Aumentar impuestos a refrescos y cigarros no es la solución: Canaco

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Aumentar impuestos a refrescos y cigarros no representa la solución ideal para los problemas de salud pública y recaudación fiscal en México, según advierte la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo (Canaco Servytur) en Chihuahua. Esta postura surge en respuesta al reciente anuncio de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, quien impulsa esta medida como parte de una estrategia federal para desalentar el consumo de productos nocivos. Sin embargo, el sector empresarial local cuestiona su efectividad, argumentando que tales incrementos fiscales terminan afectando más el bolsillo de los consumidores que los hábitos alimenticios o de tabaco de la población.

El debate alrededor de aumentar impuestos a refrescos y cigarros ha cobrado fuerza en los últimos días, especialmente tras el pronunciamiento oficial del gobierno federal. La iniciativa, presentada como un paso hacia la mejora de la salud colectiva, busca gravar con mayor peso estos bienes de consumo masivo, que se asocian comúnmente con enfermedades crónicas como la diabetes y problemas cardiovasculares. No obstante, desde la perspectiva de Canaco, esta aproximación recaudatoria no ataca las raíces del problema, sino que podría generar efectos contraproducentes en la economía local y el comportamiento del mercado.

Críticas al anuncio de Claudia Sheinbaum sobre aumentar impuestos a refrescos y cigarros

La visión del gobierno federal y sus limitaciones

El gobierno de Claudia Sheinbaum, alineado con las políticas de Morena, ha defendido el aumentar impuestos a refrescos y cigarros como una herramienta disuasoria, similar a experiencias previas en el país. Según el discurso oficial, estos gravámenes especiales contribuirían a fondos para programas de prevención de enfermedades y a un mejor control presupuestal en medio de la compleja situación económica postpandemia. Sin embargo, críticos como los representantes de Canaco Servytur Chihuahua señalan que, en la práctica, estas medidas han fallado en reducir el consumo de manera significativa. En cambio, han impulsado dinámicas informales que evaden los controles fiscales, dejando intactos los patrones de consumo perjudiciales.

Alejandro Lazzarotto Rodríguez, presidente de Canaco en Chihuahua, ha sido uno de los voces más críticas en este contexto. En su análisis, aumentar impuestos a refrescos y cigarros no solo complica la vida de las familias de ingresos medios y bajos, sino que también carga a los comercios con obligaciones administrativas adicionales. "Al igual que lanzamos estos impuestos tratando de eliminar el consumo, lo cual es muy complicado", declaró Lazzarotto, enfatizando que la verdadera intención parece ser recaudatoria más que educativa. Esta crítica se enmarca en un tono de escepticismo hacia las decisiones de la Presidencia y las secretarías de Estado, que priorizan intervenciones rápidas sobre estrategias de largo plazo.

Impacto en el sector empresarial y el consumidor

El aumentar impuestos a refrescos y cigarros genera un impacto directo en el sector comercial de Chihuahua, una región donde el turismo y los servicios representan pilares económicos clave. Para los pequeños y medianos empresarios afiliados a Canaco, esta política federal podría traducirse en una caída en las ventas, ya que los precios más altos desalientan compras impulsivas sin alterar preferencias arraigadas. Además, como se ha observado en casos similares, surge un mercado negro que no solo evade impuestos, sino que también pone en riesgo la calidad y seguridad de los productos.

Un ejemplo ilustrativo que menciona Lazzarotto es el de ciertas universidades donde se prohibieron alimentos chatarra: lejos de erradicar su ingesta, los estudiantes crearon redes informales para su distribución. "A veces, hay que aplicar el clásico: 'prohibido prohibir'", argumenta el líder empresarial, sugiriendo que las restricciones fiscales rígidas fomentan la rebeldía en lugar del cambio voluntario. Esta perspectiva resalta cómo aumentar impuestos a refrescos y cigarros podría agravar desigualdades regionales, afectando más a estados como Chihuahua, donde la economía depende de cadenas de suministro locales y no de grandes corporaciones capaces de absorber costos.

