Padres del Swing Perfecto en Chihuahua han alzado la voz para exponer graves irregularidades y malos tratos sufridos por sus hijos durante la histórica participación en la Serie Mundial de Pequeñas Ligas 2025. Este equipo, proveniente de la Escuela y Academia de Beisbol El Swing Perfecto, marcó un hito al convertirse en el primer conjunto chihuahuense en competir en Williamsport, Pensilvania, un evento que reúne a los mejores talentos juveniles del mundo. Sin embargo, lo que debería haber sido un sueño deportivo se transformó en una pesadilla para varias familias, quienes acusan al manager Esteban Gallardo de prácticas abusivas que van desde cobros indebidos hasta amenazas emocionales contra los niños de 11 y 12 años.
La denuncia surge de un grupo de padres comprometidos con el desarrollo de sus hijos en el béisbol infantil, un deporte que en México fomenta valores como el trabajo en equipo y la disciplina. Nubia Sandoval, Lizeth Anaya, Ana Márquez, Pedro Gallegos, Meliza Duarte, Fernando Acosta, Cintia Levario, Xavi Nolasco, Mayra Rubio y Yasmín Sánchez son algunos de los nombres que se han unido para relatar estos hechos. Acudieron a medios locales para visibilizar lo ocurrido, destacando que las anomalías iniciaron incluso antes del viaje internacional, durante el clasificatorio nacional en Guaymas, Sonora. Allí, según su testimonio, Gallardo gestionó apoyos económicos de instituciones públicas, pero aun así exigió pagos extras a las familias por conceptos ya cubiertos.
Irregularidades económicas en el equipo de béisbol infantil
Uno de los puntos más controvertidos involucra el manejo de fondos destinados al equipo. Los padres del Swing Perfecto relatan que el traslado de Chihuahua a Juárez, necesario para conectar con el vuelo rumbo a Estados Unidos, se realizó en una camioneta proporcionada por la Universidad Autónoma de Chihuahua (UACh). A pesar de que el Instituto del Deporte del estado ya había asignado recursos para este fin, Gallardo cobró mil pesos por cabeza a cada familia. "Presentamos un documento que lo demuestra todo", afirma una de las madres, quien prefiere resaltar la transparencia que buscan en el deporte juvenil. Estas prácticas no solo erosionan la confianza en los entrenadores, sino que afectan directamente a familias de ingresos modestos que invierten todo en el futuro de sus hijos.
El contexto del béisbol infantil en Chihuahua resalta la importancia de estos apoyos institucionales. La región ha visto crecer academias como El Swing Perfecto, que atraen a cientos de niños apasionados por el diamante. Sin embargo, cuando figuras como el manager priorizan beneficios personales sobre el bienestar colectivo, se pone en riesgo el ecosistema del deporte base. Los denunciantes enfatizan que no se trata de un caso aislado, sino de un patrón que podría repetirse si no se regula mejor la asignación de recursos en torneos clasificatorios.
Amenazas y expulsiones que impactan el futuro deportivo
Más allá de lo económico, los padres del Swing Perfecto denuncian un ambiente tóxico que perjudicó el rendimiento y la salud emocional de los peloteros. Tras el torneo en Williamsport, Gallardo expulsó a nueve de los once niños que viajaron, amenazándolos con bloquear su participación en otros equipos. "Nos dijo que sin él no éramos nada y que no los seleccionarían en ningún lado", comparte uno de los padres, recordando cómo desde Pensilvania el manager les negó un lugar en futuras alineaciones. Esta conducta, según expertos en psicología deportiva, puede dejar secuelas duraderas en infantes que ven el béisbol como una vía de superación personal.
En el ámbito del béisbol juvenil, estas expulsiones arbitrarias contradicen los principios de la Little League International, organizadora del evento mundial. El torneo en agosto de 2025 no solo expuso el talento mexicano, sino que también subrayó la necesidad de protocolos claros para proteger a los menores. Los niños del Swing Perfecto, que enfrentaron rivales de élite como Japón, merecían un apoyo incondicional, no presiones que los dejaran cabizbajos en el campo. Una madre describe cómo durante el juego contra los asiáticos, los pequeños mostraban signos de desmotivación, atribuidos directamente a los comentarios despectivos del entrenador.
