La presidenta Claudia Sheinbaum lanzó un fuerte mensaje a los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, instándolos a actuar con apego a la ley en los casos pendientes, especialmente aquellos que involucran a grandes empresas. En su conferencia matutina, la mandataria no se guardó nada y señaló que las decisiones judiciales no deben estar influenciadas por intereses externos.
El caso que desató esta declaración es el de la empresa telefónica Movistar, que busca un beneficio fiscal de más de 4 mil 442 millones de pesos. Sheinbaum criticó la posible exclusión de la ministra Lenia Batres de la votación, quien se ha opuesto públicamente a este beneficio. La presidenta cuestionó la transparencia de los ministros y exigió que expliquen públicamente sus decisiones.
La controversia surge porque Movistar solicitó que un ministro de la Primera Sala se integre temporalmente a la Segunda Sala para lograr el quórum necesario y resolver su caso. Según Sheinbaum, esta maniobra genera dudas sobre la imparcialidad de la Corte actual, que está a semanas de ser renovada con nuevos ministros electos el 1 de junio.
La mandataria fue clara: si los ministros no pueden resolver con justicia, deben dejar los casos pendientes a la nueva Corte, que asumirá el 1 de septiembre. Este mensaje refuerza su postura de combatir la corrupción y los privilegios en el Poder Judicial, un tema que ha marcado su gobierno desde el inicio.
Sheinbaum también aprovechó para recordar que la reforma judicial, impulsada por el gobierno de la 4T, busca garantizar que los jueces respondan al pueblo y no a intereses particulares. La elección de los nuevos ministros, según la presidenta, es un paso hacia un sistema de justicia más transparente y al servicio de la nación.
La exclusión de Batres, quien se ausentó intencionalmente de una sesión para evitar un fallo favorable a Movistar, ha generado críticas. La presidenta insistió en que los ministros deben actuar sin presiones externas y con total claridad, especialmente en casos que involucran recursos públicos.
Además, Sheinbaum defendió la nueva ley de telecomunicaciones, asegurando que no busca espiar a los ciudadanos, como ha señalado la oposición. Según la mandataria, la legislación solo obliga a los operadores a colaborar con las autoridades en investigaciones de delitos, siempre con la autorización de un juez.
El mensaje de la presidenta no solo pone en la mira a la Corte actual, sino que también envía una señal al próximo Poder Judicial: se espera que actúen en la justa medianía, sin lujos ni privilegios. Sheinbaum destacó que los nuevos ministros no podrán ganar más que la presidenta, marcando un cambio radical en el sistema judicial.
Este episodio refleja la tensión entre el Ejecutivo y el Judicial en un momento clave para México, con una Corte en transición y una presidenta que no duda en señalar lo que considera injusticias. La ciudadanía espera que estas promesas de cambio se traduzcan en hechos concretos a partir de septiembre.
La discusión sobre la transparencia judicial y el manejo de casos de alto perfil como el de Movistar seguirá en el centro del debate, mientras Sheinbaum busca consolidar su visión de un México con justicia para todos, sin excepciones ni favoritismos.


