Una joven de 25 años, Diana Laura Ponce García, lleva desaparecida desde el pasado 2 de julio en la ciudad de Chihuahua. La última vez que fue vista fue en la colonia Granjas Cerro Grande, un área marcada por la creciente inseguridad en la región. Sus familiares, desesperados, han recurrido a las redes sociales para pedir ayuda, mientras la respuesta de las autoridades locales deja mucho que desear.
Según el reporte, Diana Laura salió de su domicilio sin llevar consigo objetos personales, lo que ha generado preocupación entre sus seres queridos. Vestía una blusa blanca, pantalón de mezclilla azul y tenis negros al momento de su desaparición. Su familia describe que no había mostrado señales de querer ausentarse voluntariamente, lo que incrementa la angustia.
La Fiscalía General del Estado de Chihuahua emitió un boletín solicitando la colaboración ciudadana para localizarla. Sin embargo, la tardanza en la activación de protocolos de búsqueda ha sido criticada por los familiares, quienes sienten que el tiempo juega en su contra. La falta de recursos y coordinación en las investigaciones de desapariciones en el estado es un problema recurrente.
Chihuahua vive un repunte alarmante en casos de personas desaparecidas, especialmente mujeres jóvenes. Organizaciones civiles han denunciado que la violencia de género y la inacción gubernamental agravan esta crisis. En lo que va del 2025, decenas de casos similares han quedado sin resolución, dejando a familias en la incertidumbre.
La familia de Diana Laura ha compartido números de contacto para cualquier información que pueda ayudar a encontrarla. El teléfono de la Fiscalía es el 614-429-33-00, con extensiones específicas para Chihuahua. También han pedido a la población estar atenta a cualquier detalle, por mínimo que parezca, que pueda ser clave.
La desaparición de Diana Laura no es un caso aislado. En colonias como Granjas Cerro Grande, la presencia de grupos delictivos y la falta de vigilancia han convertido a la zona en un foco rojo. Vecinos han reportado un aumento en incidentes de violencia, pero las autoridades municipales parecen desbordadas.
Este caso pone en evidencia la grave situación de inseguridad que atraviesa Chihuahua. La ciudadanía se pregunta cuánto tiempo más tendrán que esperar por una estrategia efectiva contra las desapariciones. Mientras tanto, la familia de Diana Laura sigue buscando respuestas, aferrándose a la esperanza de encontrarla con vida.
La indiferencia de las autoridades locales, lideradas por el gobierno municipal, agrava el dolor de quienes enfrentan estas tragedias. La falta de avances en la investigación de Diana Laura refleja un sistema que parece incapaz de proteger a sus ciudadanos. La sociedad chihuahuense exige justicia y acción inmediata.