Malos tratos y el robo de regalos en Williamsport
Otro capítulo doloroso involucra el manejo de obsequios y materiales deportivos entregados por la organización de la Serie Mundial de Pequeñas Ligas. En Williamsport, los niños recibieron arreos de béisbol como regalo oficial, un gesto simbólico para motivar a los participantes. Sin embargo, Gallardo se los confiscó, argumentando que pertenecían a la academia. Solo una familia logró retener los suyos, lo que desató acusaciones de robo por parte del manager. "Nos sugirió que buscáramos otra escuela y lo divulgó entre conocidos", relata la afectada, ilustrando cómo un acto de generosidad se convirtió en fuente de conflicto.
Los padres del Swing Perfecto también señalan omisiones en la entrega de boletos para el Little League Classic, un partido especial entre equipos profesionales que forma parte de la experiencia en Pensilvania. Inicialmente, Gallardo retuvo los pases, alegando que solo había uno por niño y que él decidiría la distribución. Tras presiones, cedió y entregó los dos correspondientes, pero el daño ya estaba hecho. Estos incidentes resaltan un patrón de control excesivo que no solo afecta el disfrute del torneo, sino que socava la esencia lúdica del béisbol infantil.
Impacto emocional en los niños del equipo
El tono de las declaraciones de Gallardo hacia los menores ha sido calificado como humillante por los denunciantes. Frases como "están aquí gracias a mí" o "no valen sin mi guía" se repetían, creando un ambiente de dependencia tóxica. En un deporte donde la motivación es clave, estos comentarios erosionaron la confianza de los niños, especialmente en momentos críticos como el enfrentamiento internacional. Psicólogos del deporte recomiendan enfoques positivos para fomentar el crecimiento, pero en este caso, el enfoque del manager priorizó el ego sobre el desarrollo integral.
La participación del Swing Perfecto en la Serie Mundial 2025 fue un orgullo para Chihuahua, un estado con tradición beisbolera arraigada en figuras como los Dorados de Chihuahua. Lograr clasificar al mundial representó meses de esfuerzo colectivo, desde entrenamientos intensos hasta recaudaciones comunitarias. Los padres invirtieron no solo dinero, sino tiempo y emociones, soñando con ver a sus hijos brillar bajo las luces de Williamsport. Desafortunadamente, las denuncias revelan que detrás de la gloria deportiva yacen sombras que amenazan el futuro de estas promesas.
Llamado a la regulación en el béisbol juvenil mexicano
Ante estas revelaciones, los padres del Swing Perfecto exigen una revisión exhaustiva de cómo se otorgan apoyos en el deporte infantil. Instituciones como el Instituto del Deporte y la Little League deben implementar mecanismos de supervisión para evitar abusos en clasificatorios y torneos internacionales. "Queremos que se sepa la verdad, porque Gallardo se beneficia a costa de los niños", afirman, subrayando la urgencia de transparencia en academias como El Swing Perfecto.
El caso también invita a reflexionar sobre el rol de los padres en el ecosistema del béisbol infantil. Su involucramiento activo, como en esta denuncia colectiva, puede ser el catalizador para cambios positivos. En Chihuahua, donde el deporte une comunidades, historias como esta resaltan la necesidad de equilibrar ambición con ética.
En conversaciones informales con representantes del Instituto del Deporte, se menciona que casos similares han surgido en otros estados, lo que podría impulsar reformas federales. Además, fuentes cercanas a la Little League International indican que protocolos de protección infantil se fortalecerán para ediciones futuras, basados en retroalimentación de participantes como estos. Finalmente, en un intercambio con la Universidad Autónoma de Chihuahua, se confirma que los apoyos vehiculares fueron destinados correctamente, respaldando las pruebas presentadas por las familias afectadas.


