Búsqueda intensiva del encuestador INEGI en sierra de Chihuahua domina las operaciones de rescate en la región serrana, donde autoridades despliegan todos sus recursos para localizar a Jorge Gabriel Zúñiga Carbajal, un trabajador de 66 años desaparecido desde el pasado 10 de octubre. Esta operación, que involucra a múltiples instituciones estatales y federales, resalta los desafíos inherentes a las zonas montañosas del estado, donde el acceso limitado complica las labores de rastreo. La ausencia de este encuestador del INEGI ha movilizado a equipos especializados, subrayando la importancia de la seguridad en entornos remotos durante el Censo Nacional.
Desaparición en la región serrana de Chihuahua
La búsqueda intensiva del encuestador INEGI comenzó tras la denuncia formal de su extravío, registrada bajo el número NUC: 27-2025-447. Jorge Gabriel Zúñiga Carbajal, originario de la ciudad de Chihuahua, salió el 9 de octubre de 2025 desde su base en Guagueyvo, una comunidad en el municipio de Urique, con dirección a Soroyvo, un trayecto que requiere tres horas a pie debido a la inexistencia de caminos vehiculares. Su labor como encuestador del INEGI lo llevó a realizar mediciones y entrevistas en esta localidad indígena, pero al finalizar su jornada, no regresó a la base, desencadenando la alerta inmediata.
Perfil del desaparecido y contexto del extravío
Con una estatura de aproximadamente 1.65 metros, complexión delgada, cabello negro corto y ojos café claro, Zúñiga Carbajal representa a miles de trabajadores del INEGI que recorren el país para recopilar datos vitales. La región serrana de Chihuahua, conocida por su belleza natural y su complejidad geográfica, ha sido escenario de incidentes similares, donde el terreno accidentado y las distancias prolongadas ponen en riesgo la integridad de quienes operan en ella. La búsqueda intensiva del encuestador INEGI se enmarca en un esfuerzo por garantizar que estos profesionales regresen sanos y salvos, evitando que un simple recorrido se convierta en una odisea.
Las autoridades locales, alertadas por la falta de contacto, iniciaron protocolos de emergencia el mismo día de la denuncia. Este caso pone de manifiesto la vulnerabilidad de las operaciones censales en áreas rurales y montañosas, donde la comunicación es precaria y los recursos limitados. La desaparición no solo afecta a la familia del encuestador, sino también al flujo de información demográfica que el INEGI depende para sus informes nacionales.
Operaciones de rescate en terreno hostil
La búsqueda intensiva del encuestador INEGI ha escalado rápidamente, incorporando recorridos peatonales y aéreos desde el domingo 12 de octubre a las 08:00 horas. En Soroyvo, el epicentro de la desaparición, equipos de la Policía Municipal de Urique y agentes de la Agencia Estatal de Investigación (AEI) de la Fiscalía de Distrito Zona Occidente barrieron la zona sin hallazgos positivos hasta las 16:30 horas de ese día. El despliegue incluye personal de Protección Civil estatal, que ha establecido un campamento base en Guagueyvo para sostener las labores durante la semana.
Participación interinstitucional en la zona serrana
Una coalición impresionante de fuerzas se ha unido a la búsqueda intensiva del encuestador INEGI: desde la Guardia Nacional destacamentada en Creel hasta civiles de la cabecera municipal de Urique, quienes ingresan por el cauce del río para cubrir áreas de difícil acceso. Elementos de la AEI provenientes de Bahuichivo, Creel y San Rafael complementan el esfuerzo, utilizando cuatrimotos en sectores donde el terreno lo permite, aunque la orografía abrupta limita su efectividad. Esta colaboración resalta la coordinación entre niveles federal, estatal y municipal en Chihuahua, un estado donde las desapariciones en la sierra no son infrecuentes debido a factores como el clima impredecible y la vegetación densa.
El uso de helicópteros para vigilancia aérea ha sido clave en la búsqueda intensiva del encuestador INEGI, permitiendo sobrevolar cañones y barrancas que de otro modo permanecerían invisibles. Expertos en rescate en regiones serranas enfatizan que estas operaciones demandan no solo equipo, sino también conocimiento local de las comunidades rarámuri, que habitan estas tierras y podrían aportar pistas valiosas. Hasta el 13 de octubre, las autoridades mantienen un optimismo cauteloso, priorizando la exhaustividad sobre la velocidad.
Desafíos logísticos en Urique y Soroyvo
La búsqueda intensiva del encuestador INEGI enfrenta obstáculos monumentales en el municipio de Urique, uno de los más escarpados de la Sierra Tarahumara. El trayecto de Guagueyvo a Soroyvo, que Zúñiga Carbajal recorrió a pie, atraviesa senderos estrechos flanqueados por precipicios y ríos caudalosos, incrementando el riesgo de desorientación. La falta de señal telefónica en estas alturas complica las actualizaciones en tiempo real, obligando a los equipos a depender de radios y mensajeros.
Impacto en comunidades indígenas y operaciones censales
En comunidades como Soroyvo, habitadas mayoritariamente por indígenas, la presencia de encuestadores del INEGI es crucial para visibilizar realidades marginadas, pero también expone a estos trabajadores a entornos imprevisibles. La búsqueda intensiva del encuestador INEGI no solo busca su localización, sino que sirve como recordatorio de la necesidad de protocolos de seguridad más robustos para el personal de campo. Organizaciones locales han expresado preocupación por cómo estos incidentes podrían disuadir a futuros censistas de adentrarse en la sierra, afectando la precisión de los datos demográficos.
Además, el clima otoñal en la región serrana de Chihuahua añade capas de complejidad, con posibles lluvias que convierten caminos en lodazales. Los responsables de la operación han adaptado estrategias, incorporando drones para mapear áreas remotas y coordinando con guías locales que conocen los atajos ancestrales. Esta búsqueda intensiva del encuestador INEGI ilustra la resiliencia de las instituciones chihuahuenses frente a adversidades geográficas.
Mientras las horas pasan, la familia de Zúñiga Carbajal mantiene la esperanza, apoyada por el respaldo comunitario. La narrativa de esta desaparición trasciende lo individual, tocando temas de equidad territorial y el costo humano de recopilar información en México. Las autoridades continúan peinando cada rincón, convencidas de que la persistencia dará frutos.
En conversaciones informales con residentes de Urique, se menciona que detalles sobre el itinerario del encuestador provienen de testimonios recopilados por la AEI, alineados con reportes preliminares del INEGI. Asimismo, actualizaciones sobre el campamento en Guagueyvo han sido compartidas por elementos de Protección Civil, quienes destacan la colaboración con la Guardia Nacional. Fuentes cercanas a la investigación sugieren que revisiones de mapas satelitales, obtenidas de archivos estatales, guían los recorridos diarios.


