El primer informe de gobierno de Claudia Sheinbaum, presentado el 1 de septiembre de 2025 desde Palacio Nacional, ha generado un torbellino de reacciones, tanto de apoyo como de críticas, al exponer los logros y desafíos de su administración en un México que enfrenta retos internos y externos. La presidenta destacó que México “va bien y va a ir mejor”, pero las cifras y anuncios han desatado un debate intenso sobre el rumbo del país bajo su liderazgo. Desde avances en la reducción de la pobreza hasta críticas por omisiones en temas críticos como la inseguridad, el informe de Sheinbaum se ha convertido en un punto de inflexión para evaluar su gestión.
Durante su discurso, Sheinbaum subrayó la continuidad del proyecto de la Cuarta Transformación, iniciado por su antecesor, Andrés Manuel López Obrador. Según datos oficiales, entre 2018 y 2024, 13 millones de mexicanos salieron de la pobreza, un logro que la presidenta atribuyó a las políticas sociales de su gobierno. Sin embargo, este dato ha sido cuestionado por sectores opositores, quienes señalan que la metodología del INEGI podría no reflejar la realidad de millones de familias que aún enfrentan carencias. La mandataria también destacó un crecimiento económico del 1.2% anual y una inversión extranjera directa récord de 36 mil millones de dólares en el primer semestre de 2025. Estas cifras, presentadas como un éxito, contrastan con las críticas de empresarios que señalan la persistencia de problemas como la informalidad y la extorsión.
En materia de seguridad, el primer informe de Sheinbaum fue particularmente polémico. La presidenta afirmó que los homicidios dolosos han disminuido un 25% y los delitos de alto impacto, como el robo de vehículos y el feminicidio, se redujeron en un 20%. Sin embargo, estas estadísticas no han logrado apaciguar las críticas de una ciudadanía que percibe un aumento en la violencia en varias regiones del país. Estados como Chihuahua, donde el empresario Leopoldo Mares Delgado, presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), ha reconocido mejoras a nivel nacional, también reportan problemas locales de inseguridad que no fueron abordados con profundidad en el informe. La falta de estrategias concretas para combatir el crimen organizado transnacional y el tráfico de drogas ha sido un punto de crítica recurrente.
El ámbito económico también ocupó un lugar central en el informe de Sheinbaum. La presidenta resaltó la estabilidad macroeconómica, con una inflación del 3.5%, la más baja desde 2021, y un tipo de cambio por debajo de los 19 pesos por dólar. Además, el aumento del 12% al salario mínimo y la implementación del Plan México, que incluye polos de desarrollo económico y nuevos parques industriales, fueron presentados como pilares para la prosperidad compartida. No obstante, el sector empresarial, aunque reconoce avances, insiste en que problemas como la extorsión y la informalidad, que afecta al 65% de las empresas según la Coparmex, siguen sin resolverse. La ausencia de políticas claras para el sector agrícola, como la sequía o las restricciones al comercio con Estados Unidos, también fue una omisión notable.
En infraestructura, Sheinbaum destacó proyectos como el Tren Maya de carga y el Corredor Interoceánico, así como la modernización de carreteras y puentes en varios estados, incluido Chihuahua. Estos proyectos, según la presidenta, buscan impulsar el desarrollo regional y la autosuficiencia alimentaria. Sin embargo, críticos han señalado que la inversión en estas obras, aunque ambiciosa, no siempre se traduce en beneficios inmediatos para la población. En Chihuahua, por ejemplo, el nuevo sistema de riego agrícola fue mencionado como un logro que beneficia a 18 estados, pero los detalles sobre su impacto local son escasos, lo que genera dudas sobre su efectividad.
La reforma judicial, otro tema clave del informe, marcó un hito al destacar la elección popular de 881 jueces y magistrados, un hecho inédito a nivel mundial. Sheinbaum defendió este cambio como un paso hacia la democratización del Poder Judicial, pero no estuvo exento de críticas. En Chihuahua, Leopoldo Mares Delgado pidió a los nuevos jueces atender el rezago de juicios que afecta al estado, una preocupación compartida por sectores que ven en la elección popular un riesgo de politización. La presidenta, por su parte, aseguró que esta reforma fortalece las libertades y el acceso a la justicia, aunque algunos analistas cuestionan la independencia de los nuevos juzgadores.
El tono optimista de Sheinbaum, con frases como “somos un país libre, independiente y soberano”, resonó en Palacio Nacional, donde estuvieron presentes gobernadores, empresarios y figuras de la oposición, como Maru Campos de Chihuahua. Sin embargo, la promesa de recorrer las 32 entidades para rendir cuentas estatales ha generado escepticismo, especialmente en regiones donde los problemas de seguridad y desigualdad persisten. La relación con Estados Unidos, marcada por la cooperación en seguridad sin subordinación, también fue un punto destacado, aunque las tensiones arancelarias y migratorias siguen siendo un desafío.
En el ámbito social, Sheinbaum destacó la entrega de 25 millones de tarjetas de la Secretaría de las Mujeres y la construcción de 1.7 millones de viviendas para el bienestar. Estos programas, según la presidenta, buscan consolidar un Estado social y reducir la desigualdad, que pasó de 0.46 a 0.39 en el índice de Gini. Sin embargo, la falta de detalles sobre cómo estos programas impactarán a estados como Chihuahua, donde las necesidades locales difieren, ha sido un punto de crítica. La atención a migrantes, con el programa México te Abraza que ha apoyado a 86,000 personas, también fue mencionada, pero no se abordaron las críticas sobre la política migratoria.
El informe de Sheinbaum también incluyó avances en salud, con un abasto de medicamentos superior al 90% y la construcción de 300 laboratorios en clínicas públicas. Sin embargo, en estados como Chihuahua, donde se han reportado muertes por sarampión entre jornaleros, persisten dudas sobre la efectividad de estas medidas. La presidenta insistió en que el acceso a la salud es un derecho, pero la falta de claridad en la implementación de protocolos nacionales de atención médica ha generado críticas.
Diversos medios locales en Chihuahua han reportado las reacciones al informe, destacando tanto los elogios de sectores empresariales como las críticas por la falta de soluciones concretas a problemas urgentes. Algunos analistas locales han señalado que, aunque Sheinbaum proyecta optimismo, los retos en seguridad y economía requieren acciones más contundentes. Estas opiniones reflejan el sentir de una población que busca resultados tangibles.
En Chihuahua, las declaraciones de Leopoldo Mares Delgado, quien calificó a Sheinbaum como “una presidenta que oye”, han sido ampliamente discutidas. Sin embargo, también se ha señalado que las promesas nacionales no siempre se traducen en beneficios inmediatos para el estado. La cobertura de medios locales ha enfatizado la necesidad de mayor coordinación entre el gobierno federal y estatal para abordar problemas específicos.
En conclusión, el primer informe de Sheinbaum ha sido un ejercicio de rendición de cuentas que combina logros innegables con omisiones que han avivado el debate. La ciudadanía espera que las promesas de prosperidad y justicia se materialicen en los próximos años, mientras que las críticas señalan la urgencia de abordar la inseguridad y la desigualdad con mayor profundidad. El rumbo de México bajo el liderazgo de Sheinbaum dependerá de su capacidad para transformar las palabras en acciones concretas.
