La absolución de Naomi Yamilé R. P. en el caso de violación agravada ha generado controversia en Ciudad Juárez, donde la Fiscalía Especializada en Atención a Mujeres Víctimas de Delitos por Razones de Género y a la Familia (FEM) ha anunciado su firme decisión de apelar la resolución judicial. Esta medida busca revertir lo que consideran una injusticia flagrante contra la víctima, un menor de dos años en el momento de los hechos, y resalta las fallas en el sistema de justicia penal en casos de violencia sexual infantil. La titular de la FEM, Wendy Paola Chávez Villanueva, ha manifestado públicamente su desacuerdo con la sentencia emitida por la jueza Nancy Denisse Jiménez Aguirre, argumentando que los testimonios clave fueron desestimados de manera injustificada.
Detalles del caso de absolución de Naomi y las irregularidades detectadas
En el centro de esta apelación se encuentra el juicio 137/2025, declarado privado por el interés superior de la niñez, pero que ha trascendido al ámbito público debido a su gravedad. La absolución de Naomi Yamilé R. P., quien trabajaba como asistente educativa en la estancia infantil Techo Comunitario, se basó en la supuesta falta de credibilidad de los testimonios del niño victimado y su madre. Sin embargo, la Fiscalía sostiene que estos elementos probatorios son fundamentales y que su desestimación ignora precedentes establecidos por la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), que prioriza el relato de los menores en procesos de esta naturaleza.
Durante el desarrollo del juicio, surgió una irregularidad que ha avivado las críticas: la presentación de un informe médico pericial que negaba la existencia de lesiones por posible violación en el menor. Aunque se prometieron dos informes, solo se presentó uno, y la médica involucrada desmintió haber elaborado o firmado el documento incriminatorio. Esta discrepancia llevó a la defensa de la acusada, representada por Mario Espinoza Simental, a solicitar una investigación por fraude procesal, alegando "simulación de prueba". Tales maniobras cuestionan la integridad del proceso y refuerzan la necesidad de una revisión exhaustiva en segunda instancia.
El rol de los testimonios infantiles en la absolución de Naomi
Los testimonios de los niños deben ser el eje central en juicios por delitos sexuales, según expertos en el tema. En este caso, la jueza Jiménez Aguirre valoró que no había elementos suficientes para comprobar las circunstancias del presunto delito, dejando de lado el peso probatorio del relato del menor. Esta decisión no solo afecta a la víctima inmediata, sino que envía un mensaje preocupante sobre la protección de la infancia en Chihuahua. La apelación de la Fiscalía busca precisamente restaurar el equilibrio, asegurando que la voz de los vulnerables no sea silenciada por tecnicismos procesales.
Antecedentes judiciales: Tres absoluciones en casos similares contra Naomi Yamilé R. P.
Esta no es la primera vez que Naomi Yamilé R. P. enfrenta cargos por abuso y violación agravada en el contexto de su empleo en Techo Comunitario. En junio de 2025, dos sentencias previas dictadas por el juez Jesús Manuel Medina Parra el 13 de junio y por la jueza Claudia Domínguez Curiel el 23 de junio, resultaron en absoluciones similares. Ambas resoluciones absolvieron a la acusada por falta de pruebas concluyentes, pese a las alegaciones de que los hechos ocurrieron en el entorno de la estancia infantil, donde el acceso a menores era parte de sus responsabilidades diarias.
La repetición de estos fallos ha levantado alarmas en organizaciones civiles dedicadas a la defensa de los derechos de la niñez. La absolución de Naomi en tres ocasiones consecutivas sugiere patrones sistémicos en la administración de justicia en Ciudad Juárez, particularmente en el Tribunal Especializado en Violencia de Género. La Fiscalía, al apelar esta tercera resolución, no solo defiende el caso individual, sino que aspira a sentar un precedente que fortalezca la persecución de estos delitos, evitando que la impunidad se convierta en norma.
Implicaciones para la justicia en casos de violencia sexual infantil
La serie de absoluciones en contra de Naomi Yamilé R. P. ilustra las dificultades inherentes a probar delitos de violación agravada cuando involucran a víctimas muy jóvenes. La ausencia de lesiones físicas visibles, combinada con la subjetividad en la evaluación de testimonios, complica enormemente los procesos. No obstante, normativas internacionales y nacionales, como las recomendadas por la SCJN, insisten en que el testimonio infantil, cuando se obtiene sin revictimización, posee un valor probatorio elevado. La apelación pendiente podría redefinir cómo se ponderan estas evidencias en futuras audiencias.
Reacciones de la sociedad civil y expertos ante la absolución de Naomi
La noticia de la absolución de Naomi ha provocado reacciones airadas en el sector de la sociedad civil. Lydia Cordero, directora de la asociación Casa Amiga, ha sido una voz prominente en la denuncia de estas resoluciones. En declaraciones previas, Cordero enfatizó que los jueces que absolvieron a la acusada en los casos de junio "dejaron indefensos a los niños victimados", ignorando el testimonio como prueba primordial. Su organización, que ofrece acompañamiento psicológico y legal a víctimas de abuso en estancias infantiles como Techo Comunitario, ha documentado patrones similares en otros incidentes en Chihuahua.
Expertos en derecho penal coinciden en que la apelación de la Fiscalía representa una oportunidad crucial para corregir rumbos. La revisión en segunda instancia, programada una vez entregada la sentencia la próxima semana, permitirá analizar en profundidad la credibilidad de las pruebas presentadas y las posibles irregularidades, como el presunto informe médico fraudulento. Este escrutinio no solo beneficiará al caso específico, sino que podría influir en reformas procesales para agilizar y endurecer la respuesta judicial a la violencia de género contra menores.
En el panorama más amplio de la justicia en México, casos como la absolución de Naomi Yamilé R. P. resaltan la urgencia de capacitar a jueces y peritos en la sensibilidad hacia la victimización infantil. La Fiscalía FEM, con su enfoque en delitos por razones de género, juega un rol pivotal en este esfuerzo, y su determinación para apelar subraya un compromiso inquebrantable con la equidad procesal. Mientras tanto, familias afectadas continúan buscando cierre y justicia, en un sistema que a menudo parece inclinado hacia la duda en detrimento de la protección infantil.
La absolución de Naomi, vista desde la perspectiva de defensores de derechos humanos, no es un cierre, sino un capítulo pendiente que demanda atención inmediata. Organizaciones como las que operan en Ciudad Juárez han reportado un incremento en denuncias similares en estancias comunitarias, lo que amplifica la relevancia de este caso. La próxima revisión podría ser el catalizador para cambios estructurales, asegurando que testimonios como el del menor no queden en el olvido.
En conversaciones informales con fuentes cercanas al Tribunal Especializado en Violencia de Género, se menciona que la jueza Jiménez Aguirre ha enfrentado escrutinio previo por decisiones controvertidas, aunque detalles específicos permanecen reservados. Del mismo modo, reportes de la asociación Casa Amiga, basados en su experiencia con víctimas de Techo Comunitario, sugieren que la absolución de Naomi podría disuadir futuras denuncias, un riesgo que la Fiscalía busca mitigar mediante su apelación resuelta.
Finalmente, el eco de este caso resuena en publicaciones locales que han cubierto exhaustivamente los juicios contra Naomi Yamilé R. P., destacando la necesidad de mayor transparencia en procesos privados. Estas observaciones, extraídas de análisis judiciales independientes, refuerzan la posición de la FEM y llaman a una reflexión colectiva sobre la salvaguarda de la infancia en entornos educativos.


