Clausuran Crematorio Clandestino en Central de Abastos

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Un crematorio clandestino de animales fue clausurado en Chihuahua, tras un operativo municipal que dejó al descubierto una operación irregular en la Central de Abastos. La acción, llevada a cabo en una bodega ubicada en el cruce de las calles Industrial Cinco y Manzanas, en la colonia 6 de Julio, respondió a denuncias ciudadanas que alertaron sobre olores fétidos y humo constante en la zona. Este hallazgo ha generado indignación entre los vecinos y comerciantes, quienes exigían respuestas ante las molestias causadas por el establecimiento.

El operativo, encabezado por la Dirección de Gobernación Municipal y elementos de la Policía Municipal, se desencadenó tras un reporte que señalaba actividades sospechosas en el lugar. Al llegar, las autoridades encontraron equipo y material presuntamente utilizado para incinerar restos de animales, sin los permisos necesarios para operar. La falta de licencias y regulaciones adecuadas llevó a la clausura inmediata del crematorio clandestino, bajo el folio 24048. Según los informes, el establecimiento, conocido como “Maya Crematorio para Mascotas”, operaba principalmente durante la noche, lo que intensificaba las molestias en la comunidad.

La clausura del crematorio clandestino no solo pone en evidencia la falta de supervisión en este tipo de actividades, sino también los riesgos ambientales y sanitarios que representan para los habitantes de la zona. Los olores desagradables y el humo reportados por los locatarios no eran simples molestias, sino señales de una operación que violaba las normativas de salud pública. Las autoridades permitieron que se finalizaran las cremaciones de algunos animales que ya estaban en el horno, pero ordenaron el cese total de actividades una vez concluido el proceso.

Este caso ha levantado cuestionamientos sobre la regulación de crematorios de animales en Chihuahua y en otros puntos del país. La operación de un crematorio clandestino en una zona tan concurrida como la Central de Abastos pone de manifiesto las fallas en los sistemas de inspección municipal. Vecinos y comerciantes han expresado su preocupación por la posibilidad de que otros establecimientos similares operen sin los permisos correspondientes, lo que podría derivar en problemas de salud pública y contaminación ambiental.

El hallazgo del crematorio clandestino también ha generado críticas hacia las autoridades locales, quienes, según algunos residentes, no actuaron con la rapidez necesaria para atender las denuncias. La Dirección de Desarrollo Urbano y Ecología, junto con la Coordinación de Protección Animal, participó en la inspección, confirmando que el establecimiento carecía de la documentación requerida. Además, agentes de la Fiscalía General del Estado acudieron al lugar para iniciar una investigación más profunda, dado que las denuncias apuntaban a operaciones nocturnas que podrían encubrir otras irregularidades.

La clausura de este crematorio clandestino no es un caso aislado. En los últimos meses, se han reportado casos similares en otras regiones de México, donde instalaciones sin permisos han sido señaladas por generar riesgos sanitarios. La falta de regulación en el manejo de restos animales es un problema que afecta no solo a Chihuahua, sino a varias entidades del país. Los expertos señalan que los crematorios de animales deben cumplir con estrictas normas de seguridad y manejo de residuos para evitar impactos negativos en la salud y el medio ambiente.

La comunidad de la Central de Abastos, por su parte, ha pedido mayor vigilancia para evitar que este tipo de situaciones se repitan. Los comerciantes, quienes dependen de un entorno limpio y seguro para sus negocios, han manifestado su frustración por la presencia de un crematorio clandestino en una zona tan transitada. La clausura del lugar ha sido vista como un primer paso, pero muchos exigen que se implementen medidas más estrictas para garantizar que las regulaciones se cumplan.

El caso también ha abierto el debate sobre el bienestar animal y la responsabilidad de los dueños de mascotas al momento de despedir a sus compañeros. Un crematorio clandestino no solo representa un riesgo para la salud pública, sino que también pone en duda la ética de quienes operan este tipo de negocios sin las debidas autorizaciones. La incineración de animales debe realizarse bajo condiciones controladas, con equipos certificados y en instalaciones que garanticen un manejo adecuado de los restos.

Fuentes cercanas a la investigación han señalado que el caso del crematorio clandestino en la Central de Abastos podría derivar en sanciones más severas para los responsables. Aunque no se han revelado detalles sobre los propietarios del establecimiento, se espera que la Fiscalía General del Estado profundice en las pesquisas para determinar si existen más irregularidades.

Voceros de la Dirección de Gobernación Municipal indicaron que se mantendrán alerta ante nuevas denuncias ciudadanas, destacando la importancia de la participación de la comunidad en la detección de este tipo de problemas. Asimismo, se ha mencionado que las inspecciones en otros negocios similares podrían intensificarse en los próximos meses para evitar la proliferación de crematorios clandestinos.

Por último, algunos residentes han compartido con medios locales su alivio tras la clausura, aunque insisten en que las autoridades deben actuar con mayor prontitud ante las denuncias. La información recopilada por las autoridades municipales y estatales será clave para determinar el alcance de las operaciones del crematorio clandestino y para garantizar que no se repitan situaciones similares en el futuro. La comunidad espera que este caso sirva como precedente para reforzar la vigilancia y la aplicación de las normativas en Chihuahua.