos de calibre 7.62×39 milímetros, evidencia clara de la sofisticación de estos ataques a cámaras Centinela. Solo dos kilómetros más adelante, en el kilómetro 24, otro poste presentó impactos similares, junto con cartuchos de escopeta, lo que sugiere una operación coordinada para maximizar el impacto en la vigilancia vial.

Estos eventos en Cuauhtémoc no son aislados; forman parte de una serie de ataques a cámaras Centinela que han azotado Chihuahua desde 2021, con un pico notable en los últimos dos años. La SSPE reporta que 20 de estos incidentes ocurrieron entre julio de 2023 y octubre de 2025, mientras que al menos 13 se han registrado solo en lo que va del año actual. La distribución geográfica abarca municipios como Ciudad Juárez, Chihuahua capital, Delicias, Parral, Camargo, Casas Grandes, Ojinaga, Madera, Guerrero, Jiménez, Bocoyna, Guachochi y Guadalupe y Calvo, evidenciando un patrón que amenaza la cohesión de la estrategia de seguridad estatal.

Historia de Agresiones: Crónica de Ataques a Cámaras Centinela

La cronología de los ataques a cámaras Centinela revela una escalada en la audacia de los perpetradores. El primero notable data del 20 de julio de 2023 en Casas Grandes, donde hombres armados descargaron más de 300 disparos contra instalaciones de la SSPE, resultando en la detención de Marcelino M. Q. como presunto responsable. Este suceso marcó el inicio de una campaña sistemática contra la videovigilancia, con métodos que han evolucionado desde simples derribos hasta robos masivos y quema de equipos.

Robos y Destrucción en Jiménez y Juárez: Picos de Violencia

El 6 de marzo de 2024, en Ciudad Jiménez, un grupo encapuchado y equipado con tácticas militares robó 44 cámaras Centinela y derribó dos postes, dejando un vacío en la cobertura de seguridad en una zona propensa a actividades ilícitas. Meses después, el 22 de abril, dos estructuras policiales en el kilómetro 74 de la carretera a Ciudad Juárez sufrieron disparos, en un contexto turbio que incluyó el hallazgo de ocho cuerpos sin vida un día antes en el kilómetro 37. Gilberto Loya Chávez, secretario de Seguridad, no descartó vínculos entre estos eventos, subrayando cómo los ataques a cámaras Centinela facilitan crímenes mayores.

En septiembre de 2024, Ciudad Juárez vivió una oleada de 13 ataques a cámaras Centinela, con vandalismo que incluyó la quema de equipos mediante bombas molotov en áreas como José Reyes Estrada y Teófilo Borunda. Estos actos, concentrados en el centro, poniente y sur de la ciudad, paralizaron temporalmente el monitoreo urbano, permitiendo un repunte en incidentes delictivos. Similarmente, en noviembre, la carretera Ojinaga-Chihuahua vio daños en cámaras, mientras que en Coyame cuatro dispositivos fueron destruidos a inicios del mes, afectando rutas críticas de tránsito.

Diciembre trajo más caos a Parral, donde entre el 10 y 11 del mes, atacantes cortaron cables e incendiaron cámaras en sectores como Los Carrizos, Infonavit La Estación y junto al Palacio Alvarado. Este método, diseñado para borrar evidencias, resalta la intención deliberada de los grupos criminales en sus ataques a cámaras Centinela.

Incidentes en 2025: La Amenaza Persiste en Zonas Rurales

El año 2025 ha sido particularmente brutal, con el primer ataque a cámaras Centinela el 14 de enero en Buenaventura, donde un poste fue derribado e incendiado alrededor de las 11:00 de la noche. En febrero, Madera reportó daños en una cámara en el cruce hacia Socorro Rivera y la Presa Peñitas, con corte intencional de energía eléctrica, lo que impidió su funcionamiento por horas críticas.

Atribuciones a Grupos Organizados y Respuestas Estatales

El 1 de abril, civiles armados destrozaron cuatro cámaras en los ingresos a Villa López y Salaices, agravando vulnerabilidades en el sur del estado. En mayo, el derribo de un arco en Las Varas, Madera, fue ligado extraoficialmente a "Los Jaguares", un grupo delictivo conocido por su agresividad. Solo un día después, el 16 de mayo, cinco postes en Álvaro Obregón fueron dañados, identificados por el vocero Jorge Armendáriz como los números 147, 146, 64, 76 y 68 en ubicaciones específicas.

La SSPE respondió con operativos conjuntos involucrando a la Agencia Estatal de Investigación (AEI), Guardia Nacional (GN) y Defensa Nacional, desplegando vigilancia aérea y terrestre. Sin embargo, el 21 de mayo, el arco 95 recién instalado en Madera fue derrumbado tras cortes de cables, y los responsables escaparon sin ser capturados. En agosto, la entrada a Ciudad Guerrero vio derribos a las 3:30 a.m., seguidos de daños en múltiples arcos en tramos como La Junta-Creel e Ignacio Zaragoza.

Septiembre trajo un falso positivo en San Agustín, con disparos a postes sin daños reales, pero octubre culminó con el peor incidente: el 2 del mes, 30 cámaras en Ojinaga fueron arrasadas, con quemas y derribos en avenidas clave como Morelos y Pacífico. Estos ataques a cámaras Centinela ilustran una guerra abierta contra la tecnología de seguridad, donde la infraestructura estatal se ve superada por la determinación criminal.

La persistencia de estos sabotajes no solo erosiona la confianza en las instituciones, sino que amplifica riesgos en carreteras y comunidades remotas. Expertos en seguridad pública destacan que cada cámara destruida equivale a un punto ciego que beneficia a carteles y bandas locales, perpetuando un ciclo de violencia en Chihuahua.

En revisiones internas de la SSPE, se menciona que reportes policíacos detallan la evolución de estos métodos, mientras que declaraciones de voceros como Armendáriz subrayan la urgencia de refuerzos. Fuentes locales en Cuauhtémoc confirman que los casquillos encontrados coinciden con armamento común en la región, según análisis balísticos preliminares.

Por otro lado, coberturas periodísticas independientes han documentado patrones similares en estados vecinos, sugiriendo una red más amplia detrás de los ataques a cámaras Centinela, aunque sin atribuciones directas.

Salir de la versión móvil