La Procuraduría Federal del Consumidor ha lanzado una advertencia contundente: varias marcas de jamón que se venden en supermercados mexicanos no son lo que parecen. Un estudio reciente reveló que 13 productos, comercializados como jamón, no cumplen con las normas oficiales y podrían ser retirados del mercado.
El titular de Profeco, Iván Escalante, señaló durante la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum que estos productos engañan a los consumidores. No solo fallan en cumplir con la Norma Oficial Mexicana NOM-158-SCFI-2003, sino que muchos ni siquiera son jamón de verdad.
Según el análisis, estas marcas utilizan mezclas de carnes, pastas cárnicas o ingredientes como fécula y soya para abaratar costos. Esto reduce el valor nutricional y confunde a los compradores, quienes creen estar adquiriendo un producto de calidad.
El estudio, publicado en la Revista del Consumidor de julio de 2025, evaluó 40 productos. De estos, solo unos pocos cumplen con los estándares que garantizan que el jamón provenga de pierna de cerdo o muslo de pavo, como exige la norma.
Profeco ha tomado medidas inmediatas. Se enviarán notificaciones a la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios y a la Secretaría de Agricultura para que evalúen sanciones contra las marcas infractoras.
Entre los problemas detectados, destacan etiquetas engañosas que no reflejan el verdadero contenido del producto. Algunos empaques muestran imágenes atractivas de jamón, pero el producto está hecho de otras carnes o contiene altos niveles de sodio y grasa.
Escalante hizo un llamado a los consumidores a leer cuidadosamente las etiquetas antes de comprar. Recomendó verificar que el producto indique claramente “jamón de pierna” o “jamón de pavo” y que contenga al menos un 55% de carne de calidad.
La dependencia también señaló que estos productos no solo engañan, sino que pueden representar un riesgo para la salud, especialmente para personas con condiciones como hipertensión, debido a su alto contenido de sodio.
Este caso pone en evidencia, una vez más, las fallas en la regulación de productos alimenticios en México. La acción de Profeco busca proteger a los consumidores, pero también cuestiona la efectividad de las autoridades para prevenir que estos productos lleguen a los anaqueles.
La ciudadanía espera que las sanciones sean firmes y que las marcas señaladas ajusten sus prácticas. Mientras tanto, la recomendación es clara: no te dejes llevar por la apariencia del empaque y revisa siempre los ingredientes.