Propuestas alternativas para combatir el consumo nocivo

Campañas de concientización como prioridad

Frente a la propuesta de aumentar impuestos a refrescos y cigarros, Canaco Servytur aboga por un enfoque más integral, centrado en la educación y la prevención. Lazzarotto propone que los recursos recaudados se destinen a campañas masivas de concientización, no solo para desalentar el consumo de bebidas azucaradas y tabaco, sino también para promover la eliminación de residuos plásticos asociados a estos productos. "Tenemos que lanzar una campaña de recaudación que nos ayude también a eliminar el consumo de residuos", indica, vinculando la salud pública con la sostenibilidad ambiental.

Esta alternativa resuena con expertos en políticas públicas, quienes coinciden en que las intervenciones fiscales solas son insuficientes sin un componente educativo fuerte. En Chihuahua, donde el acceso a información sobre nutrición varía según zonas urbanas y rurales, tales campañas podrían incluir talleres escolares y medios digitales, adaptados a la diversidad cultural de la región. De esta manera, el aumentar impuestos a refrescos y cigarros se complementaría con acciones que fomenten hábitos saludables de forma orgánica, evitando el resentimiento social que generan las subidas impositivas abruptas.

Educación desde la infancia: la clave para el cambio generacional

Otro pilar de la crítica de Canaco es la necesidad de iniciar la educación en la salud desde la más temprana edad. Lazzarotto, inspirado en filosofías orientales como la del experto japonés en hábitos familiares, insiste en que el cambio real comienza en el hogar. "Quizás tenemos que entrar con los papás, para que luego la siguiente generación de niños sea la que, de alguna manera, haga el cambio", reflexiona. Esta visión posiciona el aumentar impuestos a refrescos y cigarros como una medida paliativa, mientras que la formación familiar y escolar emerge como la solución estructural.

En el contexto de Chihuahua, esta propuesta se alinea con iniciativas locales de promoción de la actividad física y la alimentación balanceada, que han mostrado resultados prometedores en comunidades indígenas y urbanas. Al integrar la palabra clave en discusiones sobre políticas de salud, se evidencia que el debate trasciende lo fiscal y toca aspectos culturales profundos, donde el gobierno federal podría colaborar más con entidades locales para maximizar el impacto.

El panorama económico más amplio

Desafíos fiscales y su repercusión en regiones como Chihuahua

Aumentar impuestos a refrescos y cigarros forma parte de un paquete más amplio de reformas fiscales impulsadas por el gobierno de Claudia Sheinbaum, en un esfuerzo por equilibrar las finanzas públicas ante crecientes demandas en seguridad y educación. Sin embargo, en estados fronterizos como Chihuahua, estas medidas generan preocupación por su efecto en el comercio transfronterizo y el turismo. Canaco Servytur calcula que un incremento del 10-15% en estos gravámenes podría reducir el gasto discrecional de los hogares en un 5%, impactando ventas en supermercados y expendios.

Expertos en economía regional coinciden en que, aunque la recaudación aumentaría a corto plazo, el costo oportunidad es alto: recursos que podrían invertirse en infraestructura o innovación se desvían hacia subsidios indirectos. Esta dinámica crítica hacia la Presidencia resalta tensiones entre el centro y las periferias, donde decisiones federales a menudo ignoran realidades locales como la dependencia de importaciones de EE.UU.

Hacia un equilibrio entre salud y economía

En última instancia, el aumentar impuestos a refrescos y cigarros ilustra el dilema entre objetivos de salud pública y sostenibilidad económica. Mientras el gobierno federal avanza con su agenda, voces como la de Canaco invitan a un replanteamiento que priorice la colaboración intersectorial. Solo así se podría transformar una medida controvertida en una oportunidad para un México más saludable y próspero.

En conversaciones recientes con representantes del sector en Chihuahua, se ha mencionado que análisis de la propia Canaco Servytur respaldan estas observaciones, basados en datos de consumo local de los últimos años. Asimismo, declaraciones de Alejandro Lazzarotto Rodríguez en foros empresariales han profundizado en estos argumentos, citando estudios internacionales sobre el fracaso de impuestos similares en otros países. Por otro lado, reportes de medios locales como La Opción de Chihuahua han documentado el eco de estas críticas en la comunidad, subrayando la necesidad de un diálogo más inclusivo.